Reducción del IGV aliviaría situación de los restaurantes

Fernando Cuadros

Reunión. Empresarios de más de 200 restaurantes se reunieron ayer en YOY Lima Box Park para expresar su preocupación por las medidas del Gobierno y plantear diversas medidas de apoyo. Foto: Francisco Contreras/La República
Reunión. Empresarios de más de 200 restaurantes se reunieron ayer en YOY Lima Box Park para expresar su preocupación por las medidas del Gobierno y plantear diversas medidas de apoyo. Foto: Francisco Contreras/La República

Estragos. Aproximadamente 100.000 restaurantes y más de 1,5 millones de puestos de trabajo se perdieron en el sector gastronómico por el COVID-19, que espera acciones del Gobierno.

Durante la pandemia, más de 100 mil restaurantes y 1,5 millones de puestos de trabajo se perdieron en el sector gastronómico, informó José Luis Silva Martinot, representante de la Unión de Gremios y Asociaciones de Restaurantes del Perú, durante una reunión de más de 200 empresarios del sector para exigir la atención del Gobierno.

Silva Martinot cuestionó que “se haya aplicado una de las cuarentenas más estrictas del mundo”, pero que no se hayan tomado medidas específicas para los restaurantes, como la ampliación de aforos y exoneración del IGV, que –a su criterio– debería darse hasta por 24 meses.

Para el economista Armando Mendoza, la exoneración del IGV sería válido y se traduciría en un 18% de ganancias adicionales para los restaurantes, aunque resaltó que debe aplicarse a lo mucho por tres meses dado que el sistema de recaudación nacional ya está muy golpeado.

“Tiene que darse para aquellos que facturen menos de S/ 100 mil o S/ 50 mil al mes. No es que un restaurante que vende S/ 3 millones se beneficie. Debe ir para los pequeños negocios realmente golpeados”, explicó, y agregó que al permitirse la exoneración del IGV, los aforos no tendrían que ampliarse.

Silva Martinot cuestionó la inmovilización social obligatoria por Semana Santa –desde el 1 hasta el 4 de abril–, lo que traerá una pérdida diaria de S/ 150 millones.

En esa línea, la premier Violeta Bermúdez dijo ayer que el Gobierno vela por un balance entre la protección económica y sanitaria, pero “hay que privilegiar el cuidado de la salud porque todavía seguimos en crisis”.

Con estas restricciones, el gremio prevé que “se está obligando a cerrar” al 70% de restaurantes porque no cuentan con el personal ni capital suficiente para operar vía delivery durante la cuarentena absoluta.

Posición. José Luis Silva Martinot cuestiona la cuarentena. Foto: Francisco Contreras/La República

Una posición singular tiene Ángel Urpeque, dueño del restaurante Bolívar, de Pueblo Libre, quien considera prudente que se frene la atención presencial por Semana Santa y que los aforos se mantengan al 30% durante la segunda ola, pese a que a las justas se logre ganar para pagarles a proveedores y su planilla.

“Es acertado porque con la salud no se puede jugar. Lastimosamente los contagios continúan subiendo. Es una situación difícil para mis colegas, pero hay que seguir aguantando. ¿Qué pasa si por querer ganar alguito uno se enferma? Ni vendiendo su carro va a poder pagar una clínica”, indicó.

Claves

Pedido. 200 empresarios del sector gastronomía se congregaron ayer en el YOY Lima Box Park para pedir diálogo directo con el presidente Sagasti.

Extensión. Gonzalo Valencia (Aprores Perú) recomendó que el inicio del toque de queda corra hasta la medianoche y que los autos particulares circulen los domingos.

Efecto. Más de 5 mil cevicherías dejaron de funcionar este verano.

Entre aplausos. Los dueños de restaurantes le dicen al Gobierno: “Yo también me llamo Perú”. Foto: Francisco Contreras/La República

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