El floreciente negocio del Cannabis medicinal

La República
2019 M03 17 | 02:00 h
Informe

Al menos cinco compañías extranjeras y una peruana se están alistando para inaugurar el mercado nacional de cannabis medicinal. Algunas importarán los productos, otras planean cultivar las plantas y fabricar los derivados en el país. Las ventas comenzarán en los próximos meses.

Andrés Vásquez, director ejecutivo de la consultora en agronegocios ACM, calcula que en las últimas semanas ha recibido medio centenar de consultas sobre un mismo tema.

Por correo, por teléfono, en charlas al paso, en reuniones formales, representantes de diversas compañías, nacionales y extranjeras, le han preguntado: ¿qué es lo que se necesita para entrar al negocio del cannabis medicinal en el Perú?

–Definitivamente, hay mucho interés– dice. – Son empresas de diferentes perfiles, farmacéuticas, agrícolas, más una serie de potenciales emprendedores con recursos financieros. Y empresas del extranjero.

El interés en el mundo empresarial existía desde hace año y medio, cuando fue promulgada la Ley que regula el uso medicinal y terapéutico del cannabis y sus derivados, pero se intensificó a partir del 23 de febrero pasado, cuando se publicó el tan esperado reglamento.

Con el reglamento en la calle, todavía hay regulaciones pendientes. Los ministerios de Salud, Agricultura e Interior tienen entre 60 y 90 días para definir una serie de criterios, condiciones y procedimientos para asuntos claves como los trámites aduaneros y los protocolos de seguridad de importación, la suspensión de las licencias o la disposición de los descartes.

Sin embargo, las compañías ya se están preparando. Están consultando a buffetes de abogados sobre los aspectos principales del reglamento y sobre lo que necesitan para obtener las licencias de importación, producción y/o comercialización.

–Hay dudas respecto a cómo DIGEMID va a implementar esta regulación– dice Bruno Merchor, director del Área Legal de Life Sciences y Regulación Sanitaria del Estudio Muñiz. –Tenemos la ley, tenemos el reglamento, pero ellas necesitan saber cómo es que la autoridad va a manejar este tema, si los procedimientos van a ser expeditivos, si los evaluadores serán rígidos. Ese es el tema central.

Ni Merchor ni Vásquez sueltan prenda sobre las compañías que los han buscado. Prefieren ser discretos y profesionales.

Sin embargo, Domingo ha podido identificar al menos a cinco jugadores extranjeros y a uno nacional que ya están entrando a la cancha del negocio del cannabis medicinal.

 

Primero, informar

Canopy Growth es, según Wikipedia, la compañía de cannabis medicinal más grande del mundo. Con sede en la ciudad de Ontario, Canadá, tiene operaciones en 12 países, incluyendo Chile, Colombia y, desde hace dos meses, Perú. Según su ficha institucional, el rapero Snoop Dogg es una de las figuras con las que ha establecido alianzas.

El brasileño Luiz Orlando Novaes es el director de Spectrum Cannabis Perú, la filial de Canopy Growth en el país.

En diálogo con Domingo, Novaes calculó que a mediados de año, cuando las normas pendientes hayan sido dadas y su empresa haya concluido el proceso de licenciamiento, comenzarán a importar los derivados de cannabis y cáñamo que produce la casa matriz en Canadá.

En principio, cápsulas de softgel y aceite de cannabis.

Hasta entonces, desarrollarán un proceso de difusión de los beneficios de la marihuana medicinal. Entre médicos, farmacéuticos, enfermeros y fisioterapeutas, en principio. Celebrarán reuniones y organizarán eventos, como el Encuentro Americano de Profesionales Expertos en Fitocannabinoides, que realizaron a inicios de año en el Colegio Médico del Perú.

–Por ahora, ese es el punto en el que nos vamos a enfocar: el de la información –dijo. –Porque esta planta tiene un fuerte estigma para mucha gente.

 

Productor de insumos

Plena Global es otra multinacional canadiense del cannabis con presencia en el país. De hecho, abrió sus oficinas en Lima hace apenas dos semanas. Su principal operación exterior está en Colombia, donde tiene 230 hectáreas de campos de cultivo cerca de Bogotá y en la sabana colombiana.

Voceros de la empresa indicaron a Domingo que Plena Global no planea elaborar derivados del cannabis para el consumo directo de los pacientes. Su negocio será extraer los insumos y vendérselos a las farmacéuticas que quieran fabricar sus propios medicamentos.

Eso significa que planean cultivar los arbustos en el Perú. Por lo pronto, ya han visto algunos terrenos que les gustan. En el Norte Chico están adquiriendo cerca de 200 ha, donde tendrán los cultivos y una planta extractiva. Lo mismo harán en un terreno de 500 ha cerca de Trujillo y, probablemente, en otro, de unas 1,000 ha, en Piura.

–Las condiciones en Perú son más ventajosas que en Colombia– dijeron los voceros. –Allá las empresas tienen que adquirir el 10% de su producción a pequeños productores. En Perú no hay tal exigencia. Otras ventajas son las condiciones del clima, del suelo, la productividad. Nosotros creemos que el Perú podría convertirse en uno de los principales ofertantes de cannabis medicinal en el mundo.

Si las cosas salen tal como lo planean, Plena Global Perú comenzará a producir los primeros insumos para el cannabis medicinal a finales de año.

 

Cultivos en Moche

El pasado 26 de febrero, un grupo de canadienses, que se identificaron como representantes de la empresa Allpa Mama Cannabis Perú, recorrió varios sectores del distrito de Moche, al sur de Trujillo. Buscaban tierras para instalar cultivos y una planta de producción de derivados de marihuana medicinal.

Los acompañó el alcalde de Moche, Arturo Fernández.

–No solo quieren tierras para cultivo sino, también, hacer una planta para procesar el aceite y construir una clínica para atender a los pacientes– contó por vía telefónica a Domingo.

Según Jesús Chiang, empresario que también estuvo en el recorrido, los canadienses visitaron la campiña de Moche, el Valle de Puerto Morín y la subida del Valle de Salaverry.

Fernández dijo que, si se concretaban las conversaciones que sostuvieron con dirigentes de la Cooperativa Mochica, los empresarios se harían con un terreno de 250 ha, en el cual planeaban invertir hasta 60 millones de dólares en cinco años.

–Esta es una gran oportunidad para los agricultores– dijo.

Allpa Mama es la tercera firma canadiense interesada en trabajar en el Perú. La cuarta es Khiron, una compañía que en noviembre pasado anunció que había obtenido los permisos de las autoridades peruanas para comercializar sus productos cosmecéuticos hechos con CBD, uno de los componentes no psicoactivos del cannabis.

El quinto jugador extranjero aún no ha sido identificado. Se trata de una empresa que se ha asociado con Laboratorios Induquímica, la única firma peruana que ha anunciado su intención de entrar al negocio del cannabis medicinal. Según Cristhian Quintanilla, gerente general de Induquímica, su socio también es canadiense.

–La idea es sembrar en Perú, producir el CBD y el THC y usarlos para elaborar una serie de productos– dice. –Tenemos un posible socio con tierras en Lurín. Tenemos la tecnología para producir el aceite. Y estamos en proceso de sacar el registro sanitario de varios productos.

Induquímica y su socio extranjero están trabajando para el largo plazo. Calculan que recién a finales de 2020 empezarán a producir. Quieren abastecer, en principio, al mercado local. Y, a continuación, exportar a otros países de la región.