Sexo tecnológico en la nueva normalidad

Juana Gallegos

juana.gallegos@glr.pe

11 Ago 2020 | 19:51 h
Giuliana Huamán la sanmarquina desarrolladora de startups lanzó Miah hace unas semanas. Crédito: Antonio Melgarejo

Mientras el mundo estuvo en cuarentena, a la desarrolladora de startups Giuliana Huamán se le ocurrió lanzar Miah, una escuela online de sexualidad para mujeres (y para hombres también).

Retrocedamos a marzo del 2020. Giuliana Huamán (32) está en medio de un viaje por el sureste asiático. Desde hace dos años hace rutas de exploración en el extranjero para cazar las mejores innovaciones tecno- lógicas y traerlas al Perú. Tras estar en Sri Lanka, Tailandia y Myanmar, la desarrolladora de startups aterrizó en la India, con la intención de ir a Bangalore, conocida como la ‘Sillicon Valley’ de Asia. Rentó una casa en Delhi y cuando estaba adaptándose a la comida con curry estalló la crisis del coronavirus. Su itinerario se paralizó. Frustrada y confinada, se le ocurrió echarle un ojo a un emprendimiento personal que llevaba buen tiempo encarpetado en su Mac: la versión beta de una plataforma de sexualidad para mujeres. Miah volvía a ver la luz.

La creó en 2018, durante su estadía en los Bootcamps del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), una especie de centro de entrenamiento para emprendedores a donde postulan miles de jóvenes ansiosos por crear “el” startup que les cambiará la vida y solo los mejores son admitidos. Se realizó en Río de Janeiro. Durante dos semanas, Giuliana fue instruida por los mejores profesores del MIT, nada menos que la mejor universidad del mundo, y de cuyo laboratorio de innovación han salido inventos como las pantallas táctiles y el GPS. Su grupo ganó la competencia con la invención de una aplicación digital para la agroindustria cafetalera, pero en paralelo a ella trabajó el prototipo de Miah que, quién lo diría, florecería dos años después en medio de una pandemia.

Desde Delhi, Giuliana se comunicó con su amiga Kelly Espinoza, en Lima, se puso de acuerdo con su novio Pablo González y se asociaron para dar vida a la plataforma. Investigando descubrieron que el mercado de los dispositivos y app sexuales o ‘sex technology’ había crecido durante la cuarentena. Forbes reportaba que en Estados Unidos y la Unión Europea la venta por delivery de juguetes sexuales y lubrican- tes se había disparado. El aislamiento estaba llevando a las parejas y a los solitari@s a experimentar. Por otro lado, mucha gente se inscribía a clases online de todo tipo, incluidos los cursos de sexualidad.

“Todo el mundo quería estudiar algo. ¡Eureka! Lo teníamos, había una demanda silenciosa”, dice la visionaria Giuliana, mujer multifacética que tiene un título en administración de la Universidad San Marcos, estudió también artes escénicas y coaching ejecutivo.

Miah es un sitio web que ofrece charlas grabadas de profesionales de la sexualidad con títulos universitarios y cientos de seguidores en sus redes sociales. “Conocerás tu vulva a más profundidad para convertir el pudor en oportunidad para el placer”, cita como objetivo de su curso Conócete: no te dejes para después la socióloga y sexóloga española Lara Herrero. “Tu inteligencia sexual no depende de la suerte, tu sex appeal o tu instinto sexual”, enfatiza el coach sexual chileno, Luis Gavilán, que con más de 30 mil seguidores promete enseñarnos a gestionar nuestra sexualidad con sus lecciones de Inteligencia sexual.

Miah no solo va a ensañar técnicas sexuales a las mujeres: “No queremos que sean unas fieras en la cama, sino que aprendan a quererse, a reconocerse y disfrutar su sexualidad”, añade Giuliana, quien, cuando creó la app, se recordó a los 19 años pagando un sexólogo para aprender a usar un condón y evitar un embarazo. “La gente estudia mil cosas menos sobre sexualidad. Muchos de sus problemas cotidianos tienen origen en una vida sexual no satisfecha”.

La comunidad de Miah en las redes sociales está creciendo. El webinar sobre juguetes sexuales de hace unas semanas tuvo cerca de 5 mil visualizaciones. La novedad de esta nueva gama de aparatos eróticos es que pue- den ser controlados con el teléfono inteligente a través de una app y desde cualquier parte del mundo. Giuliana, por ejemplo, que volvió a Lima tras el fin de la cuarentena en la India, y dejó a su novio español, se trajo un vibrador flamingo que es manipulado por él desde Islas Canarias. Miah también ofrece a sus usuarios una tienda virtual de estos productos porque, siendo una escuela, necesita surtir de útiles a sus alumnas para que aprendan mejor la clase

Video Recomendado

Lazy loaded component