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Brecha salarial es de 19,3% durante la pandemia

Disparidad. Las mujeres dedican cerca de 40 horas a la semana al servicio doméstico, frente a las 15 horas que dedican los hombres. Especialistas piden atención a desigualdades.

El salario mínimo llegará a mil soles mediante el subsidio de 70 soles, pero solo beneficiará a trabajadores formalizados. Wilfredo Fernández / La República
El salario mínimo llegará a mil soles mediante el subsidio de 70 soles, pero solo beneficiará a trabajadores formalizados. Wilfredo Fernández / La República
Cristina Alvarado

Acaba de comenzar el año 2022 y las desigualdades laborales y salariales entre hombres y mujeres siguen siendo uno de los grandes retos que debemos afrontar como sociedad. “Por cada S/ 100 que gana un hombre en el Perú, la mujer gana S/ 80,7″, afirma Natalia Manso, profesora de la Pacífico Business School.

Este tipo de situaciones se debe a que las mujeres le dedican cerca de 40 horas a la semana al servicio doméstico, frente a las 15 horas que dedican los hombres, sostiene la directora de la Fundación Forge, María José Gómez.

“Cuando le dedicas 40 horas al trabajo doméstico, te queda muy poco para el empleo formal, las horas no cuadran. Las mujeres que tienen hijos buscan empleos que les permitan cuidar a sus críos y trabajar en empleos de medio tiempo, trabajos informales, cachuelos por fines de semana. (…) Si tienes una familia, el tiempo no alcanza”, precisa Gómez.

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Asimismo, Gómez afirma que los hombres tienen que comenzar a hacerse cargo de los cuidados familiares para que las mujeres puedan hacer lo que hacen los hombres, “que es desarrollar su carrera laboral”.

Natalia Manso, de la Pacífico Business School, explica que otra de las razones detrás de este desbalance en el empleo es que hay una mayor proporción de peruanas con trabajos a tiempo parcial (43%), respecto a sus pares masculinos (26%).

“El desequilibrado reparto del trabajo doméstico no remunerado y el cierre radical de colegios y guarderías han ahondado esta situación durante la pandemia”, precisa Manso.

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Brecha salarial

A este alto porcentaje de informalidad laboral se le une la brecha salarial, que sitúa al Perú en el puesto 129 de los 152 países evaluados por el Índice Global de Brecha de Género 2021 elaborado por el Foro Económico Mundial.

Para Manso hay una brecha salarial de 19,3% promedio, la cual no es homogénea a lo largo del territorio peruano, siendo Moquegua la región que presenta la mayor diferencia (48,9%), seguida por Arequipa (33,7%) y Cajamarca (33,6%). En contraste, esta desigualdad es menor en Huancavelica (1,5%), Huánuco (8,1%), siendo incluso favorable a las mujeres en el caso de Loreto (-4,6%) (ver infografía).

Perspectivas para el 2022

Las mujeres son la mitad del talento humano del Perú y el mundo. “Por eso la paridad de género tiene un enorme impacto sobre el crecimiento económico, la competitividad y el futuro de las empresas”, comenta Manso.

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Añade también que las empresas con más mujeres en posiciones de liderazgo muestran un mayor rendimiento.

Las compañías que tienen al menos el 30% de presencia femenina en altos puestos tienen un 15% más de beneficios que aquellas con menores tasas de presencia ejecutiva femenina, así lo afirma un estudio del Peterson Institute for International Economics que investiga el impacto de la diversidad de género en las empresas.

En miras a un 2022 con menores brechas salariales y laborales, las especialistas resaltan cuáles son las acciones que se deben implementar.

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María José Gómez, de la Fundación Forge, considera que se debe desarrollar una política nacional de cuidados de calidad para dar atención durante el Estado de emergencia. “Las escuelas están cerradas, los centros de mayores siguen cerrados porque hay un riesgo grande de contagio, pero sin duda se necesitan espacios que garanticen los protocolos contra la COVID-19″.

Además, remarcó la necesidad de impulsar programas económicos dirigidos a mujeres para estimular el empleo e impulsar su participación en la reactivación económica.

Manso manifiesta que desde el Gobierno se debe impulsar la igualdad promoviendo la participación activa de los hombres en las responsabilidades de la casa. “Desde un punto de vista práctico, debe ser prioritario el fortalecimiento de las redes de cuidados junto con el desarrollo de una política nacional seria que aborde tanto el cuidado infantil como servicios de asistencia a adultos mayores o personas con discapacidad”, afirma.

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Desigualdades de género

En 2021 se acentuó la desigualdad entre hombres y mujeres en América Latina y el Caribe, reflejada en la sobrecarga del cuidado familiar en las mujeres y el menor dinamismo de sectores que concentran empleo femenino, según el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2021.

Asimismo, en el mismo año, más de un 38% de los trabajos ocupados por mujeres que se destruyeron durante la crisis no se recuperaron. En el caso de los hombres, este número fue de un 21%.

En 2020 y 2021 la desocupación y la caída en la participación laboral afectó más a las mujeres en hogares con presencia de menores de cinco años (debido a la mayor carga de cuidados).

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Reacciones

Natalia Manso, profesora de Pacífico Business School

“El desequilibrado reparto del trabajo doméstico no remunerado y el cierre radical de colegios y guarderías han ahondado esta situación durante la pandemia”.

María José Gómez, directora de la Fundación Forge

“Se necesita que haya centros nacionales con calidad alta, que puedan garantizar los protocolos contra la COVID-19 y de asistencia mayor. Esto se enmarca en una política nacional de cuidados”.

Infografía - La República

Infografía - La República