Trazos por los 200 años

Desde el diseño y las artes plásticas, ilustradores de todo el país van construyendo el imaginario con el que -en menos de 20 días- rendiremos homenaje al Bicentenario de nuestro país.

La unidad de los peruanos ilustrada por la marca Looch.
La unidad de los peruanos ilustrada por la marca Looch.
Emilio Camacho

Un muchachito lidera a una multitud y la conduce hacia adelante con los brazos abiertos. Lo rodean hombres del ande, de la costa y de la selva, y también iconografía inca y chavín. Los colores predominantes son el blanco y el rojo. Se pueden ver en las banderas que acompañan a la masa de gente, en sus ropas, y en un 200 estilizado que flota sobre ellos.

El dibujo es la última creación de Looch, una singular marca de ropa que apostó desde sus inicios por los diseños vinculados con las civilizaciones que se desarrollaron en el Perú precolonial. Esta imagen es su propuesta para homenajear los 200 años de nuestra vida republicana y ha despertado el interés de internautas que visitan sus redes.

José Luis Príncipe, director de arte de la empresa, explica que con este diseño rompieron su propio molde. Ya no se centraron en la iconografía ancestral sino en la actualidad.

“Me pidieron algo alusivo al Bicentenario. Hice otros bocetos, pero no me convencieron. Era iconografía de culturas preincas. Pensé entonces en una simetría, pensé en la unión, sobre todo en estos tiempos, en la masa de gente, algo que reforzara la identidad de grupo, como las letras 200 y el sol”, dice Príncipe, quien precisa que por ahora esta propuesta es única, y que, como ocurre con cualquier empresa, dependerá de la respuesta del mercado si hacen una serie más amplia sobre nuestros 200 años.

Mujer shipiba. Parte de la serie de retratos de Giselle Adrianzén.

Los rostros de Giselle

La diseñadora gráfica para proyectos editoriales, Giselle Adrianzén, también ha elaborado un proyecto visual en honor al Bicentenario, pero no incluye un solo dibujo sino varios rostros de mujeres que pertenecen a grupos relegados, como la comunidad shipiba o la afroperuana. “Cuando escucho la palabra Bicentenario, pienso con pena que la lamentablemente no hay mucho que celebrar; ya que, seguimos arrastrando problemas sociales, entre los cuales, por mencionar algunos pocos, están: el machismo, el racismo y la falta de respeto por la naturaleza. Pensé que con estas ilustraciones podría homenajear a mi manera a aquellas personas que no han tenido suficiente representatividad hasta el día de hoy”, comenta la artista.

Su serie permanecerá abierta aún cuando pase el 28 de julio, de esta manera la seguirá alimentando con más rostros de mujeres peruanas. La artista opina que este tiempo tan agitado debe servir como inspiración para crear obras que “reflexionen, critiquen, que no sea complacientes, que comuniquen y confronten”. “Creo que cada vez se está haciendo esto con mayor intensidad y está genial”, sostiene.

El San Martín estilizado de Joan Alfaro.

Los ojos del libertador

Desde Cajamarca, el pintor Joan Alfaro ha ido forjándose una identidad. Influenciado por clásicos como Vincent Van Gogh, empezó con composiciones oníricas y rurales hasta llegar a lo que hoy lo caracteriza: sus retratos de personajes de ojos grandes, llenos de colorido y referencias al mundo andino.

Para celebrar el Bicentenario ha elegido un personaje central de la gesta histórica de la independencia: el general José de San Martín, al que ha retratado con su clásica charretera militar, envuelto en las alas de una pariguana que simulan la bandera. Es una visión distinta y hasta divertida.

“Para las artes plásticas, el Bicentenario es importante porque los artistas estamos dedicados a representar los hechos icónicos de nuestras ciudades. Interpretamos y registramos los hechos a lo largo de los años. Yo estoy muy ligado a la interpretación de la identidad andina, pero me concierne mucho esto otro, por la identidad peruana”, opina el pintor.