Bancos, AFP y cambios anticipatorios

“El libre mercado de las tasas de interés lleva a que los bancos tengan ganancias exuberantes”.

Humberto Campodónico
27 Nov 2019 | 6:14 h

El sistema financiero está bajo la lupa debido a los aportes de Dionisio Romero a Keiko Fujimori. Pero no son solo los bancos. También las AFP están en cuestión, aunque no por las mismas razones. Vamos por partes.

De enero a octubre de este año las utilidades netas de los bancos, según la SBS, fueron S/ 7,722 millones y el 87% fue a cuatro bancos: BCP (40%), BBVA (17.5%), Scotia (16.2%) e Interbank (13.5%). Los otros 12 se llevaron el 13% restante.

La rentabilidad sobre el patrimonio del grupo de los 4 fue 20% en promedio. Una enormidad. ¿Y cómo lo hicieron? Pues así: de los S/ 27,000 millones de ingresos financieros de todos los bancos, 22,056 millones vinieron de “créditos directos” o sea de la tasa de interés que cobran los bancos por diferentes tipos de crédito. Los gastos financieros fueron S/ 6,686 millones, de los cuales S/ 3,500 millones se destinaron a pagar las “obligaciones con el público”, es decir, las tasas de interés que le pagan a los ahorristas.

Resumiendo: se les paga 22,000 y ellos pagan 3,500. Hay una diferencia de 6 a 1. ¿Por qué? Porque acá el diferencial de tasas de interés (‘spread’) está en 14% (antes era mucho más), mientras que en nuestros vecinos es de 8% para abajo (ver gráfico). Así lo hacen.

Vamos a las AFP. Es conocido que las comisiones acá están entre las más altas de la región, mientras que las pensiones son, en promedio, tan solo el 30% del salario previo a la jubilación. Esto se critica desde hace años. Lo nuevo es que, al haber copiado el sistema chileno, tenemos que mirarnos en ese mismo espejo.

Un tema clave es la pensión mínima en las AFP. En teoría no debería haber porque cada cual “baila con su cuenta propia”. Pero en la realidad la Ley 27617 y la Ley 28991 establecen que los jubilados en las AFP no deben ganar menos que la pensión mínima de 500 soles de la ONP. Eso les corresponde a unos 11,000 jubilados AFP y el costo para el Estado es de 30 millones de soles anuales.

O sea: damos esos 30 millones para que los dueños de las AFP sigan cobrando su comisión, silbando bonito. Ahora que el premier Zeballos estudia aumentar la pensión mínima (como en Chile), el oxígeno que el fisco le da a las AFP va a subir con lo que está de acuerdo Julio Velarde, presidente del BCR, que al mismo tiempo autoriza que el 50% de los US$ 50,000 millones de las AFP se inviertan en el extranjero.

En Chile la crítica a las AFP es fuerte porque se crearon en 1980 y ya hay una gran masa de jubilados que reciben pensiones miserables. Aquí las AFP se crearon en 1991 y solo hay 85,000 jubilados. Pero ya falta poco para que el sistema “madure”. Allí tendremos más problemas, que hoy están mitigados porque se recibe el 95.5% al cumplir 65 años.

La situación no es mejor para los 539,000 jubilados de la ONP donde la pensión mínima y máxima es 500 y 892 soles (inferior al salario mínimo). Y, ojo, acá no hay una pensión mínima para quienes no hayan contribuido, lo que sí hay en Chile y se llama pilar solidario.

Conclusión: el libre mercado de las tasas de interés lleva a que los bancos tengan ganancias exuberantes. Y en las AFP el sistema está quebrado, pues la gente cotiza 35 años para recibir una pensión miserable mientras que los dueños ni pestañean porque cobran igual. ¿Por qué no un nuevo equilibrio entre Estado y mercado?

En el 2015, el expresidente de Chile Ricardo Lagos dijo: “este nuevo ciclo requiere de un Estado activo y no subsidiario para asegurar ese mínimo civilizatorio donde todos tengan iguales oportunidades” (El Mercurio, 10/05/15). Ojo, no subsidiario. Y agregó: “Erich Fromm, en El miedo a la libertad, tiene una frase muy bonita. Los cambios anticipatorios. Si no se hacen, después llegan los cambios revolucionarios”. En Chile no se hicieron. ¿Y acá?

infografía de Campodónico

Video Recomendado

Lazy loaded component