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Domingo

Confinamiento y ‘coronakilos’

¿Se puede evitar subir de peso en cuarentena? Hay muchas razones para que eso no ocurra. Sin embargo, no hay que obsesionarse con ello.

Más que dietas, lo que se necesita en estos días es ejercicio y alimentación balanceada.
Más que dietas, lo que se necesita en estos días es ejercicio y alimentación balanceada.
Raúl Mendoza

La mayoría de peruanos ha aumentado de peso durante el aislamiento social generado por el COVID-19, y eso se debe a que ahora estamos en casa más tiempo y nos hemos vuelto más sedentarios. Las numerosas horas que pasamos frente a la computadora o el televisor, o el comer por ansiedad, le están pasando factura a nuestro organismo.

“Si subimos dos o tres kilos por encima de nuestro peso habitual es algo manejable, no es para preocuparse. Salvo que se tenga sobrepeso u obesidad”, dice Marcela Alvízuri, nutricionista de Essalud. Advierte, sin embargo, que hay que tomar medidas si el aumento es de cinco kilos o más, porque después será más difícil bajarlos.

Para ella no se trata de hacer dietas para bajar de peso, sino de comer sano para mantenerse saludable y dentro de un peso adecuado.

“Necesitan hacer dieta las personas con sobrepeso u obesidad, algunas personas con alguna condición, por ejemplo, un paciente renal u oncológico, entre otros. Quienes no tienen ese problema deben comer sano, nutritivo y hacer ejercicio. No hay que obsesionarse con las dietas”, explica.

En un contexto en que el 85% de pacientes con complicaciones por el COVID-19 en el Perú han sido personas con sobrepeso u obesidad, quienes no tienen este problema pueden sentirse preocupados o culpables por esos ‘coronakilos’ demás. Pero deben relajarse un poco y no estresarse por engordar de forma leve. Y disfrutar también de lo que están comiendo.

Un artículo reciente del portal de alimentación y salud Consumer, citaba que en España más del 50% de las personas permanecieron sentadas cinco horas (o más) cada día, el 30% dedicó esa misma cantidad de horas a ver la televisión y el 56 % de las personas hizo menos ejercicio durante los meses de confinamiento.

“La disminución (o ausencia) de ejercicio físico ha influido en casi todas las personas, más allá de qué o cuánto hayan comido. Por tanto, no es de extrañar que incluso quienes mantuvieron su dieta habitual hayan experimentado un aumento de peso”.

Cuidarse sin estrés

“Durante la cuarentena, el 56% de la población aumentó de peso”, citaba un diario argentino. La mitad de chilenos subió de peso en cuarentena”, decía un canal chileno. “Cuánto hemos engordado durante el confinamiento”, anunciaba una publicación española. El problema está presente en todos los países.

Otras de las causas del aumento de peso durante el confinamiento, además del sedentarismo, es la ansiedad producida por la situación que vivimos.

“La ansiedad incide en el aumento de peso. Comemos en todo momento y, al mismo tiempo, se alteran algunos hábitos como el sueño. Dormimos 4 o 5 horas, y eso influye en la parte hormonal, sobre todo en el cortisol y otras hormonas que regulan el apetito. Si uno duerme poco, nuestro organismo se altera”, explica la nutricionista Alvizuri.

Ella es parte del “equipo de nutricionistas en primera línea luchando contra el Covid” de Essalud. Ha atendido pacientes positivos y sabe de primera mano los problemas que la obesidad, la diabetes o la hipertensión pueden acarrear.

“En el Perú, con tanta diversidad, es un mito que no se pueda comer saludable Se puede comer bien pero si no hay actividad física y no se quema energía, los nutrientes se pueden convertir en glucosa o colesterol. En ese sentido hay que preocuparse cuando empieza a crecer la circunferencia de la barriga. Es un aviso de un problema metabólico o de salud”, dice.

Ella recomienda consumo de pescados como bonito, jurel o caballa; cereales andinos como kiwicha, quinua y trigo; verduras y frutas, sobre todo granadilla, papaya, kiwi o naranja por su poder antioxidante. Como se ve, no se trata de preocuparnos por uno o dos kilos de más, sino de educarnos en una buena alimentación y a largo plazo lograr que nuestro cuerpo se mantenga sano.