Gianella Neyra, elogio al descontrol

En Recontraloca, la actriz se libera de la cordura represora y dice lo que piensa sin filtros. En esta entrevista intentamos que haga lo mismo. Habla de los mitos de la maternidad, de política y del movimiento Ni Una Menos.

Juana Gallegos
30 08 2019 | 21:15h

Un bostezo discreto. Gianella Neyra tiene sueño, solo un poco. “Es el cansancio acumulado”, dice, y posa para el fotógrafo. Es la factura que le pasa el cuerpo por sus rutinas maratónicas de trabajo y los desvelos de madre de dos niños. La actriz luce aletargada esta mañana, en slow motion, muy diferente a Adriana, su personaje en Recontraloca (La Soga Producciones, 2019), su última película.

El título lo dice todo, Adriana es una mujer de 38 años que tras vivir una sarta de injusticias y momentos límite, explota, y se sube a un carrusel de emociones que le hace decir sin filtros lo que piensa. Grita, insulta, manda al diablo a más de uno y se deja ser.

Gianella no siempre es como Adriana, dice, pero también ha vivido situaciones de descontrol que la han hecho apretar con rabia esos dientes perfectamente alineados que tiene: el tráfico limeño, el novio haragán, la amiga pegada al celular, la grabadora del servicio telefónico, ser madre. Todo eso la sacó de sus casillas alguna vez. Pero hoy está tan tranquila como un monje zen.

Proclama que es importante hablar cuando algo nos disgusta, no con la vehemencia de su personaje, claro, pero siempre decirlo porque si no el cuerpo “somatiza”. “Me parece espectacular que una película te diga que es importante defenderte a ti y a lo que quieres en la vida”, dice Neyra, también conductora del programa de TV Mujeres sin filtro, y que se hizo actriz por una casualidad, cuando se cruzó en un bar, a los 17 años, con un productor de telenovelas que le propuso su primer protagónico en Malicia (1995).

La siguiente conversación se desarrolló horas antes del ensayo de Madres, el musical dirigido por Giovanni Ciccina en el que participará la actriz.

• Vi la película. Te llegas a identificar con Adriana, reniegas por lo que le pasa y cuando explota, dan ganas de aplaudir, así haya quemado un carro...

• [Risas]. Si alguien incendia un carro, no fue por mi culpa, estoy avisando. Creo que lo chévere de la película es que te va llevando desde la desesperación hasta el placer máximo. Como espectador te emocionas porque sientes que estás viviendo tu propia venganza.

• Recontraloca es una adaptación de la película chilena Sin Filtros, ¿tomas a bien actuar en remakes?

• Si una historia es buena ¿por qué no adaptarla a tu país? Nunca se cuenta de la misma forma. Modificamos el guión, no lo hicimos ni muy cargado de lisuras, ni muy blando, bien a lo peruano, para que cualquiera se identifique con Adriana y diga, ah, esta puedo ser yo mandando a la miércoles a mi jefe.

• ¿La comedia es el género que mejor te calza?

• Me divierte, pero trato de cambiar. Si siento que he hecho mucha comedia, buscaré hacer otra cosa, un thriller, por ejemplo.

¿Cuál ha sido el personaje del que más has aprendido?

• Creo que de la Lola. Me divertí muchísimo. Era un hombre que tras un hechizo se convierte en mujer, fue un personaje que rompía todos mis límites.

• Fue en el 2011, aquí no más, y contaste que hubo gente que se escandalizó cuando Lola y su coprotagonista se besan en la novela...

• Fue una historia que rompió muchos esquemas, había gente que no podía verla, le costaba mucho entender que era una historia de amor y punto.

• Dices que te consideras una comunicadora ante todo...

• Sí, claro. Actúo porque me gusta contar historias y creo que desde mi lugar puedo hacer reflexionar al público. Recontraloca, por ejemplo, te mueve en todo sentido. En una sociedad como esta, uno está acostumbrado a reprimirse. Nos enseñan a bajar la cabeza y a hablar bajito. La película te invita a decir “no” sin miedo y aceptarte como eres.

• ¿Tú ya te aceptaste? ¿qué cosas no te gustaban de ti?

• Actuar es enfrentarte a ti todo el tiempo. Fue complicado terminar de entender que si hay una crítica no era contra mí sino contra mi trabajo.

• ¿Te chocaban mucho las críticas?

• Sí, a veces escuchaba que me decían ‘ay, qué pituca’ y yo pensaba, pero yo no soy así. Yo ilusa creía que le iba a caer bien a todo el mundo.

• ¿Porqué crees que te decían ‘pituca’?

• No lo sé, porque trabajas en tele, supongo, o porque un día no aceptas tomarte una foto con alguien. Las personas esperan que respondamos como el personaje, y cuando te conocen, no todas sus expectativas se van a cumplir.

• ¿Cuál es el mito más grande sobre la maternidad?

• Que vas a amar a tu hijo desde el primer momento, que vas a sentir la conexión, dicen. Eso es mentira. Creo que es un enamoramiento que va sucediendo conforme tu ansiedad va bajando.

• ¿Qué es lo que más te ha gustado de ser mamá?

• Lo más fascinante es que ves la inteligencia de la naturaleza y de la vida en primera fila.

• Gianella, has dicho muchas veces que no te gusta hablar de política. ¿Porqué?

• No. Considero que no sé lo suficiente.

• Lo que sí fue político fue lo que dijiste sobre Lola y el respeto y la tolerancia hacia la comunidad LGTBI.

• Ah, bueno, sí, eso lo puedo decir como una ciudadana y no una experta en política. Siento que, a todo nivel, no solo con el tema del género, hasta en la calle tenemos que ser más tolerantes y mirar más al otro, somos una sociedad que juzga aún demasiado.

• En diciembre pasado, la actriz Thelma Fardín acusó de violación sexual al actor argentino JuanDarthés, quien fue tu coprotagonista en una telenovela. Se insinuó que tú también habías sido víctima de acoso. En respuesta escribiste un tuit un tanto ambiguo...

• Para mí el tuit fue más que claro. Si me hubiera pasado algo, lo hubiera dicho en el momento. Si no dije más fue porque no quería que se quitara la atención al caso central.

• ¿A ti no te pasó nada entonces?

No. A mí no.

• ¿Consideras que si una mujer sufre acoso sexual es libre de contarlo o no públicamente?

• Creo que las personas que condenan son las que no han vivido una situación similar. Si no lo puedes decir públicamente, deberías decírselo a alguien. Jamás debes sentir vergüenza, ni culpa, ni pensar que te lo merecías porque caminaste muy tarde, porque tomaste tragos de más o porque tu falda era muy corta.

• ¿Es común el acoso sexual en el mundo de la actuación?

• Honestamente, no lo sé. A mí, gracias a Dios, no me ha pasado. Nunca he tenido una situación en que me haya visto violentada.

• ¿Te identificas con Ni Una Menos?

• Sí y no. Sí me parece importante, pero a veces me asusta que termine siendo más violento que lo otro [el machismo]. Siento que la idea tampoco es atacar al hombre, sino unirnos, y valorar nuestras diferencias.

• ¿Y qué rescatas del movimiento?

• El hecho de que estemos más unidas y fuertes, siento que es un movimiento que nos ha empoderado, pero no nos tiene que separar del resto del mundo.

• ¿Crees que es importante marchar?

• Creo que es importante si tú quieres hacerlo, es una forma de hacerte escuchar, pero hay mil formas de generar el cambio.

• ¿Qué causa te haría marchar?

• Mi manera de decir las cosas es a través de mi chamba, mi marcha es hoy Recontraloca, o el musical Madres, se puede cambiar las cosas desde muchos lugares.

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