Ingresos de las familias caen a la mitad y golpean a las mypes

En Lima Metropolitana. Ante menor capacidad adquisitiva de la masa laboral entre mayo-junio, las ventas de los negocios son las que se han visto perjudicadas y, por ende, se han reducido hasta en un 80%. Peligra el pago de deudas adquiridas durante la emergencia sanitaria.

Dura realidad. Mercadería no sale por el poco poder adquisitivo que hoy tiene la población. Foto: Jorge Cerdán/La República
Dura realidad. Mercadería no sale por el poco poder adquisitivo que hoy tiene la población. Foto: Jorge Cerdán/La República

Por: Christian Alcalá P. y Jair Sarmiento A.

Los ingresos de los hogares en Lima Metropolitana, es decir, el total de remuneraciones acumuladas por sus miembros cayó en 47,7% en el trimestre mayo, junio y julio en comparación con similar periodo del año previo, según el INEI.

Esto quiere decir que los casi 1,9 millones que se quedaron sin empleo también fueron despojados de sus ingresos laborales.

Además, refleja la caída del ingreso laboral mensual promedio en 10,6%, pasando de S/ 1.699 a S/ 1.519, sostiene Fernando Cuadros, exviceministro de Empleo.

Sueldo en descenso

Roxana Dionicio es uno de estos casos, ella trabaja como contadora independiente y sus ingresos fueron afectados, pues están sujetos a los negocios de los microempresarios con los que trabaja.

“No me pagan hasta la fecha y no puedo conseguir más clientes, ya que todas las empresas están reduciendo costos”, explica. Su salario mensual bajó de S/ 700 a S/ 300 durante la pandemia.

Paga alquiler, luz, agua, mantenimiento, celular, comida, pasajes, útiles de limpieza, y no le alcanza para ahorrar.

En similar situación se encuentra Zoila Heredia. Ella asume casi todos los gastos en casa, y es la única que posee un empleo formal como docente.

“Ya no se puede gastar como antes, ahora tienes que estirar tu salario lo más que puedas”, señala Zoila, quien afirma que todo lo que consumían en su familia se ha visto limitado.

Vive junto con sus sobrinos y su hermana, hoy desempleada. Entre todos gastan alrededor de S/ 2.000 en luz, agua y alimentos.

Este último representa un gasto fuerte, “si antes S/ 100 alcanzaban para 15 días, ahora solo alcanza para 5 días. El sueldo de un maestro no alcanza″, explica.

Además de ello, también tienen que gastar en medicinas, las cuales considera caras. “Antes se podía ahorrar S/ 300 o S/ 400, pero ya no”, indica.

Para dar solución a esta situación, Cuadros asevera que debería otorgarse un bono cuasiuniversal de S/ 1.000 mensuales para informales e independientes que hayan dejado de recibir ingresos, mientras dure la cuarentena.

Además, para el sector formal público y privado, propone dar un subsidio escalonado para las micro, pequeñas y medianas empresas que no estén operando.

Según el experto, habría que descartar a aquellos que ya tienen un trabajo formal tanto privado como público.

Impacto en empresas

Como consecuencia del menor ingreso de los trabajadores limeños, el impacto lo han comenzado a sentir los pequeños empresarios, ya que a pesar de haber hecho el enorme esfuerzo por reabrir sus locales, se han percatado de que sus ventas no han sido las mismas.

Así lo narra Magno Chávez, empresario que confecciona y vende prendas de vestir para damas en Gamarra. Y es que la menor afluencia de público en el emporio comercial generó que sus ventas se reduzcan a la mitad de lo que ganaba antes de la cuarentena.

“Mis ventas antes eran 80% presencial y 20% por internet, nos hemos reinventado y ahora es viceversa, más vendemos por internet; pero el nivel general de ventas se ha reducido hasta en 50%”, cuenta.

El empresario también precisa que para poder reabrir solo 6 de sus 11 locales tuvo que solicitar un crédito de Reactiva Perú, lo cual solo sirvió para cumplir obligaciones pendientes. Además, el mes pasado tuvo que retomar el pago de una letra que adeudaba al banco, ello tras vencer su periodo de reprogramación.

“He pagado puntual mis cuotas, pero he tenido que ver la manera de vender algunas cosas que tenía, porque del negocio mismo no ha salido. He tenido que pedir dinero a un familiar y vender mi carrito que tenía para que la cadena de pago no se rompa”, menciona Chávez Talaverano.

Lo mismo relata Madeleine Chávez, comerciante mayorista de jeans en Gamarra, quien añade que producto de las restricciones que hay en algunas regiones del país sus ventas han disminuido hasta en un 80%, ya que su mayor venta iba a Tacna, la cual se encuentra en cuarentena rígida.

“Si bien es cierto, el Gobierno ha otorgado créditos, eso no cubre todo lo que hemos perdido. Se nos ha caído la campaña del Día de la Madre, Día del Padre, Fiestas Patrias, y la producción no es en ese mismo mes. Hemos pagado una producción que ni siquiera ha salido”, cuenta.

Al igual que muchos negocios, la empresaria menciona que solo pudo abrir la mitad de sus locales por la poca liquidez con la que cuenta, ya que las ventas solo sirven para pagar a sus trabajadores y el alquiler de la tienda.

Los casos abordados también son confirmados con los últimos datos del ente estadístico, los cuales revelan que de enero a junio, el sector comercio decreció en -27,62, respecto al mismo periodo del año previo.

El informe revela que la venta de productos textiles, prendas de vestir y calzado disminuyó por la contracción del sector textil, sin estar permitida la venta presencial en los emporios comerciales y tiendas especializadas.

Para el economista Armando Mendoza esto se debe precisamente porque la capacidad adquisitiva en las personas ha disminuido, ya que hay varios empleos perdidos.

“La persona que perdió su empleo y ahora lo recuperó no va a salir a consumir normalmente, está tratando de recuperar sus pérdidas, y probablemente el empleo que ahora consigues no va a tener el mismo nivel de ingresos que tenía antes, por lo tanto restringe su consumo”, explica el experto.

En ese sentido, recomendó que la política de Gobierno se enfoque en crear empleo y reactivar la economía a través del consumo, de lo contrario los negocios podrían quebrar, lo cual generaría una mayor desaceleración en la economía y más empleos destruidos.

Venta al Paso

En ese camino de reinvención, Mall Aventura anunció el lanzamiento de su campaña “Venta al Paso”, la cual busca ayudar a sus locatarios a liquidar todo el stock con el que cuentan.

Además, de ofrecerles a sus visitantes diversos productos con más del 50% de descuento. Los clientes podrán encontrar marcas de distintas categorías.

Compras a MYPErú

Según el primer ministro Walter Martos, para contribuir con la reactivación económica de las mypes, el Gobierno destinó cerca de S/ 1.000 millones al programa Compras a MYPErú, para que las mypes contraten con el Estado.

Ello beneficiaría a unas 14 mil mypes a nivel nacional, generando 130 mil puestos de trabajo en 4 sectores productivos: Textil-confecciones, cuero y calzado, metalmecánica y muebles y bienes de madera y plástico.

Al respecto, el economista Armando Mendoza señala que podría ser un buen apoyo para las mypes, sin embargo, los procesos suelen ser lentos y no sería suficiente para reactivarlas.

“Si es que se maneja con agilidad y con transparencia, es un buen mecanismo, porque el Estado puede comprar, puede apoyar a los pequeños empresarios”, anotó el experto.

La palabra

Roxana Dionicio, trabajadora

“Mi sueldo fue afectado, ya que está sujeto a los negocios de microempresarios con los que trabajo. No me pagan hasta ahora y no puedo conseguir más clientes, porque todos están viendo reducir costos”.

Madeleine Chávez, empresaria

“El Gobierno ha otorgado créditos, pero no cubre lo que hemos perdido. Se nos ha caído la campaña del Día de la Madre, Día del Padre, Fiestas Patrias. Hemos pagado por una producción que no ha salido”.

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