Economía de la marmota ¿Qué es y cómo sobrevivir a ella?

Aunque la analogía está ligada inicialmente a la economía de un país, lo mismo podría ocurrir en las finanzas personales.

Aunque la analogía está ligada inicialmente a la economía de un país, lo mismo podría ocurrir en las finanzas personales.

Hace poco, Jeffrey Sachs, prestigioso economista de la Universidad de Columbia comparó la economía argentina con la película “El día de la marmota”, un film de 1993 en el que el protagonista es un meteorólogo atrapado en un ciclo de tiempo donde el mismo día se repite una y otra vez, tal cual la crisis argentina.

Aunque la analogía está ligada inicialmente a la economía de un país, lo mismo podría ocurrir en las finanzas personales, por esa razón, en esta nota presentamos dos claves que permitirán sobrellevar la “economía de la marmota

El primer consejo es establecer cuál es el ratio de liquidez personal y dale importancia. Para calcular la liquidez se debe aplicar la siguiente formula:

Liquidez = Activos líquidos / Pasivos a corto plazo

Los activos líquidos son el dinero en efectivo o todo aquello que pueda convertirse en cash rápidamente como depósitos en una cuenta corriente, cheques de pago, acciones de empresas líderes que cotizan en la Bolsa, etc.

Y los pasivos a corto plazo son aquellos gastos que se deben afrontar de inmediato como una hipoteca, gastos de servicios básicos o cuotas de deudas.

Para hallar el resultado se debe dividir la suma de ambos ítems. Si el número que se obtiene es mayor a “2”, se podrán solventar con pasivos a corto plazo sin problema y todavía quedará dinero para afrontar la crisis. Si por el contrario el ratio de liquidez es menos a “2”, la persona queda vulnerable ante la crisis.

El segundo consejo es evitar la “triada mortal del deudor” en el que se recomienda escapar a toda costa de tres situaciones para sobrevivir financieramente cuando las tasas de intereses son demasiado elevadas: no hacer giros en descubierto en cuentas bancarias, evitar al máximo el uso de las tarjetas de crédito y no endeudarse con créditos hipotecarios o personales. 

 

Te puede interesar


CONTINÚA
LEYENDO