Roque Benavides: “La principal contaminación es la pobreza”

A un mes de dejar la presidencia de Confiep, Roque Benavides, cabeza visible de Minas Buenaventura, habla sobre la relación de su familia con la política y del libro que escribió sobre su tío Víctor Raúl Haya de la Torre. También opina sobre los gobiernos que más ha admirado: el de Alberto Fujimori y el segundo de Alan García. Descarta postular a la presidencia y además da su versión personal de conceptos como cambio climático y feminismo.

Emilio Camacho
05 May 2019 | 3:47 h

El libro que Roque Benavides escribió y presentó el año pasado sobre su tío Víctor Raúl Haya de la Torre, el fundador del aprismo, no está a la venta. Solo tuvo un tiraje de mil ejemplares. Era un libro para obsequiar, no para ser exhibido en los estantes de alguna librería, a la espera de un lector curioso. Por eso, Benavides se sorprende cuando le digo que pude comprar el libro en la Casa del Pueblo. El presidente de Minas Buenaventura, la poderosa compañía que tiene participación en Yanacocha, el yacimiento de oro más grande de Latinoamérica, y Cerro Verde, la quinta mina de cobre más grande del mundo, se ilusiona un poco con ese dato. En las páginas de Víctor Raúl Haya de la Torre, el ser humano, no solo se puede vislumbrar la íntima relación que el expresidente de la Confiep tuvo con el líder fundador del Apra sino el entramado de relaciones desarrollado por su familia con el poder. ¿Cuánto ayuda eso a forjar una empresa millonaria? Benavides, responde.  

¿Qué tan importante ha sido la política para su familia?

¿La política? Bueno, vamos por partes. Mi familia esencialmente ha sido tocada por dos figuras muy importantes: El mariscal (Óscar) Benavides (expresidente provisorio del Perú en dos ocasiones) -casado con la señora Francisca Benavides Diez Canseco, hermana de mi abuelo-, a quien no conocí. La otra figura que tuvo un impacto enorme en la familia fue el doctor Víctor Raúl Haya de la Torre, primo hermano de mi abuela Mercedes, la dueña de Villa Mercedes. Nacieron con seis meses de diferencia y murieron con seis meses de diferencia. Y yo soy testigo de excepción porque a él sí lo conocí intensamente. Por razones que no sé explicar, el más unido de los nietos de mi abuela con Víctor Raúl, fui yo.

¿Cuánto influyó Haya de la Torre en su formación académica?

Yo estudié ingeniería en la Universidad Católica. Pero a la hora de hacer una maestría, yo estaba muy unido a Haya de la Torre y fui a hablar con él. Le dije: “Me voy a estudiar, estoy pensando en Estados Unidos”. “No, hay que ir a Inglaterra”, me respondió. Inglaterra, el año 79, hay que ubicarse, era un poco distante. No era común que la gente se fuera a estudiar a Europa. Hoy es mucho más común, el mundo está más cerca. Hoy la gente se va a estudiar a Singapur y no pasa nada. Por influencia de él terminé yendo a Inglaterra y le agradezco en el alma.

¿Es verdad que, en 1976, Haya de la Torre financió con 100 soles su campaña a la Presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica?

(Se ríe) Sí, yo me lancé a la Federación de la Universidad Católica, y quiénes fueron los contrincantes, eso es lo interesante. Fueron Juan de Dios Olaechea, que es un empresario muy exitoso, y Gino Costa, hoy congresista. Los tres somos del mismo colegio, del Santa María. Ellos estudiaban derecho y yo ingeniería. Víctor Raúl estaba muy entusiasmado con esta candidatura. De repente coge su billetera y me da cien soles. “Para tu campaña”, me dijo. Y Jorge Idiáquez, que estaba al costado, que le cuidaba la billetera, porque Víctor Raúl no tenía muchos recursos, me jala al costado y me dice: “¡Qué es eso de estar picando a tu tío!”. Tuve que explicarle que había salido de él (se ríe).

Ese es un hecho excepcional, mirándolo a la distancia. Es la primera vez que un político financia la campaña de un futuro empresario, cuando por lo general ocurre al revés.

Bueno, esta era una campaña universitaria, no a un empresario.

Tengo una curiosidad. En 1950, cuando se forma Buenaventura, Manuel Ulloa y Fernando Schwalb, líderes de Acción Popular, se unieron al directorio de la empresa. Luego, su padre fue teniente alcalde de Lima durante el régimen de Francisco Morales Bermúdez, y además está todo el vínculo con Haya de la Torre, ¿diría usted que todas estas relaciones políticas favorecieron a la empresa?

Estamos hablando de espacios tiempo históricos distintos. Hasta donde yo sé Acción Popular se funda el 57, y Buenaventura es del 53…

De acuerdo. Pero es un espacio de tiempo pequeño.

Pero qué relación pudo haber. Manuel Ulloa era primo de mi padre y buen amigo. Y el doctor Schwalb era estupendo y cercanísimo de mi padre, porque su esposa, la señora Carmen Rosa Tola de Schwalb, era ahijada de mi abuelo Alberto. Entonces, acá hay una relación familiar más que política. Y mi padre fue teniente alcalde de Lima, debe ser el 75-76…

El 75-77.

Ok, él fue teniente alcalde con el general Arturo Cavero, que era su compañero de colegio. Mientras que el general Morales Bermúdez era dos años después que él, en el colegio La Inmaculada, por allí viene su relación.

¿Este tejido de relaciones familiares, amicales, del colegio, no ayuda a una empresa a surgir?

La verdad es que en el caso de la empresa no hubo ninguna relación.

Su familia no ha contado cómo se resolvió y cómo superaron el secuestro de su tío Jorge Benavides, en 1984, a manos del MRTA. ¿ustedes prefieren que eso se mantenga en secreto?

¿Cómo se resolvió? Se resolvió pagando. No hay otra. Estos del MRTA eran unos chantajistas. Ningún secuestro del MRTA se resolvió por la vía policial. Como el del señor Víctor de la Torre, mi tío, primo hermano de mi madre. El secuestro más largo que se ha dado en el Perú: 14 meses. Y a mi tío Jorge lo tuvieron 45 días.

Su padre es reconocido como la gran figura de la minería peruana en el siglo XX, ¿es difícil cargar con ese legado?

Es difícil si uno tuviera que cargar con el karma de los padres. Yo, lo único que puedo hacer es apreciar el legado que él ha dado y no pretender compararme. No puedo sino agradecer haber trabajado 40 años con él.

Su padre sentía, se lo dijo a El Comercio en 2011, que los limeños siempre habían tenido gran desprecio por los serranos, y a él le extrañaba eso porque había tenido buenas experiencias en Cerro de Pasco o Huancavelica, ¿usted comparte con él esa visión? ¿Siente que hay esa discriminación hasta ahora?

Yo repito hasta el cansancio una frase que él decía: No se puede vivir de espaldas a la sierra. Y yo agrego: No se puede vivir de espaldas a la sierra, a la selva y al área rural del Perú. El Perú es muy centralista. Y cuando uno viaja por la sierra es recibido con generosidad. Mañana, por ejemplo, me voy a juzgar caballos de paso a Combayo, donde comenzó la oposición a Conga hace 8 años, y por supuesto no voy con guardaespaldas.

Pero no me respondió, ¿siente que todavía se mantiene esa discriminación?

Claro que hay discriminación en Perú, al idioma quechua, al serrano. Seguramente hay hasta una dosis de racismo que por supuesto rechazo.

Su padre soñaba con trasvasar el agua de Huancavelica a Ica, que es una región que sufre de estrés hídrico, que podría soportar sequías en el futuro, ¿diría que él se adelantaba a cómo afectan los cambios en el medio ambiente al ser humano? ¿diría que él tenía una gran conciencia ecológica?

Definitivamente tenía conciencia ecológica. El tema del agua es por su uso racional. El 98% del agua (de la cordillera) va al Amazonas y solo el 2% del agua viene al Pacífico. Y por eso él se preguntaba por qué no se trasvasan las aguas de Huancavelica hacia Ica. Él creía mucho en ese tema.

¿Diría que usted comparte esta visión ecologista de su padre?

De todas maneras. Yo soy de los que creo firmemente que en el Perú el tema medioambiental no es un tema de ruido ni de humo, es un tema de agua. La confrontación que pudiera haber entre agricultura y minería es por el agua. En Buenaventura somos de los que decimos: Agua primero, mina después.

A lo Humala.

No, Humala decía mina no. Hay diferencia entre un comentario inteligente y otro que no lo es tanto.

A ver, quiero entender esta conciencia ecológica suya. En 2015 le dio una entrevista al portal ecológico Mongabay, de Estados Unidos, y allí dijo que usted no creía que el ser humano fuera responsable del cambio climático, ¿lo sigue creyendo todavía?

Bueno, yo soy de los que cree que mucha más influencia tiene el congelamiento global. El mundo ha tenido épocas de congelamiento. No creo sinceramente que todo sea producto del ser humano. ¿Todo tiene que ver con el ser humano? Yo tengo mis dudas. Científicamente no está demostrado.

¿Ah sí? Estaba revisando el portal de Confiep y allí se dice que los últimos 18 años han sido los más calientes de la historia. ¿Usted no cree lo que dice el portal de Confiep?

Puede ser. Pero no creo que todo sea producto del ser humano.

¿A qué lo atribuye usted? ¿A cambios geológicos?

Cuando uno lee a Stephen Hawking, uno se pregunta si es que no hay influencia de otros planetas en el sentido del calentamiento.

¿Dice que el cambio en la temperatura de la Tierra tiene que ver con otros planetas?

Es que hay mucha más influencia del resto del universo que también podría tener impacto en la Tierra. Y no estoy hablando locuras. Es Stephen Hawking el que lo habla.

¿Por qué le molestó tanto la encíclica Laudato Sí, del papa Francisco, que precisamente habla de la protección al medio ambiente?

¿Me molestó?

Sí, en la entrevista que le dio a Mongabay usted estaba descontento con que el Papa señalara que la sociedad de consumo perjudica al medio ambiente y con que no fuera tan severo con los estados que deberían regular eso.

Bueno, evidentemente Laudato Sí no es una encíclica impositiva, es una reflexión. Y, ciertamente, uno puede discrepar de algunas de esas reflexiones. A mí no me ha molestado la encíclica, y yo la he leído completa, cosa que mucha gente no ha hecho. Creo que el Papa hace bien en llegar a esa reflexión, pero de allí a llegar a temas sobre el desarrollo económico, uno puede no estar de acuerdo con la iglesia en esos campos.

Usted reclama su derecho a discrepar con este Papa.

Pero por supuesto. Yo creo que hay mucha gente que discrepa con este Papa como había gente que discrepaba con Juan Pablo II. 

¿Y aun así es católico?

Sí, sí.

¿Cumple con los ritos, va a misa?

Soy relativamente creyente.

Una última cosa de la entrevista que dio a Mongabay. Usted dijo que los pobres son los que más contaminan.

Es evidente. La pobreza, lamentablemente, hace que no se preocupen por tirar un plástico a la calle. Porque, bueno, no tienen la educación, la sofisticación. La principal contaminación es la pobreza, creo.

Pero el impacto que puede tener que no tiren un plástico a un cesto no es tan fuerte como el impacto de las industrias extractivas.

Bueno, son puntos de vista. Yo creo que las industrias extractivas responsables cuidan el medio ambiente y respetan a las comunidades, porque tienen una serie de obligaciones que impone el mercado. Mientras que la gente de la calle no tiene esas limitantes.

¿Todavía admira al presidente Fujimori?

Yo creo que hay cosas positivas que se hicieron en la época del presidente Fujimori. También hay cosas que no estuvieron bien hechas. Yo no voy a defender los hechos de corrupción.

¿Qué sintió usted cuando Alberto Fujimori postuló al senado japonés?

Me pareció muy mal. Yo no tenía por qué saber si él tenía posibilidades de lanzarse al senado de Japón. ¿Eso significa que nació en Japón? Yo no lo sé. Supongo que nació en el Perú. Alguna gente lo discutía.

En su libro sobre Haya de la Torre dice que el segundo gobierno de Alan García fue magnífico, ¿lo sigue creyendo?

En términos económicos, en términos de crecimiento, si es que uno ve las cifras, ha sido el gobierno que más ha crecido en los últimos años.

Favorecido por el precio de los metales, por un factor externo.

El precio de los metales también fue alto en la época de Toledo y Humala.

Ese segundo gobierno fue magnífico por las cifras de crecimiento, sin contar los hechos de corrupción.

Yo dije eso sin conocer lo que se sabe ahora. Como decía Víctor Raúl, hay que ver el espacio tiempo histórico.

¿Fue a los funerales de Alan García?

Yo estaba de viaje en el Japón.

¿No se cansa de cada cinco años lo volanteen como candidato presidencial? El candidato de los empresarios, dicen.

Mire, yo he sido presidente de Confiep en dos ocasiones. Me tocó del año 99 al 2011, cuando renunció Fujimori. Y ahora me ha tocado ser presidente de Confiep del 2017 al 2019, cuando renunció PPK. Espero que no se asusten los presidentes si vuelvo a ser presidente. Yo aprecio los comentarios generosos que piensan que uno tiene esas capacidades, pero mi intención no es presentar mi candidatura.

¿Cómo le llaman los empresarios a una inversión mal hecha?

¿Mal hecha en qué sentido?

Que no da ganancias.

Ah, bueno. Un fracaso.

¿Fue un fracaso, un desperdicio de dinero, que Confiep, con dinero de Odebrecht, invirtiera en una campaña publicitaria para frenar la candidatura de Ollanta Humala el 2011?

No fue una campaña en contra de Ollanta Humala. Fue una campaña a favor de la empresa privada, aclarando las ideas trasnochadas del señor Humala…

¿Aclaraban las ideas de Humala, pero no era una campaña contra él?

Permítame terminar. Aclaraba las ideas trasnochadas del señor Humala, en el sentido del Socialismo del Siglo XXI, y aclaraba el populismo de la señora Keiko Fujimori.

¿Lo aclaraba?

Pero claro. Era una campaña para aclarar conceptos.

¿De ambas candidaturas?

Sí, definitivamente.

Eso es nuevo.

Cómo nuevo. Lo que pasa es que la gente escucha lo que quiere escuchar.

Señáleme una propuesta populista de Keiko Fujimori.

Bueno, todo era asistencialista también. No era una campaña de izquierda, pero sí era asistencialista.

Ya como presidente, ¿Humala tuvo una mala relación con la Confiep?

No lo sé. Yo no estaba en la Confiep en ese momento. Ciertamente conmigo fue bastante agresivo y negativo. En una oportunidad estuvimos en la mina Orcopampa, en Arequipa, y hasta me levantó la voz. Nunca crucé palabra con él. Se le trataba de explicar pero la verdad es que fue un hombre muy hosco.

El primer plan de gobierno de Ollanta Humala (en el 2011) hablaba de eliminar las exoneraciones y ventajas tributarias, los convenios de estabilidad tributaria puntualmente, ¿eso no lo asustaba a usted?

Siempre se habla de eliminar las exoneraciones, hasta ahora estoy tratando de entender a qué exoneraciones se refieren. La minería no tiene exoneraciones. Que haya contratos de estabilidad tributaria, no quiere decir que haya exoneraciones. Son contratos bilaterales entre una inversión y el Estado peruano, y es producto de la inestabilidad que hay en nuestro país. Hoy ya no se firman contratos de estabilidad tributaria.

No, claro. Se mantienen vigentes los que ya están firmados.

Sí, pues. Pero podrían firmarse contratos de estabilidad.

¿Quiere más contratos de estabilidad tributaria?

Yo creo que los contratos de estabilidad tributaria en el pasado han cumplido una función fundamental. Qué cosa significa eso, que el gobierno del Perú se compromete a no estar subiendo ni bajando impuestos.      

Pero qué pasa cuando hay un auge de venta de metales, se eleva el precio, y ustedes ganan más…

Si es que se gana más, ese porcentaje se refleja en los impuestos.

¿Ustedes no podrían pagar una regalía?

Bueno, esa es una discrecionalidad del Estado.

Que ustedes no han querido. Entiendo que en la época de Toledo se opusieron a las regalías.

¿Quiénes son ustedes?

Buenaventura.

No, en todo caso es el sector minero. No es solo Buenaventura.

Me equivoqué. El sector minero.

Mire, Buenaventura no tiene ningún contrato de estabilidad tributaria. Usan mucho el término sobreganancias, pero hay que definir qué es eso. Hay que ver el monto de inversión, los costos de la mina. Bueno, en fin, son puntos de vista.

¿A usted no le da un poco de escozor el tema tributario? El portal OjoPúblico dijo que estuvo muy activo en contra del proyecto de ley antielusión. Hubo reuniones, cartas al MEF, reuniones con el presidente del Congreso.

Aclaremos eso. Qué cosa es ser muy activo. Yo representaba a un gremio como Confiep y nosotros salimos con un comunicado público en el que decimos que estamos a favor de la ley antielusión, pero que no fuera retroactiva, ni penalizara a los directores, porque el director no necesariamente sabe al detalle lo que pasa en el manejo tributario de una empresa.

¿Quién lo sabe?

El gerente de contabilidad, el gerente financiero, el gerente general.

Lo que ustedes quieren es proteger a los miembros de los directorios de las empresas. 

No, no es así. Enviamos cartas formales al Ministerio de Economía, dando nuestras sugerencias, nada por lo bajo.

Aunque es cierto que una de sus reuniones con el presidente del Congreso no está registrada.

No, usted se equivoca. Tiene que estar. Yo puedo asegurar que aparece. Y si no está registrada, es un absurdo.

¿Qué relación tienen con las comunidades cercanas a Yanacocha?

Vamos por partes. Buenaventura no es Yanacocha. Yanacocha es una entidad independiente donde Newmont tiene el 51% y Buenaventura el 45%. Sumitomo de Japón tiene el otro 5%. ¿Cuál es la relación? No ha sido fácil. Yanacocha se desarrolló en el 93, en momentos en que todavía había terrorismo y el Perú no tenía grado de inversión. Quizá por eso, la gente de Newmont, preocupada por temas de seguridad, se excedió en los temas de vigilancia.

¿Usted le llama exceso de seguridad a qué? ¿A hacer reglaje a los líderes medioambientales que estaban en Cajamarca?

No, no, no, no. A tener exceso de seguridad, con gente que seguía a las camionetas que llevaban a los funcionarios de Yanacocha.

Pero, ¿no es un hecho que Forza, la empresa que daba seguridad a la mina, siguió al señor Marco Arana?

Eso no está probado. Yo no puedo asegurarlo. Yo, Roque Benavides, no lo conozco. Lo cierto es que Forza daba el servicio de seguridad, y si hicieron reglaje, muy mal hecho. 

Casi acabamos. ¿Qué quiso decir cuando afirmó que era antimachista y antifeminista?

En realidad quise decir que soy antimachista. Y lo de antifeminista es porque yo creo que el feminismo tampoco ayuda mucho. El feminismo es un movimiento radical. Algunas mujeres dicen que ahora hay que hablar del hembrismo, yo nunca lo había escuchado.

¿Cuál es su concepto del feminismo?

Bueno, el feminismo es un movimiento donde hay mujeres que creen que por ser mujeres deben tener una situación especial. Yo creo que a las mujeres hay que valorarlas por sus capacidades y no solo por ser mujeres.

¿Sí? Me parece que Confiep tiene otra visión. Ustedes asumieron un compromiso para “fomentar la participación equitativa de las mujeres en la toma de decisiones”.

Pero el feminismo va más allá que eso, el feminismo cree que todo tiene que ser a favor de las mujeres.

Es un concepto de feminismo distinto. Entiendo que el feminismo busca la igualdad entre hombres y mujeres.

No necesariamente. Como en todo, hay gente que es más radical que otra.

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