Divergencias sobre proyecto que garantiza abastecimiento de medicamentos genéricos

La República
24 Jul. 2019 | 11:06h


“El Estado tiene que asumir su rol y reestructurarse”

Javier Llamoza - Decano del Colegio Químico Farmacéutico de Lima

Debe incrementarse la oferta en el mercado privado de boticas y farmacias porque solo hay un operador con un 83% de participación y cuando hay posición de dominio puede haber abuso. Estudios publicados en marzo de este año demuestran que cuando un ciudadano va a comprar, por ejemplo, naproxeno sódico en 9 de 10 posibilidades le ofrecen la marca de la cadena. Le ofrecen un medicamento genérico de marca con un precio que va hasta 10 veces más. El ciudadano no tiene derecho a elegir y se ve obligado a comprar un genérico de marca. En el mercado tenemos dos tipos de medicamentos: los innovadores y los genéricos. Los innovadores son aquellos que por primera vez ingresaron al mercado mundial, tienen una patente y el día que vence la patente cualquier fabricante puede copiar la formulación con marca o sin marca. Ante esta disminución de la oferta lo que ha hecho el Ejecutivo es presentar un proyecto de ley que obligaría a las cadenas de boticas a tener genéricos disponibles para que exista la posibilidad de elegir y se genere la competencia porque con ello el precio del medicamento podría reducirse. El Estado tiene que asumir su rol y reestructurarse y asegurar que los más pobres accedan a medicamentos.

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“Los medicamentos deben ser seguros y efectivos”

Janice Seinfeld - Directora ejecutiva de Videnza Consultores

Los medicamentos genéricos son una alternativa muy buena por lo que debemos ver cómo se garantiza el acceso a medicamentos seguros, eficaces y de calidad. El proyecto de ley es un paso importante para garantizar y poner como parte esencial el derecho a los medicamentos. Pero se debe tomar la oportunidad de este proyecto para considerar dos aspectos fundamentales: el primero es garantizarle a la población que estos medicamentos, en principio, deberían tener el mismo efecto terapéutico sobre las personas, es decir, la misma capacidad de curar que un medicamento de marca. Si bien en el país tenemos buenas prácticas en manufactura, aún no se tiene la intercambiabilidad a pesar de estar normado. Hay que empezar por definir cuáles son los productos que deben pasar por un proceso de intercambiabilidad de tal forma que se le garantice a la población no solo que estén disponibles sino que sean seguros y efectivos. Y lo segundo importante, que está en el proyecto del Legislativo pero no se explica cómo se implementará, es la trazabilidad de los recursos, es decir, saber qué es lo que pasa con los medicamentos, desde que entran al país, salen del laboratorio y llegan al paciente.

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“El problema es que en los 90 se liberó el mercado”

Abel Salinas - Exministro de Salud

Lo que deberíamos hacer siempre es tener predisposición al uso de genéricos que corresponden a los medicamentos que habitualmente se prescribe como denominación común internacional, es decir, el principio activo. Pero es el medicamento que se trabajó previamente bajo una marca y es producto de una larga investigación y que después de un número de años se puede usar ese principio activo. El problema que tenemos en el Perú es que en la década de los 90 se liberó el mercado farmacéutico y lo que ocurrió es que el registro sanitario tenía solo una semana, y el costo era de US$ 150 para estudiar ese medicamento genérico y, si no se resolvía en una semana, existía el silencio administrativo positivo, por lo que era imposible que una dirección de medicamentos pueda garantizar la calidad del medicamento. Solo se podía garantizar el contenido, pero ninguna prueba adicional para demostrar la intercambiabilidad. Y si nos abocamos al proyecto de ley para que las farmacias privadas tengan medicamentos genéricos frente a los hospitales, lo que vamos a propiciar es una mayor automedicación, además de incrementar el gasto del bolsillo y exponer a que las personas opten por buscar los medicamentos más baratos.