Precio del balón de gas de 10 kg se dispara en Camisea

Paradoja. El valor del GLP envasado al interior del país se incrementa con las distancias. Así, en la zona productora del gas, hoy se paga 80 soles el balón de gas. Recomiendan, en lo inmediato, devolver al GLP al fondo de estabilización.

A mayor distancia de la comunidad con el río, incrementa el precio. Comunidades como Camaná, Taini, entre otras pueden llegar a pagar hasta 126 soles por balón. Foto: difusión
A mayor distancia de la comunidad con el río, incrementa el precio. Comunidades como Camaná, Taini, entre otras pueden llegar a pagar hasta 126 soles por balón. Foto: difusión
Carlos Bessombes

Por Zaida Tecsi y Carlos Bessombes

En la comunidad de Camisea se paga S/ 80 por un balón de gas. Paradójicamente, ese es el precio más caro del GLP en el Perú, pese a que de esos territorios se extrae el recurso energético para todo el país y la exportación.

Camisea está ubicado a dos kilómetros de los yacimientos del Lote 56. Román Díaz Zapata, teniente gobernador de dicha comunidad nativa, nos contó que, con el incremento de las últimas semanas, el balón de gas de 10 kg dejó de estar s/ 65 y pasó a costar s/ 80. “Somos dueños del gas. Vivimos a solo dos kilómetros del pozo del que sacan el gas y tenemos que pagar tan caro. Somos un pueblo olvidado”, dijo enfadado.

Camisea es una de las 19 comunidades nativas de Megantoni. En este distrito están ubicadas las reservas de gas del proyecto Camisea. Para llegar a esta zona, desde Cusco se debe emprender un viaje vía terrestre por 13 horas y 5 horas más en bote o deslizador.

Al jefe de la comunidad, Amador Silvano, no le gusta hablar del gas. Cuenta que es un tema sensible y muy doloroso. Ven pasar el traslado del gas y cuando este retorna, envasado, a sus territorios; simplemente les es impagable.

“Tenemos años demandando al Gobierno que acabe con este dolor, pero nadie nos ayuda. Aquí pagamos más que en cualquier otro lugar. Cada vez que sube el balón, imagínense aquí, siempre será peor”, narra desesperanzado.

En Megantoni, el tarifario del gas se incrementa con las distancias. Mientras más lejos del río, más se paga. En las comunidades de Tangoshiari, Kitepmapani, Kotshiri, Taini, Kitepampani, Mayapo, Camaná y Cashiriari, el gas puede costar hasta S/ 126.

“En otras comunidades el gas está costando 126 soles. La pregunta es por qué en el territorio donde se extrae el gas cuesta de esa manera. Para nosotros es un lujo tener gas en las viviendas. Por ejemplo, yo, en mi casa cocinamos a leña”, dijo Daniel Ríos Sebastián, alcalde de Megantoni.

El burgomaestre asegura que cada vez más pobladores retornan a preparar sus alimentos con leña. El uso del gas se reduce a situaciones de urgencia. “Muchas familias usan gas pocas veces al mes y solo 15 a 20 minutos. Cuestiones de emergencia”, agregó.

La larga ruta del GLP

Estos testimonios coinciden en que la única manera de reducir el precio del balón de gas es con una planta envasadora en la zona. Lo que encarece el producto es la larga ruta de retorno que atraviesa hasta llegar a los consumidores.

La cadena de comercialización y la lejanía elevan los costos. Un distribuidor reveló a La República que los balones son transportados desde Cusco hasta Quillabamba, (La Convención). Desde ahí se distribuye a otros mayoristas revendedores para que provean a los distritos.

Para Megantoni, el transporte terrestre llega hasta al puerto fluvial de la comunidad de Malankiato. Ahí los balones de gas son transportados en botes. “El transporte por río puede costar hasta 20 soles por balón”, precisó.

Mercado paralelo. Así se vende el GLP en Camisea. Foto: difusión

Al llegar a las comunidades se sigue redistribuyendo, pero esta vez a revendedores minoristas de tienda.

Esa es la ruta de 360° que atraviesa el recurso energético. Sale desde Camisea como gas natural a través de un ducto. Tras su procesamiento, envase en otras empresas y extensa red de distribución; vuelve en balones de GLP a Camisea.

Entre tanto, las comunidades de Megantoni y toda la región imperial aguardan que los proyectos como el Gasoducto Sur Peruano, la masificación de gas y la Planta de Kepashiato se concreten para acabar con la cruel contradicción del gas.

Soluciones a la vista

Para el catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) Humberto Campodónico, los planes del nuevo Gobierno deberían orientarse a devolver al GLP (envasado y a granel) al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). Esto en el corto plazo.

El FEPC sirve para evitar que la volatilidad de los precios del mercado internacional del petróleo crudo y sus derivados se traslade a los consumidores.

Para el mediano plazo, el experto aseveró que la solución es masificar. “El gas natural como política del Gobierno implica entrar a un nuevo esquema donde incluso se contemplen gasoductos secundarios pequeños en las 7 Regiones utilizando el gas de Camisea, que ya llega hasta el city gate de Ayacucho”.

“Se debe cambiar la idea de que estamos sujetos al vaivén de los precios internacionales y que no se puede hacer nada. Claro que se puede, vamos al gas natural”, subrayó Campodónico.

Tipo de cambio influyó en el alza de combustibles

Desde la semana pasada el precio del GLP, en algunos locales de venta en Lima Metropolitana, superó los S/ 50. Conforme pasaron los días, este precio se ha ido acercando a los S/ 60. Es importante aclarar que no son precios promedio, por tanto, se pueden hallar precios mucho más asequibles.

Otro factor que ha influido en el incremento de los combustibles, en general, es el alza del tipo de cambio. Desde enero a la fecha el dólar subió en 9,42% y en los últimos 12 meses lo hizo en 12,40%. Ayer el dólar cerró en S/ 3,960.

El referente directo del GLP, el Mont Belvieu, subió en 36% desde inicios de año. En junio el galón superó la barrera de US$ 1 por primera vez desde el 2014.

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