URGENTE - Retorna la cuarentena los domingos en Lima y Callao hasta el 9 de mayo

Siete años sin Percy

Carlos Páucar

@larepublica_pe

14 Jun 2020 | 16:57 h
Percy Ruiz en una foto del recuerdo, cedida por su esposa Elsa Ursula
Percy Ruiz en una foto del recuerdo, cedida por su esposa Elsa Ursula

Uno de los hombres de prensa más identificados con “La República”, Percy Ruiz Salazar, falleció el 22 de junio del 2013, causando un enorme impacto en esta casa editora. Todavía se siente su presencia y su pasión periodística.

Tengo, entre varios textos valiosos que colecciono, uno de Percy Ruiz, donde él mismo describe sus estudios en San Marcos y su recorrido en el periodismo.

Allí, como era su costumbre, detalla con buen humor su aprendizaje en la universidad y su recorrido en el oficio.

“Seguí en San Marcos la especialidad de medios audiovisuales. No te rías. Era el requisito para postular a la secretaría general del Centro de Estudiantes, que perdí por culpa tuya y de (Ángel) Páez, que votaron por la lista contraria”.

San Marcos en ese entonces no era un lugar ideal para estudiar audiovisuales y nosotros sí hicimos campaña por su candidatura, pero a él le gustaba culparnos por su derrota. Tenía un modo de decir las cosas, de afirmar lo que no era, mitad en serio, mitad en broma, lo que hacía dudar a sus amigos pese a que lo conocíamos.

“Cholito, leo siempre lo que escribes”, soltaba, y uno no sabía si creerle o sentir que en realidad te estaba tomando el pelo.

Percy además bromeaba con lo de audiovisuales porque siempre creímos que era un hombre hecho y forjado para la prensa escrita.

“Trabajé en la revista La Casona, el 84 y el 85. El 85 ingresé como reportero gráfico en el semanario del partido comunista Unidad, a donde me llevó Juan de la Puente, que por aquel entonces era dirigente del PC en la Izquierda Unida de San Marcos y miembro del Comité Directivo de (la revista) La Casona”.

En el periodismo impreso, el “Gordito” hizo de todo.

“En 1986 era reportero gráfico, diagramador, redactor y editor general del semanario Unidad cuando ingresé a La República”.

Tuvo dos etapas en el diario, integrando el suplemento VSD y luego el suplemento Domingo, donde alcanzó una magnífica prosa croniquera.

“En 1990 me fui a Página Libre que dirigía Guillermo Thorndike, como redactor político del Suplemento 7x1, que integraban Elsa Ursula, Beto Ortiz, Eloy Jáuregui, Oscar Malca y editaba Kike Sánchez Hernani. Allí estuve un año, hasta que el proyecto quebró y regresé otra vez a La República”

“En 1996 me fui al diario El Mundo, donde fui redactor de política y luego Jefe de Informaciones. Cuando el diario cerró en 1997 regresé nuevamente a La República como Jefe de Informaciones. En el 2007 me nombraron Director de Informaciones”.

El jefe

Desde esos años se identificó tanto con el diario La República, que hoy, a 7 años de su partida, se le extraña todos los días.

En estos días de coronavirus, cuarentena, teletrabajo, hubiera estado liderando desde tempranas horas el trabajo periodístico, donde era implacable.

Percy Ruiz Salazar, el amigo bromista de las aulas universitarias, se transformaba totalmente cuando ejercía el mando desde la oficina de informaciones, que desempeñó desde 1997.

Se exigía a sí mismo desde tempranas horas y hacía que todos, editores y redactores, corramos a su ritmo.

Era el líder nato de la sala de redacción. El orden y la disciplina hecha persona. Allí, en la chamba, no creía en el “Cholito” o el “Gordito”.

Se convirtió Percy Ruiz en una de las columnas del diario y su lenta partida, tempranera, dolorosa, desconcertante, el 22 de junio del 2013, reunió a todos sus colegas.

En esa despedida se demostró que el republicanismo periodístico ya se había convertido en fe, en identidad, en sentimiento de familia.

En su adiós final varios no pudimos evitar las lágrimas. Con él se fueron muchos años de brega noticiosa. Y sabíamos que tenía tanto por dar, tanto por enseñar.

Este lunes 22 se realiza una misa en su memoria, vía web, a las 5 de la tarde.

Allí estaremos con su amada Elsa y sus hijas que adoraba.

Y con el Percy que entonaba bellas melodías, el de la sonrisa sincera, el de la crítica certera, el que amaba sin par a su familia.

El Percy de todos los sueños.