El brillo sicodélico de Los Destellos

Acaba de aparecer Los Destellos Sicodélicos, un CD que reúne veinte de los temas más lisérgicos del grupo. La legendaria disquera Iempsa ha revisado sus grabaciones originales, las ha remasterizado y ha editado un disco para coleccionistas.


Redacción LR

Sabado, 25 de Junio del 2016

La primera canción del CD "Los Destellos Sicodélicos" te atrapa desde el primer segundo con un punteo de guitarra eléctrica limpio, rítmico y avasallador. Es Enrique Delgado tocando Guajira Sicodélica junto a los demás integrantes del grupo. Con ellos construye un tema que suena tropical, hipnótico, todo al mismo tiempo. Y, sobre todo, moderno. Como si hubiera sido compuesto apenas ayer y no hace casi 50 años.

Hay una frase muy famosa en el cuento El Perseguidor de Julio Cortázar. En ella el personaje principal dice en un momento creativo: "Esto lo estoy tocando mañana". Y eso podría haber dicho Enrique Delgado de toda la música que le regaló a sus seguidores desde que creó a Los Destellos en 1968. Porque su música no ha envejecido. Sigue siendo tan atrapante, experimental y novedosa para los oídos jóvenes como lo fue en el pasado.

Los Destellos Sicodélicos, que acaba de lanzar el legendario sello nacional Iempsa, recoge veinte piezas musicales que son verdaderas joyas de la sicodelia nacional. Hay temas de innegable vena rockera, pero todo ello fusionado con ritmos tropicales como la guajira, la descarga, el boogaloo y, como no, la cumbia.

"Son temas que Los Destellos hicieron a lo largo de su trayectoria y están en los discos que grabaron. En ellos se siente la influencia sicodélica de los años 60 y comienzos de los 70. Muchos de estos temas pasaron desapercibidos en su momento y por eso decidimos relanzarlos. Revisamos las cintas originales, las remasterizamos y hemos sacado un disco de colección", dice Juan Núñez, gerente de Iempsa.

Son veinte temas y entre ellos están clásicos de la sicodelia 'made in Perú' como Onsta la yerbita o El boogaloo del Perro. También se puede encontrar temas menos conocidos entre el gran público como El Marcianito, Sácale la miel o La cumbia del desierto. Y hay otros temas algo más vistos u oídos: Frenética guajira, Volando alto, Noche de Garúa, Patricia, y más... En síntesis, un disco que no tiene pierde.

 

Grupo integrador

Los Destellos tenía en Enrique Delgado –un genio de la guitarra eléctrica que había pasado por el Conservatorio y por varios géneros musicales– a su líder, primera guitarra y compositor principal. Junto a él estaban Fernando Quiroz, que venía del rock y era la segunda guitarra, y Tito Caycho, el bajista, que estaba más ligado a la cumbia y lo tropical.Sobre esa trilogía se armó el sonido envolvente de Los Destellos.

"Tal maridaje, aunado a la experiencia académica de Delgado, suscitó un aroma sónico de insospechadas proporciones, que sería reconocido en todo el orbe como 'la cumbia sicodélica peruana', cuyo corolario se dio entre los años 1968 y 1978", dice la presentación del disco. Los Destellos fueron los iniciadores de la cumbia peruana, pero también tremendos músicos que fusionaron ritmos de la costa, la sierra, la selva y se movieron con soltura entre diversos géneros músicales.

"Enrique Delgado era un virtuoso que combinaba distintos géneros y estilos, y lo hacía con mucha propiedad", dice el sociólogo Santiago Alfaro, estudioso del tema. "Se le considera el padre de la cumbia peruana porque generó los elementos centrales que otros desarrollaron en las siguientes décadas, pero él no interpretaba solo cumbias. Por ejemplo, Onsta la yerbita es absolutamente rockero y sicodélico", agrega.

Otro conocedor del tema, Hugo Lévano, cuenta que diecinueve de los veinte temas del disco fueron compuestos entre 1968 y 1975. "Justo los años en que gobernó Juan Velasco Alvarado. Si los militares tenían un proyecto nacionalista, Enrique Delgado tenía el proyecto de integrar la música de la costa, la sierra y la selva", comenta.

También llama la atención acerca de que en este disco hay varios temas de la autoría de Fernando Quiroz, el más rockero del grupo. Y esa presencia se nota en las canciones. "En muchas de ellas él pone efectos de wawa o de fuzton a su guitarra y eso le da más atmósfera sicodélica a los temas. Incluso cuando Enrique se luce con la primera guitarra, él aporta toques de rock", explica.

Entonces, a dejarse atrapar por los brillantes punteos de guitarra de Enrique Delgado y sus cómplices músicales. Será un recorrido por la historia del grupo, un retorno a los años 60 y 70, y un vuelo descarriado para los sentidos.


Te puede interesar

Nuestras portadas