EEUU-China: de los aranceles en el 2015 al caso Huawei en el 2019

Guerra comercial. La aspiración por proteger a su economía ha llevado a la administración de Donald Trump a bloquear a su país del comercio mundial, especialmente con el continente asiático. China, que invoca a la calma, también ha tomado parte en esta disputa internacional cuyas consecuencias son imprevisibles.

Guerra comercial. La aspiración por proteger a su economía ha llevado a la administración de Donald Trump a bloquear a su país del comercio mundial, especialmente con el continente asiático. China, que invoca a la calma, también ha tomado parte en esta disputa internacional cuyas consecuencias son imprevisibles.

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Tres de noviembre del 2015. En el noticiero norteamericano Good Morning América, el entonces candidato a la presidencia Donald Trump ya advertía lo que hoy, cuatro años después, se ha materializado en una entramada disputa de escala mundial. "China es un enemigo económico y se aprovechó de nosotros como nadie en la historia. Es el mayor ladrón del mundo. Se llevó nuestros empleos", afirmaba el republicano en señal abierta.

Un año después, luego de una carrera presidencial bastante inusual, el candidato ganó las elecciones y se convirtió en presidente de los 326 millones de norteamericanos.

El mundo entero estaba a la expectativa de lo que suceda con su llegada a la Casa Blanca. ¿Podrá Trump concretar todas sus promesas y amenazas de campaña? En un mundo donde las alianzas comerciales y el libre comercio son reconocidos como el sostén del crecimiento económico mundial, ¿habrá espacio para medidas tan proteccionistas como las que estaban por concretarse desde Washington?

Luego de un año sin mayores acciones concretas, Trump volvió a captar la atención del mundo entero en marzo del 2018; al anunciar aranceles de 25% sobre las importaciones de acero y 10% sobre las de aluminio. En ese entonces, China no era el protagonista de los mensajes, pero la sanción comercial era directamente contra el país asiático, que es uno de los principales productores en el mundo: casi el 93,7% de sus exportaciones son productos manufacturados.

EEUU compra más a China de lo que le vende, lo que genera el déficit comercial que tanto le ha preocupado a la administración estadounidense. Bajo tal escenario, Trump sentía confianza. "No creo que haya guerra comercial; pero si la hubiera, sería fácil de ganar", decía el mandatario en aquel entonces.

En Pekín rondaba la incertidumbre. No se sabía con claridad si habría una respuesta de similar o mayor magnitud. Hasta que el 22 de marzo, el presidente chino Xi Jinping anunció un alza de aranceles para una lista de 128 productos que ellos compraban a EEUU. "El pueblo chino ha sido indomable y perseverante. Estamos dispuestos a pelear la sangrienta batalla contra nuestros enemigos. China tiene los medios para ocupar el lugar que le corresponde en el mundo", decía en aquel entonces Xi Jinping frente a una audiencia de 3.000 delegados de la Asamblea Nacional Popular.

No fue hasta diciembre del 2018 en la reunión del G20 en Argentina que Trump y Xi Jinping establecieron una tregua de 90 días para que ambos países pudieran negociar un cese a las tensiones comerciales.

Con el pacto, EEUU aplazaba los aranceles de US$ 200 mil millones a productos chinos. En tanto, el gigante chino accedió a abrir su mercado a productos estadounidenses, especialmente en sectores como el agrícola, el energético y el industrial, según un comunicado de la Casa Blanca.

Esta tregua marcó el inicio de varias rondas de negociaciones en las que ninguna de las partes llegaron a acuerdos concretos. Trump anunciaba nuevas tasas a importaciones por US$ 200.000 millones en bienes chinos y China dejaba de lado los mensajes a la calma para anunciar nuevos aranceles. El último de ellos fue del 13 de mayo, cuando decretó un aumento de aranceles aduaneros a productos de EEUU por un valor de US$ 60 mil millones.

La guerra comercial, que se visionaba como una posibilidad, se ha convertido en una realidad cada vez más tangible. Ya lo mencionó la propia ONU: "los temores (sobre alzas continuas de aranceles y sus consecuencias en el crecimiento de la economía mundial) que se tenían a inicios de año ahora se han materializado".

Para el economista principal del BBVA para Perú, Francisco Grippa, "de momento" no existe un peligro de recesión mundial. "En los próximos meses se debe llegar a un acuerdo. Va a tardar un poco más de lo que pensábamos, pero sí se va a llegar a un acuerdo porque hay incentivo en ambos lados para que eso ocurra", afirmó en diálogo con La República.

Por lo pronto, la escalada en las tensiones comerciales de las últimas semanas –a raíz del caso Huawei– ya ha presentado efectos sobre la economía peruana ante los cuales debemos estar alerta. El primero es el tipo de cambio. "Ha estado presionado al alza. En algún momento cruzó el S/ 3,35 y llevó a intervenciones del Banco Central", afirmó Grippa.

El otro factor a tomar en cuenta es el precio del cobre. "En algún momento del año, su precio ya estaba en US$ 2,90 la libra y en este momento está por debajo de US$ 2,70. Y ese precio es importante para la economía peruana", agregó el economista.

Con un precio bajo en el cobre, veríamos una reducción en el valor de nuestras exportaciones por tratarse de uno de los principales productos exportados peruanos.

En abril de este año, la Organización Mundial del Comercio advirtió que mientras las relaciones entre EEUU y China no lleguen a buen puerto, la guerra comercial seguirá siendo "un viento en contra" para el intercambio mundial que crecerían sólo un 2,6 % en 2019, cuatro décimas menos que en 2018. Dicho indicador escalará a 3% recién en el 2020 siempre que se alivianen las disputas comerciales. Los mercados globales, sobretodo los emergentes que son socios comerciales tanto de China como de EEUU, están a la expectativa. Cualquier anuncio representa un riesgo. Si este se materializa, el fin de esta guerra podría seguir postergándose y sus efectos sobre la economía mundial continuarían propagándose. 

claves

Aliados. Tras explotar el caso de Huawei, EEUU ha invitado a los demás países a tomar posición sobre el bloqueo a la tecnología china. Francia fue el país que se mostró en contra de bloquear el acceso a productos asiáticos.

Metales. En respuesta por el veto a Huawei, China planearía dificultar la exportación de metales raros a EEUU, básicos para su industria tecnológica.

“China debe prepararse para situaciones difíciles”

En la semana, el presidente chino Xi Jinping emitió un mensaje de confianza, pero también de prevención a su nación.

"Nuestro país está aún en un periodo de importantes oportunidades estratégicas para el desarrollo, pero la situación internacional es cada vez más complicada", dijo el jefe de Estado de China en una visita a la provincia de Jiangxi, en el sur del país.

Tanto a nivel interno como externo, Xi Jinping espera que haya "factores desfavorables de largo plazo.

"La innovación tecnológica es la raíz de la vida de las empresas (…). Solo si somos dueños de nuestra propia propiedad intelectual y las tecnologías principales, entonces podremos crear productos con competitividad central y no seremos vencidos en la intensificación de la competencia", expresó.

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