Tacna, el veloz camino de la vacunación

En la región sureña, los ciudadanos de 22 años ya se están vacunando. Una población concentrada en la capital, la disponibilidad de dosis y el trabajo conjunto entre Essalud y la Diresa han hecho posible esta proeza, la envidia del resto del país. Detrás de ese esfuerzo hay una motivación urgente: reabrir la frontera con Chile para impulsar la ansiada reactivación económica.

María (23), Dereck (22) y Grace (21) ya recibieron su primera dosis.
María (23), Dereck (22) y Grace (21) ya recibieron su primera dosis.
Liz Ferrer Rivera

Escribe: Liz Ferrer

Fotografía: Miguel Coaquira

María (23), Grace (21) y Dereck (22) son compañeros en la universidad y hoy acordaron formarse juntos en la cola para vacunarse contra la COVID-19 en el colegio Francisco Antonio de Zela. En sus hogares son los únicos no inmunizados, por ser los más jóvenes, pero les llegó su turno, y apenas la Dirección Regional de Salud (Diresa) lanzó la convocatoria, decidieron ir.

En Tacna, por ahora solo se aplican dosis de Sinopharm, pero para los tres jóvenes ese no es un problema. Como estudiantes de medicina confían que todas las vacunas contra el virus pueden ofrecerles un nivel de protección. “En algún momento volveremos quizá a una normalidad y estar vacunados será parte de esa nueva normalidad”, comenta Dereck.

El miércoles 4 comenzó en la ciudad la vacunación a mayores de 21 años.

Tacna es la primera región del país que vacuna a jóvenes. El jefe del comando COVID-19, Oscar Galdós Rodríguez, explica que el rápido avance en la inmunización de los distintos grupos etarios se debe a tres factores: 1) no tienen una población dispersa, 2) cuentan con disponibilidad de dosis y 3) hay un buen trabajo conjunto entre EsSalud y la Diresa, que les permite tener hasta 50 brigadas vacunando de lunes a domingo.

Sobre el primer punto, la ciudad de Tacna concentra al 90% de todos los habitantes de la región y eso evita que el sector Salud necesite de un gran despliegue de personal fuera del área metropolitana. Tacna ha recibido 254 mil 226 vacunas y hasta el jueves había aplicado el 94.26% de ellas. Otro punto a favor de la región fue tomar decisiones prácticas y avanzar conforme la demanda.

Galdós refiere que el Ministerio de Salud priorizó a las personas mayores de 60 años como los primeros en ser vacunados. Una vez que se cumpliera con ellos, el resto de ciudadanos tenía derecho a acceder a la vacuna sin distinción de edades.

“Si vemos que no hay afluencia de público en los vacunatorios (del grupo etario convocado), tenemos que continuar vacunando (a los más jóvenes). Tenemos la logística y personal para hacerlo”, puntualiza.

Descuentos para personas que tienen la vacuna en centros comerciales. Fotos:Miguel Coaquira.

Jornadas y sacrificios

Incluso en Tacna se tienen a jóvenes de 18 años vacunados. En una de las campañas fuera de la ciudad, la Diresa llevó dosis a Kallapuma, una comunidad a más de 4.300 metros sobre el nivel del mar. Allí se convocó a todos a vacunarse, salvo menores de edad. La enfermera Mariceli Espinoza Ortiz (28) fue una de las vacunadoras. Ella recuerda que hubo dudas entre los comuneros, pero al menos el 50% de ellos aceptaron inmunizarse.

Fue un viaje de casi diez horas, entre ida y retorno. Mariceli detalla que no solo es esperar y vacunar, su labor también es educar, explicar paso a paso sobre la COVID-19 y por qué es necesaria la vacunación. El trabajo de los enfermeros y enfermeras ha sido vital en la campaña.

Tacna desarrolla los fines de semana jornadas de 12 horas de vacunación. Mariceli relata que cada una de sus compañeras logra vacunar hasta 200 personas en un solo día. En cada jornada solo tienen recesos para alimentarse e ir al servicio.

“Es agotador, pero te sientes recompensada cuando ves que la gente llega a vacunarse. Es frustrante cuando hay poca gente en los vacunatorios. Tomen en cuenta que nosotras llegamos una hora antes para instalar todo y nos vamos una hora después de cerrado el vacunatorio. Ver que sí hay convocatoria te hace sentir bien”, dice contenta.

Efectos positivos

El director del Hospital Regional Hipólito Unanue, Edgard Concori, destaca que la vacunación tiene ya efectos positivos, como la reducción de la tasa de mortalidad y las hospitalizaciones. En los últimos 21 días, desde el 15 de julio, se tuvieron ocho días en los cuales la Diresa reportó cero muertes y el resto de días se tuvo una o dos pérdidas.

Desde enero no se tenían reportes tan bajos de fallecidos. El pico más alto de decesos se tuvo durante la segunda ola (de febrero a abril) con hasta 14 muertes diarias. En el reporte del jueves, Tacna tenía 17 pacientes en Unidades de Cuidados Intensivos, de los cuales nueve estaban en el Unanue.

Concori explica que la mayoría de pacientes cuyas infecciones se complican no tienen ninguna vacuna o solo cuentan con una dosis. Sus edades fluctúan entre los 30 y 55 años y pertenecen a la población económicamente activa. Esta vez no son los adultos mayores los más vulnerables, como ocurrió en la primera ola (agosto del 2020).

Tacna aplicó 67 mil 880 vacunas a la población mayor de 60 años de edad. De ellos, 32 mil 776 cuentan con las dos dosis, es decir más del 93% de sus adultos mayores inmunizados tienen las dos vacunas. Para Galdós y Concori, esa es la razón que explica el descenso de casos graves en la tercera edad.

Vacunación a jóvenes de 18 años en la comunidad de Kallapuma.

Por la reactivación

Para la región fronteriza la vacunación es una de sus mejores armas para enfrentar la tercera ola de la variante delta. Mientras más rápido se avance, Tacna podría tener una población menos vulnerable ante el virus. Sin embargo, no solo se trata de una estrategia sanitaria. También es una puerta más cercana a la reactivación económica.

Antes de la pandemia, la zona comercial de Tacna tenía como principales clientes a los turistas chilenos. Desde el cierre de fronteras terrestres, ese sector, que ofrecía más de diez mil empleos directos, tuvo una caída que obligó al cierre de puestos y galerías.

El presidente de la Asociación Junta de Usuarios San Pedro, Isaac Chili Quispe, sostiene que aunque los mercadillos y galerías han reabierto, aún no sienten una verdadera reactivación. Él ha propuesto que la apertura de la frontera se haga de forma progresiva, con personas vacunadas, con uso de mascarillas o con pruebas que descarten el virus.

Para Chili, esperar la inmunidad de rebaño tomaría demasiado tiempo. Por su parte, el gobernador Juan Tonconi ha insistido al Gobierno con la apertura de la frontera y ha presentado el avance de la vacunación como uno de sus argumentos.

El 60.4% de las personas vacunadas en Tacna cuentan con las dos dosis, lo que significa 93 mil 196 personas protegidas. Otras 154 mil 301 tienen por ahora solo una dosis. Según los datos del Ministerio de Salud, las tasas más altas de protección (2 dosis) están en los vacunados de mayor edad (de 87.2% en el rango de 50 a 59 años y de 62.7% en el rango de 40 a 49 años).

Tonconi trata de incentivar la vacunación lanzando campañas como “Aquí tus dos dosis se premian”, ofreciendo descuentos en centros comerciales y esperando que más negocios se sumen a esa iniciativa. Además, dice que este lunes podrían empezar a inmunizar a los mayores de 18 años, si el Minsa envía más lotes de vacunas.

Quienes se oponen a la vacunación son pocos y así lo demuestra la alta demanda de jóvenes entre los nueve vacunatorios. María, Grace y Derek, los tres jóvenes del inicio del relato, se vacunaron y ahora deberán esperar 21 días para recibir sus segundas dosis. Confían en haber hecho lo correcto.