Después del aislamiento, la reconstrucción en modo “turbo”

Ing. José Manuel Hernández Calderón, ex ministro de Agricultura y Riego.

La Republica
José Manuel Hernández, exministro de Agricultura.
Columnista invitado

Después del aislamiento por el Covid-19, los proyectos de inversión pública deben ser impulsados con celeridad. Entre ellos, la reconstrucción de la infraestructura dañada por El Niño Costero; cuyo avance después de 3 años, es lamentablemente muy bajo.

Incapacidad, dejadez y hasta temor en la gestión, lindan con la indolencia frente a las vicisitudes que vive la gente que fue afectada por El Niño Costero.

El presupuesto para la “reconstrucción con cambios” es de 25,655 millones de soles, cuyo plazo de ejecución culmina el 2021. Hasta el 2019 sólo se utilizó 6,352 millones; que es apenas el 25% del total disponible para reconstrucción. ¡Falta ejecutar el 75% de lo presupuestado! Al ritmo que vamos, no terminamos ni en cinco años más.

Es en este contexto, el Gobierno ha decidido aplicar los mecanismos que hicieron posible construir rápidamente la infraestructura para los Juegos Panamericanos 2019. Eso se logró con Convenio de Gobierno a Gobierno o G2G, para asistencia técnica mediante PMO-Project Management Office (Oficina de Gestión de Proyectos). Se aplicó el modelo NEC-New Engineering Contract para contratar ingeniería y construcción; prevaleciendo el concepto técnico sobre lo jurídico o administrativo en el manejo de controversias, agilizándose procesos y plazos en la construcción de obras.

Estos modelos no son desconocidos en el país. Esquemas G2G, con o sin financiamiento, y contratos NEC, se utilizaron muchos años atrás en la construcción de grandes obras hidráulicas; y se dejaron de lado por el excesivo reglamentarismo administrativo y legal que hoy prima en las contrataciones del Estado. Hay mucha experiencia nacional en estos temas que la gestión gubernamental no ha sabido aprovechar.

Hace algunas semanas la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios-ARCC informó la precalificación de Francia, Países Bajos y Reino Unido para los convenios G2G. A estas alturas ya debe haberse decidido quien bridará la asistencia técnica.

Se supone que los convenios empezarán una vez concluido el aislamiento social. Sin embargo, estos no son una varita mágica para iniciar inmediatamente las obras. La mayoría de obras no tiene expediente técnico y apenas disponen de perfiles preliminares. Ejemplo, MINAGRI en los próximos meses concluirá los Planes Integrales en 11 ríos y 5 quebradas, así como el drenaje pluvial de 5 ciudades, pero sólo incluyen perfiles de proyectos. Por tal motivo, primero se elaborará los expedientes y muy probable que las obras definitivas recién se iniciarían el año 2021.

Los Juegos Panamericanos incluyeron obras urbanas de gran magnitud (alto presupuesto) y muy concentradas en Lima. En cambio, las obras de la “reconstrucción con cambios” están dispersas en el ámbito de varias regiones. Son obras de diverso tipo, tamaño y monto de inversión. Incluyen presas, diques, bocatomas, canales, carreteras, caminos de acceso, puentes, hospitales, postas médicas, viviendas, redes de agua potable y alcantarillado, drenaje pluvial de ciudades, colegios, comisarías, etc.

A diferencia de las obras urbanas, las presas, drenaje de ciudades, reasentamientos, por ejemplo, tienen procesos constructivos más complicados, con múltiples entidades que intervienen en las aprobaciones, licencias y permisos. Por ello, no se puede incluir todas las obras en modelos semejantes a los aplicados en los Panamericanos 2019. Se debe considerar obras de gran magnitud o “paquetes de obras” similares (como colegios y hospitales), cuyo monto de inversión justifique y haga viable la aplicación de los mecanismos G2G y PMO, dado que el costo de esa asistencia técnica es alto.

Según la ARCC, los G2G tienen como propósito la asistencia técnica para la reconstrucción de 74 locales escolares, por un monto de 737 millones de soles, 15 establecimientos de salud por 1,244 millones de soles; así como obras en 17 ríos, 5 quebradas y drenajes pluvial en 7 ciudades, cuyos montos de inversión aún no se conoce.

En los Panamericanos, el convenio G2G costó alrededor del 5% del monto invertido, que fue 4,200 millones de Soles. Para la reconstrucción, la aplicación de mecanismos similares puede costar entre 5 y 6% del monto de inversión por G2G, a lo que debe sumarse 2.5 a 3% por elaboración de expedientes definitivos (preferible Concurso Oferta, con ejecución tipo fast track) y 5 a 8% por supervisión de obras. A ello se suman los gastos administrativos de la ARCC y de las entidades ejecutoras; los que fácilmente pueden superar el 3%. Todo ello se cubrirá con el presupuesto disponible.

Queda mucho por hacer, pero el tiempo y la paciencia se acaban. Cuando el aislamiento social termine, las obras de la reconstrucción deben estar en el primer grupo de actividades que se reinicien, aplicando los protocolos sanitarios correspondientes y también el control concurrente por parte de la Contraloría General de la República.

Pero necesitamos ponernos en “modo turbo” para romper la inercia y acelerar la reconstrucción. No esperemos que ocurra otra inundación para lamentarnos sobre lo que debimos hacer y no lo hicimos.