¿Por qué las empresas no encuentran talento joven si esta es la generación mejor formada?

La Republica
Ayatola Nunez

A pesar de la preparación académica las empresas aseguran que algunos jóvenes no califican para un empleo. ¿Por qué?

La generación más preparada de la historia es también la que se enfrenta a una tasa de desempleo juvenil que dobla la media europea. Y es que mientras casi el 33% de los jóvenes españoles está desempleado a los 25 años, las empresas dicen no encontrar nuevo talento para incorporar a sus filas. Un mensaje repetido que un reciente estudio de la escuela de negocios IESE apuntala con cifras. De 53 grandes empresas entrevistadas, el 72% asegura que tiene problemas para encontrar empleados con los que cubrir sus vacantes. No por falta de candidatos, sino porque estos no tienen la formación que necesitan.

PUEDES VER BCRP: Empleo formal el sector privado creció 4,3% en el 2018

Las empresas coinciden en señalar que existe un desencuentro entre la formación que reciben los jóvenes y los perfiles que ellas necesitan para incorporar a sus equipos, reseña el País de España.

Es la famosa brecha entre educación y empleo. La OCDE señala que el desajuste de las capacidades que se requieren para los puestos de trabajo afecta al 33% de los trabajadores españoles, mientras que en el informe Global Skills Index que elabora la consultora de recursos humanos Hays puntúa con un 10 sobre 10 ese “desalineamiento del talento” en el caso de España.

¿Cómo se explica este juego de contradicciones? “Tenemos una serie de problemas estructurales en el sistema educativo que inciden en esta situación”, señala María Luisa Blázquez, investigadora y coautora del estudio de IESE, titulado El futuro del empleo y las competencias profesionales del futuro: la perspectiva de las empresas. “En primer lugar, el alto abandono escolar, ya que el grado de estudios está directamente relacionado con el nivel de desempleo y el desajuste por sobrecapacidad, pues el tipo de carreras más estudiadas no se corresponden con las que tienen más demanda de empleo”.

Por otra parte, la tecnología ha actuado como un factor multiplicador del efecto de estos problemas. La digitalización en la que se encuentran inmersas todas las empresas, grandes y pequeñas, ha cambiado en muy poco tiempo el tipo de perfiles que buscan las compañías. Ahora necesitan profesionales capaces de llevar a cabo ese proceso de transformación. Así, se lanzan a la caza de desarrolladores, expertos en big data, profesionales de la ciberseguridad para encontrarse con que el sistema educativo y la oferta formativa no se mueven al mismo ritmo que sus necesidades.