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Jóvenes sin partidos

Raúl Mendoza

rtume

27 Dic 2020 | 12:33 h
Los jóvenes defendieron la democracia en noviembre y tienen su propia agenda de temas.
Los jóvenes defendieron la democracia en noviembre y tienen su propia agenda de temas.

Los jóvenes constituyen un tercio de la población que votará en las elecciones generales del 2021 y son el segmento que puede decidir quién será el próximo presidente del Perú. ¿Cuáles son sus demandas? ¿Qué están haciendo los partidos políticos para atraerlos y por qué no lo consiguen?

Los ciudadanos jóvenes -entre 18 y 29 años- que votarán en las elecciones generales del 2021 constituyen el 27.4% del padrón electoral. Son un tercio del universo de electores y pueden decidir quién será el próximo presidente. En ese grupo de votantes está la llamada Generación del Bicentenario, que en noviembre pasado logró con sus movilizaciones la caída de Manuel Merino de Lama.

Esas marchas demostraron que los jóvenes están interesados en la política, pero no necesariamente en la política partidaria. Para Adriana Urrutia, politóloga y presidenta de Transparencia, esta desconfianza en los partidos se da porque estos se han alejado de las preocupaciones ciudadanas y están centrados más bien en promover sus intereses particulares.

La mayoría de jovenes peruanos no se sienten representados por las actuales organizaciones políticas. Y eso se traduce en el bajo respaldo que tienen los candidatos. Hoy el puntero -George Forsyth- apenas llega al 23% y es seguido por varios candidatos con un dígito. En noviembre los jóvenes de la llamada Generación Bicente- nario salieron en defensa de la democracia, pero antes se han movilizado contra la “Ley Pulpín” o contra el indulto a Fujimori dado por Kuczynski.

“La movilización ciudadana se da por fuera de los partidos y eso ocurre desde los años 90. El interés de los jóvenes en la política es constante, cada generación ha tenido su momento de presencia en el espacio colectivo. La actual es una generación donde la agenda es contra el sistema de representación política y también quiere plantear temas como la defensa de los derechos de la mujer, los derechos LGTB y otros derechos ciudadanos”, dice Urrutia.

Los partidos parecen no entender esa agenda y no hacen lo suficiente para acercarse a los jóvenes. Solo el 7.7% de los militantes de 24 partidos inscritos es menor de 30 años, según el Registro de Organizaciones Políticas (ROP) del Jurado Nacional de Elecciones. Los estropicios causados en nuestra vida política por los partidos representados en el Congreso también les han quitado credibilidad.

Partidos distantes

¿Por qué los partidos están lejanos de los jóvenes? Adriana Urrutia señala que los partidos no están haciendo suficientes esfuerzos para una transformación generacional, y esa dificultad por renovar los liderazgos parte de los actuales líderes. “Eso en términos generales. En términos específicos, por ejemplo, las candidatas mujeres jóvenes son víctimas de acoso político en los partidos, limitando así la renovación de cuadros y, por lo tanto, de las organizaciones partidarias”, dice.

Eso explica, por ejemplo, que partidos que se precian detener “escuelas de formación política” para poder contar con nuevos cuadros, hayan aparecido en las últimas elecciones con el mismo candidato y con las mismas caras de siempre en los puestos más expectantes de sus listas al Congreso. Incluso desplazan a sus candidatos jóvenes para incluir a invitados con mayor presencia mediática.

En las labores de observación llevadas a cabo por Transparencia en las elecciones internas realizadas por los partidos en noviembre pasado, pudieron comprobar que hubo muy poca movilidad de nuevos cuadros, lo que habla de los bajos niveles de democracia interna.

“Los partidos (peruanos) funcionan en función del desempeño de las élites partidarias. No se están haciendo los esfuerzos para movilizar a los miembros del partido en una vida partidaria y orgánica. Y como no se reconocen esos espacios de participación, estas personas optan por formas de participación parapartidaria, por fuera de los partidos”, dice Urrutia.

Para la presidenta de Transparencia los actuales partidos tienen la responsabilidad de integrar a los ciudadanos en un sistema de representación que abogue por las necesidades que nos preocupan en esta crisis: salud, educación, reactivación económica y laboral, y la garantía de contar sostenidamente con esos derechos básicos.

“Si la democracia no te retribuye en derechos fundamentales no vas a confiar en ella.[...]La política es la base para el desarrollo y si no la fortalecemos no vamos a fortalecer el desarrollo. Para que la vieja política cambie necesitamos la renovación generacional. Que los jóvenes ingresen a la política con nuevas ideas, con la certeza de defender los valores democráticos, como lo demostraron en noviembre”, precisa.

Partidos trabajando

Rodolfo Pérez, de 35 años, es el secretario general del Partido Morado, y es el político más joven que ostenta ese cargo. “El Partido Morado surge como rechazo a lo que ocurre en el sistema de partidos y justamente por representar esa renovación fue excluido de la anterior elección”, recuerda Pérez.

Él señala que le han dado un lugar importante a la juventud en la organización. Por ejemplo, los “jovenes morados” existen desde antes de la existencia del partido mismo, fueron el motor de la campaña 2016 y han acompañado el crecimiento de la organización en estos años.

“Ellos reciben capacitación, tienen presencia en el CEN del partido y hay un número importante en la lista al Congreso. Esta vez la lista tiene una presencia mayor de jóvenes y un promedio de edad menor que en la elección pasada. Mostramos acciones concretas, no es solo un discurso”, comenta.

En Fuerza Popular, que tiene un 7% de jóvenes en su padrón, muchos llegan atraídos por un trabajo de proselitismo que los naranjas han hecho silenciosamente en los últimos años. En esta campaña, lanzaron en julio una “Primera Escuela Digital de Formación Política”, realizada por Zoom “para formar a la nueva generación de líderes que trabaje por el Perú”. Unas anunciadas clases de Alberto Fujimori, eran videos contando su versión de la historia.

También tienen un Programa de entrenamiento de voceros políticos jóvenes y han incluido a 17 cuadros menores de 30 años en sus listas de precandidatos al Congreso y al Parlamento Andino.

Un partido que se mantiene entre el segundo y tercer lugar en las encuestas es Juntos por el Perú. Su presidente, Roberto Sánchez, ha dicho que esperan establecer un diálogo con las voces de la Generación del Bicentenario “respecto a los derechos sociales, económicos, políticos y culturales”.

Los jóvenes de JP participaron en las marchas de noviembre y organizan encuentros y debates que promocionan a través de su fanpage ‘Juventudes Juntos por el Perú’.

En general todos los partidos sufren una crisis de confianza con los jóvenes. “Eso parte de que estamos usando la política no para fines colectivos sino para fines particulares. Eso hace que el ciudadano se aleje de la política. Lo más peligroso -y algo que no debe ocurrir- es que se aleje de la democracia”, advierte Adriana Urrutia.