Sobrevivió al cáncer y una deuda lo mató

La Republica
Ayatola Nunez

Lo que debía pagar, en un principio, era poco dinero.

Pasó en la vida real y es la historia de Nigel Hurst, un ciudadano de 56 años de edad.

Todo empezó en 2008, cuando no pagó una tasa municipal, cuenta su hija Jessica Hurst a la BBC. Explica que el fallecido no consiguió llegar a un acuerdo con la Municipalidad Distrital de South Lakeland, que le hizo llegar la cuenta de un año entero por adelantado y el monto subió a 2.000 dólares rápidamente. En 2012, ya le debía al gobierno local unos 12.200 dólares

Cuando pensó que había pasado lo peor, la municipalidad le solicitó a su papa se declarara en bancarrota y La Corte del Condado Barrow-in-Furness se lo concedió el 10 de marzo de 2014. Desde ese momento, la deuda se incrementó a un paso increíble.

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Para resumir la tragedia, todo sumó 90.000 dólares. “Lamentablemente, mi padre nunca buscó consejo financiero y nunca comentó nada conmigo ni con mi hermana. Era una persona muy reservada y hubiese considerado un fracaso el pedir ayuda”, comentó la jóven.

Fue entonces cuando se encerró en su cuarto y decidió poner fin a sus problemas. Se quitó la vida el miércoles 4 de octubre de 2017. Antes de partir al más allá escribió una carta de despedida para sus dos hijas: "Jess y Sally, me rompe el corazón escribir esto. Esta decisión no tiene nada que ver con ustedes. Las quiero con todo mi corazón. He sido tan infeliz en mi vida personal durante tanto tiempo que no puedo seguir adelante. Ahora que estoy a punto de perder tanto mi casa como mi respeto propio, he decidido irme".

En la historia de este deprimido deudor hay una anécdota de supervivencia. 15 años del suicidio un tumor se le reventó en un riñón. Le dieron 12 meses de vida, pero los pronósticos no se cumplieron. Lo que apagó su humanidad fue la presión de no poder cumplir con sus compromisos financieros.