Cambio climático, último llamado a la humanidad

La República
13 10 2018 | 16:00h

El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) ha advertido que se debe limitar el calentamiento global a 1.5°C o vamos camino a nuestra destrucción. ¿Que debe hacer el Perú?

El último informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de la ONU ha sido considerado una suerte de "último llamado" para salvar a la Tierra de una inminente catástrofe. En el documento -dirigido a aquellos que toman las decisiones en el mundo- se plantea hacer los mayores esfuerzos para limitar el calentamiento global a 1.5°C, este siglo, o pondremos en peligro toda forma de vida en el planeta.

Si comparamos lo que podría evitarse limitando el calentamiento global a 1.5°C, en lugar de 2°C o más, tenemos que en la primera situación, de aquí al 2100, el 30% de los arrecifes de coral podrían salvarse, mientras que en la segunda situación prácticamente la totalidad de los arrecifes desaparecerían.

Superar los dos grados centígrados implica que al 2100 se incrementará en 170% el riesgo de inundaciones en el mundo; 410 millones de personas residentes en ciudades estarán expuestas a sequías severas; el 28% de la población mundial (2,000 millones) estará expuesta a olas de calor extremas al menos una vez cada 20 años; el 18% de los insectos, el 16% de las plantas y el 8% de los vertebrados serán afectados; y 49 millones de personas sufrirán los efectos de la subida del nivel del mar en 56 centímetros.

Además, los veranos sin hielo en el Ártico ocurrirían al menos una vez cada 10 años.

Por eso, el IPCC dice en su informe que para limitar el calentamiento global a 1.5°C "se necesitarían transiciones rápidas y de gran alcance en la tierra, la energía, la industria, los edificios, el transporte y las ciudades". Se necesitan cambios sin precedentes.

 

Perú y cambio climático

 

Cuenta Manuel Pulgar Vidal, exministro del Ambiente y ahora responsable de Clima y Energía del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) que el 2013 los países tomaron la decisión de preparar sus planes climáticos con metas que cada uno se comprometía a alcanzar. "El Perú presentó su plan con metas al 2030 indicando que iba a reducir el 30% de sus emisiones. Y ahora vienen los peros: la suma de los planes de todo el mundo -unos 190 países- no alcanza. Si sumamos todas las acciones que se proponían, todavía llevaríamos el incremento de la temperatura a más de 3 grados", comenta.

De ahí la urgencia de que los países reduzcan radicalmente sus emisiones ya. "Por ello es muy importante que la nueva fase de planes climáticos de los países, que se va a volver a presentar el 2020, tiene que incrementar significativamente la meta de reducción. Lo que dice el panel en su informe es que a nivel mundial la reducción de emisiones (de dióxido de carbono) al 2030 debe ser de 45% respecto de los niveles de 2010 si queremos alcanzar el 1.5%", explica.Es decir, se tiene que reducir casi a la mitad las emisiones desde ahora.

El plan que elaboró el ministerio del Ambiente durante la gestión de Pulgar Vidal para el Perú el 2014, contempló acciones de control sobre la deforestación y el cambio de uso de suelo. (En el Perú se han afectado grandes extensiones de la Amazonía para cultivos de palma aceitera y en menor escala café y cacao). El Minam también planteaba acciones de mitigación en algunas industrias -como la del cemento-, en residuos sólidos y transporte.

"Por entonces logramos una carta de entendimiento con Noruega y Alemania para financiar acciones contra la deforestación basada en resultados. Nos comprometíamos a alcanzar unas metas y ellos nos daban los recursos. Así logramos canalizar recursos de países desarrollados, pero esa situación se retrasó significamente durante el gobierno de PPK. Ahora a la ministra (Fabiola) Muñoz le toca retomar el paso. Lamentablemente la deforestación no ha podido ser controlada y más bien ha tendido a agravarse", dice.

Si las emisiones mundiales continúan con el ritmo actual, fácilmente el mundo llegará a los dos grados o más de aumento de temperatura a fin de siglo. En el Perú los nevados ya están desapareciendo, pero también se afectaría la gran diversidad de nuestra agricultura, la pesca de anchoveta y otras especies en el rico mar peruano, y las ciudades de la costa -construidas sobre el desierto- sufrirían la falta de agua. Los daños serán no solo ecológicos, sino económicos.

"El Perú puede hacer mucho más y está haciendo poco. El gobierno tiene que ejecutar acciones. La protección de bosques es una de ellas, se debe acelerar acciones para recibir recursos. En el tema de ciudades no hemos hecho nada: tenemos un alcalde que le importa un pepino el cambio climático. Nunca ha tenido una consideración respecto al concepto de ciudades sostenibles, que hoy es un concepto fundamental. Por suerte al nuevo alcalde (Jorge (Muñoz) lo he visto en dos COP y en eventos de ciudades sostenibles. Estoy seguro que él si tendrá el tema en agenda", dice Pulgar Vidal.

 

Salvar el planeta

 

En un documento publicado hace unos días, Shyla Raghav, responsable de Cambio Climático de Conservación Internacional, dice que tenemos una tecnología existente que se ha perfeccionado durante millones de años. Se llama naturaleza. "Simplemente protegiendo y restaurando los bosques obtendremos un tercio del camino para mantener el aumento de temperatura por debajo de 1.5 grados centígrados. Los árboles son la tecnología original de absorción de carbono".

Actualmente hay esfuerzos de reforestación existentes en los Estados Unidos que podrían ayudar a la capa superficial del suelo a absorber 2 mil millones de toneladas de carbono, aproximadamente el 1 por ciento de todas las emisiones de gases de efecto invernadero de los Estados Unidos por año. Y otra investigación encontró que los bosques de manglares costeros almacenan mucho más carbono del que se piensa, y que los manglares de Brasil contienen más carbono por acre que la propia selva tropical del Amazonas. (En el Perú, tenemos manglares en Tumbes, hay que cuidarlos).

"Entonces, ¿por qué no estamos reforestando las tierras degradadas del mundo y por qué seguimos perdiendo nuestros bosques a tasas récord? En resumen, todo se reduce a la voluntad política. Hasta que la importancia de los bosques para nuestro clima se valore más que los beneficios a corto plazo de su destrucción, no habrá mucho que cambiar. El cambio climático ya está aquí. Pero podemos evitar lo peor que está por venir. La solución está en nuestro patio trasero", dice Raghav en el artículo.

El IPCC, por su parte, ha señalado en su síntesis para la prensa que "este informe proporciona a los responsables de las políticas y a los profesionales la información que necesitan para adoptar decisiones dirigidas a afrontar el cambio climático teniendo en cuenta el contexto local y las necesidades de las personas. Los próximos años son probablemente los más importantes de nuestra historia".

¿Es posible reducir a 1.5°C o los intereses de los países pueden pesar en el tema? "Es difícil llegar, pero es posible. Este informe es un análisis científico sobre qué ocurriría si no se actúa. Un discurso científico le dice a los políticos: si seguimos como estamos vamos a ir por encima de los dos grados y urge adoptar acciones. Estos reportes dinamizan decisiones. Espero que en la COP 24 se adopten acciones", comenta Manuel Pulgar Vidal.

El cambio a energías limpias (eólica, geotérmica, fotovoltaica) y dejar de lado combustibles fósiles costaría unos 900 mil millones de dólares de aquí al 2050. Para ese año las energías renovables deberían proveer entre 70% y 85% de electricidad al mundo. Los combustibles fósiles como el carbón y el petróleo deberían empezar a desaparecer. Todos los países, y los habitantes de este planeta, tenemos responsabilidades respecto al calentamiento global. Individualmente cada uno de nosotros también debe tomar acciones para reducir su huella de CO2.

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