Blanquirrojas por elección

21 Jul 2019 | 11:00 h
EXTRANJEROS EN LIMA

Ninguna nació en el Perú, pero fue aquí que encontraron un hogar y, con ello, la oportunidad de sus vidas: representar a nuestro país en los Panamericanos Lima 2019. Dejarán la piel. No esperamos menos.

En más de una semana, cuando Carla Corminboeuf Granados, la hija de un suizo y una peruana del Valle del Mantaro, tome por asalto la escena de Lima 2019, sonará ‘El que no tiene de inga, tiene de mandinga’, festejo de Perú Negro en la voz de Eva Ayllón.

Esa será la canción con la que Carla debutará en sus primeros Juegos Panamericanos, en gimnasia rítmica, una modalidad en la que hasta hace no mucho carecíamos de representantes.

Carla nació en Ginebra, en el cuarto mes del 2000. Miriam Granados, su madre, una economista que se ganó una beca para estudiar un posgrado en Suiza, quiso desde siempre que su única hija se apoderara de su identidad wanka.

La trajo en sus primeros años a Huancayo. Cuando creció, la matriculó durante unos meses en el jardín de niños, mientras ella dedicaba sus días a un proyecto de tejidos.

Carla se impregnó entonces de un timbre serrano y europeo. Y con los años se interesó por las festividades más emblemáticas de la región, como el Santiago o el cortamontes.

Cuando a los doce años, en plena categoría Junior debía tramitar una licencia internacional, tuvo que enfrentarse a un dilema: optar por representar al país donde nació o hacerlo por el país de su madre, ese que empezó a querer desde muy chica.

Según dice, desde Porto Alegre, donde realiza su último campamento de entrenamiento, también pesó el hecho de que pudiera competir en individuales.

"Yo quería escuchar mi música", anota.

El resto es una recatafila de torneos donde Carla ha demostrado ser una abanderada.

Si Lima 2019 trae consigo una buena noticia es que será la primera vez en que la gimnasia peruana competirá en sus tres modalidades en unos Juegos Panamericanos (artística, rítmica y trampolín).

Mucho ha tenido que ver su madre, la economista Miriam Granados quien fungió de delegada de incontables torneos ante la carencia de directivos.

¿Cómo sobrelleva el hecho de pertenecer a dos mundos completamente distintos? ¿Qué le atrae de cada uno? ¿Qué la deja inconforme?

"Me atrae el placer de vivir que tienen en Sudamérica, el buen ambiente que puede nacer de pronto en cualquier casa o cualquier esquina. Es muy distinto a la seriedad de la sociedad suiza", comenta.

Carla planea quedarse un mes y medio luego de los Panamericanos para realizar un viaje por toda América del Sur. Una práctica habitual de los europeos cautivados por nuestro exotismo. Que les viene bastante bien después de que acaban el colegio y todavía no han decidido qué quieren hacer con su vida.

Esos lujos sensatos que difícilmente podemos permitirnos.

Lima 2019 definitivamente ha revolucionado varios de nuestros cimientos.

Migrantes

Este año se aprobó la Ley 30941, que modifica la Ley de la Nacionalidad, agilizando la nacionalización de deportistas extranjeros calificados.

¿Cuáles son los requisitos? Según la Superintendencia Nacional de Migraciones, pueden acceder a este beneficio los residentes en el país -por más de dos años- que se comprometan a representar al Perú en competencias internacionales.

Tal es el caso de Katia Coello, una cubana de Granma, al suroeste de la región oriental de Cuba, cácher de su selección en dos Panamericanos: Guadalajara 2011 y Toronto 2015.

Katia llegó al Perú en octubre de 2016, gracias a una invitación de Meiber Cabrera Peña, una amiga de toda la vida con quien ha compartida innumerables jornadas de sóftbol, ese primo hermano del béisbol solo que con menores distancias.

Es jueves por la tarde en el club Aelu de Pueblo Libre. Katia se ha hecho un espacio para atendernos antes de iniciar sus clases con el equipo juvenil sub-15. En estos instantes, la selección de sóftbol está terminando su preparación en un campamento en los Estados Unidos.

Ella se quedó en Lima porque le negaron la visa. Pero está tratando de no perder demasiado terreno.

"A nivel sudamericano estamos bien. Nos falta ganarle a Brasil. Pero hasta el año pasado hemos estado por encima de Colombia, Ecuador, Chile y Argentina", dice.

Quien también mantiene el mismo optimismo a flor de piel es Kerstin Rojas, una colombiana, natural de Bogotá, que hace unos años se mudó con sus tres hijos y su esposo a Lima.

Este ingeniero agrónomo de profesión había conseguido una buena oferta de trabajo fuera de Colombia, y era preciso tomar una decisión.

Una decisión que ha resultado particularmente bien: no solo sus hijos se sienten a gusto sino que ella representará a la selección nacional ecuestre del Perú, en sus primeros Panamericanos, en la modalidad de adiestramiento.

Kerstin proviene de un hogar donde todos cabalgaban los fines de semana, estableciendo una conexión única con nuestros portentosos amigos de cuatro patas.

Todos los días, como parte de su rutina de entrenamiento, se dirige desde Chacarilla hasta el club ecuestre de Huachipa.

Sus pequeños, Mariana, José María y José Francisco, están muy emocionados. Le han contado a todos sus compañeros del colegio que mami competirá en los Juegos Panamericanos Lima 2019.

De hecho, Kerstin está cruzando los dedos porque existe una remota posibilidad de que sus padres y sus suegros puedan darse un salto desde Colombia para verla en estos días históricos.

Estos son solo algunos de nuestros refuerzos extranjeros. Deportistas que no escatimarán en dejar la piel para defender a esta nación que los ha recibido con los brazos abiertos.

Kerstin Rojas

Equitación

Hace cuatro años se mudó con su esposo y sus tres hijos a Lima, una ciudad muy parecida en clima y caos a su Bogotá natal. Competirá en sus primeros Panamericanos en la modalidad de adiestramiento.

"Me atrae el placer de vivir que tienen en Sudamérica. Es muy distinto a la seriedad de la sociedad suiza".

Carla Corminboeuf

Gimnasia Rítmica

Nacida en Ginebra, de madre peruana y padre suizo, ha tenido contacto muy cercano con Huancayo y el Valle del Mantaro desde pequeña. Representa al Perú desde los doce años.

“Si algún día me quisiera regresar a Colombia tendría problemas con mis hijos, porque están muy felices aquí”.

Katia Coello

Sóftbol

Cácher de la selección cubana en Guadalajara 2011 y Toronto 2015. Vive en el Perú desde hace tres años. Cumple doble función: entrenadora de menores y jugadora de mayores.

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