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“¡Carajo! ¿Con quiénes nos estamos metiendo?”

La historia de la operación policial que sirvió para identificar a los cabecillas de la banda que ordenó asesinar a 45 rivales en el Callao y que derivó en el descubrimiento de Los Cuellos Blancos del Puerto.

29 de mayo de 2016. Cuádruple asesinato ordenado por "Rencito".
29 de mayo de 2016. Cuádruple asesinato ordenado por "Rencito".
Doris Aguirre

“Nadie imaginó que la persecución de un grupo de sicarios que estaba sembrando la muerte en el Callao nos conduciría a la crema y nata del poder político en el Perú. ¡Nada!”, expresó un agente del equipo de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) que intervino en el caso de la desarticulación de la banda Barrio King del puerto chalaco, lo que permitió el descubrimiento de Los Cuellos Blancos del Puerto. El nexo entre los criminales de Barrio King y la organización de fiscales y jueces corruptos eran los abogados de los primeros.

“Las interceptaciones telefónicas a los abogados defensores de los cabecillas y de los sicarios, dejaron al descubierto conversaciones de arreglos con fiscales y jueces de la Corte del Callao. Una mafia le daba la mano a la otra mafia a cambio de dinero”, explicó el agente de la Dirincri.

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El equipo de interceptaciones telefónicas Constelación -a cargo de agentes de la Dirección Antidrogas, Dirandro- tenía “pinchado” a Henry Tito Mere, uno de los abogados del temido Gerson Gálvez Calle, “Caracol”, jefe de la más poderosa organización criminal del Callao. Henry Tito dialogó con un funcionario del Poder Judicial.

"¡Oe! La policía de Lima ha venido. ¡Están preguntando por unos expedientes de muerte! ", dijo el funcionario que, evidentemente, estaba filtrando información al defensor de “Caracol”.

En otra conversación, el mismísimo “Caracol” ordenó a un policía que había captado:

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"Oe, compadre, te voy a dar armas, porque ahorita mi gente ha quebrado (asesinado) a ‘Papo’ (Jorge Vargas Villa, ejecutado el 2 de julio de 2015 en la avenida Guardia Chalaca). Lo ha matado (se mantiene en reserva la identidad). Tírale cana (prisión). Ya está conversado con los fiscales, ellos han recomendado que las armas la desactiven y no funcionen”.

Diálogos como este preocuparon a los agentes de la Dirincri, porque dejaban en evidencia que la gente de Barrio King, la banda de “Caracol”, contaba con jueces, fiscales y policías para evadir la prisión. “¡Carajo! ¿Con quiénes no estamos metiendo? Es gente muy poderosa, comentábamos entre nosotros. Los vínculos de ‘Caracol’ con el poder eran evidentes”, dijo otro efectivo de la Dirincri que participó en las investigaciones: “Al poco tiempo, Constelación nos envió un nuevo reporte que confirmaba nuestras sospechas”.

Línea directa

En el audio se escucha a un juez -cuya identidad se mantiene en reserva- que llama al defensor de un integrante de Barrio King:

"¡Cuñao, mándame mi etiqueta negra (whisky), que hoy es santo de mi hijita! No te olvides", decía el magistrado grabado por Constelación.

"Ya tío, no se preocupe. Ahí te mando tu encargo", respondía el letrado.

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El control de fiscales y jueces le permitió a “Caracol” tener bajo su control los negocios ilícitos en el Callao, desde el narcotráfico, usurpación de terrenos, tráfico de armamento, cobro de cupos a las construcciones privadas y públicas, y sicariato. El 11 de noviembre de 2016, la División Antisecuestro de la Dirincri capturó a 19 integrantes de Barrio King y siete meses después cayó el cabecilla “Caracol” en Colombia. Pero la tarea estaba incompleta. La Dirincri sabía que había otras organizaciones criminales que reemplazarían a Barrio King. Así que decidieron continuar con las bandas que dirigían Renzo Espinoza Brisolessi, “Rencito”, y Carlos MacDowell Villacorta, “MacDowell”. Nuevamente las interceptaciones de Constelación fueron claves para identificar al aparato legal que protegía a los delincuentes. El caso fue conducido por la fiscal de Crimen Organizado, Katherine Cáceres Jacobsen. A las pocas semanas, como parte de la “Operación Shejo” las escuchas detectaron una vez más al abogado de" Caracol", Henry Tito Mere. En diálogos con funcionarios de la Corte del Callao mencionaban sus vinculaciones con el expresidente de la Corte, y entonces vocal supremo, César Hinostroza, y con Walter Ríos, en ese momento titular de la corte chalaca.

Rencito” fue arrestado el 10 de enero de 2016, pero desde la cárcel siguió dirigiendo su grupo criminal. El 29 de mayo de ese mismo año, sicarios de “Rencito” cometieron un cuádruple asesinato en la cuadra 8 de la avenida Universitaria. Una de las víctimas, el estibador Christian Corrales Aguirre, lo había traicionado.

“Ya se habló con el tío Walter (Ríos), no pasa nada.Todo vuelve a cero. El tío (César) Hinostroza también ha metido mano. Todo esta arreglado”, se le escucha decir a Henry Tito. Desde ese momento, las escuchas a Tito fueron permanentes. El seguimiento a este personaje convenció a los agentes a “pinchar” a los defensores de todos los delincuentes. Fue una excelente decisión. De esta forma se identificó a otro abogado de “Caracol”, Jacinto Salinas Bedón, con conexiones en la Corte del Callao. Y Jacinto Salinas a su vez estaba relacionado con un hombre fuerte de “Caracol”, Eduardo Pérez Coronado, “Morote”. Estando preso, “Morote” conversaba con “Caracol” sobre pagos a efectuar a fiscales y jueces de la jurisdicción chalaca.

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“Mira, cuánto me cobran para que salga… ¿Sabes que ha hecho el fiscal, causa?”, dijo “Morote”.

“¿Qué ha hecho?”, respondió “Caracol”.

"No lo ha denunciado, causa, el fiscal huevón. Oye, causa, el Santi tiene que irse a la calle la otra semana y me están pidiendo 30 lucas (30 mil dólares) para que el vocal diga ‘no estoy de acuerdo con esto’ y lo manden a la Sala (Penal) de Lima, causa", le dijo.

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Mafia es mafia

“Estas conversaciones nos convencieron de que ‘Caracol’ y las otras bandas tenían contactos en el Ministerio Público y en la Corte del Callao, es así que surge la necesidad de identificar quiénes son esos jueces fiscales”, dijeron las fuentes relacionadas con el caso.

En ese momento, un equipo de agentes de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior (Digimin), que analizó las escuchas telefónicas de Constelación, recomendó a las fiscales de Crimen Organizado del Callao, Rocío Sánchez Saavedra y Sandra Castro Castillo, hacer el seguimiento a los fiscales y jueves mencionados en las grabaciones.

“Ni bien llegamos a su despacho, las fiscales Sánchez y Castro nos dieron todo el respaldo. Estaban decididas a destapar toda la podredumbre que había en la Corte del Callao, sin saber que los vínculos llegarían a la Corte Suprema, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Congreso y hasta la Fiscalía de la Nación”, dijeron efectivos policiales que participaron en los hechos. Es así que las fiscales ordenaron que la División de Investigación de Alta Complejidad (Diviac), en coordinación con la Digimin, iniciara el seguimiento a los jueces y fiscales. “Lo llamamos la Operación Los Cuellos Blancos del Puerto porque los jueces y fiscales suelen usar camisas blancas”, dijeron las fuentes.

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El primer “cuello blanco” identificado fue el presidemnte de la corte chalaca, Walter Ríos Montalvo. Fue filmado reunido con abogados de la banda criminal de “Caracol”, entre ellos Henry Tito Mere y las defensoras de “Rencito”, Yahira Acuña Cárdenas y Jessica Espinoza Vargas. Todo sucedió en el restaurante Laredo, ubicado en la cuadra 5 de la avenida Tomás Valle. Era fines de abril de 2017.

“Walter Ríos, por boca de César Hinostroza, se enteró que estaba siendo interceptado. Hinostroza llamó a su despacho a Ríos y se lo reveló. Después Ríos llamó a su asesor Gianfranco Paredes y le dijo: ‘Me acaban de confirmar que nos están chuponeando, pero no creo que escuchen por este teléfono chimbo (no declarado a su nombre)’”, relataron las fuentes. No sabía que su celular “chimbo” también estaba “pinchado” por la policía.

• Cita secreta en Laredo.

Imágenes de las filmaciones de la Digimin: Henry Tito Mere (de cabello blanco), abogado de “Caracol”, con las defensoras de “Rencito”, Yahaira Acuña y Jessica Espinoza. Luego se sumaría al encuentro (segunda foto) el entonces presidente de la Corte del Callao, Walter Ríos Montalvo.