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A casi 30 años de la semiprivatización de Petroperú, aún se sienten los estragos

Trabajadores que adquirieron acciones de la marca Petrolube y otras, aún no obtienen beneficios por esa operación.

La Republica
Petrolube fue comprada para desaparecerla.
Economía LR

Petrolube, una de las unidades de negocio más rentables de Petroperú, fue al igual que otras operaciones sometida al proceso de privatización en el primer gobierno fujimorista. A pedido de los propios trabajadores de la estatal, se les brindó la posibilidad de comprar acciones.

Tal es el caso de Rosa Corthorn Requena, que al ser trabajadora de Petroperú tuvo la opción, en 1996, de comprar hasta US$ 22.000, es decir, el número máximo permitido de acciones de Petrolube. La empresa fue adquirida luego por Mobil, que en aquella época era competidor de la marca en el mercado de aceites y lubricantes.

En ese sentido, Corthon denuncia que, aunque Mobil se convirtió en la empresa líder de ese segmento, ella nunca recibió dividendos o ganancia alguna pese a ser accionista.

Así como muchos otros trabajadores de Petroperú, la señora Corthorn fue retirada de la empresa por mutuo disenso, y aunque tuvo múltiples insistencias para que venda sus acciones, decidió no ceder. “He sido una piedra en el zapato para ellos, pero hoy necesito ver regresar mi inversión como accionista que soy”, comentó.

Gustavo Navarro, socio director de Gas Energy, recordó que en esa época Petroperú tenía a Petrolube que producía lubricantes para el mercado automotriz e industrial y lo hacía en un mercado de libre competencia.

Así, competía con Texaco, Castrol, Mobil, entre otras, y aún así Petrolube tenía el liderazgo de ese mercado con el 45% y la marca más cercana tenía el 15% que era la Mobil.

Existía una libre competencia donde Petrolube era el líder, era rentable, no había pérdida para el Estado, no había sentido para una privatización”, anotó el experto.

Recuerda que pese a estos buenos indicadores la marca se privatiza y se entrega a quien estaba segundo (Mobil) con lo que en suma obtuvo el 60% del mercado, ostentando una posición dominante en el mercado.

“La respuesta de la Comisión de Promoción de la Inversión Privada (COPRI) fue que ellos no tenían nada que con esos temas y solo se podría actuar si había abuso de posición de dominio. Lo más lamentable es que, pasados tantos años, la marca Petrolube fue abandonado y hoy prácticamente no existe, producto de la política de privatización.