Panamericanos 2019

Los campeones van al colegio

La campaña "Deportistas Top Perú en las escuelas", impulsada por el IPD y el Ministerio de Educación, llevó a los boxeadores Rogger Rivera -campeón sudamericano 2018-, Ricardo Tamay y Alberto "Chiquito" Rossel a un colegio de Villa María del Triunfo. Otros seleccionados peruanos visitarán más escuelas en las próximas semanas.

Raúl Mendoza

Domingo, 9 de Septiembre del 2018

Hace unos días, el boxeador Rogger Rivera visitó el colegio Stella Maris de Villa María del Triunfo. Allí, frente a decenas de escolares, se proyectó un video donde se le veía hablando sobre su vida y sus objetivos como deportista. También se veían partes del combate de los Juegos Odesur 2018, en donde derrotó a su rival colombiano, de un veloz derechazo, para convertirse en nuevo campeón sudamericano del peso mosca.

Rogger acudió al colegio acompañado por otro boxeador del equipo peruano, Ricardo Tamay, medalla de bronce en peso welter en el mismo torneo, y de Alberto "Chiquito" Rossel, exboxeador y ahora uno de los entrenadores del team peruano. Al finalizar el video, Rossel le levantó el brazo a Rogger, como se estila en el box cuando alguien gana una pelea. Los alumnos reunidos en el auditorio del colegio lo aplaudieron largamente y a él se le humedecieron los ojos.

Fue una visita que forma parte de una campaña que el IPD y el Ministerio de Educación han llamado "Deportistas Top Perú en las escuelas". Esta era la segunda de 16 visitas -una por semana- que grupos de deportistas de distintas disciplinas, integrantes de los seleccionados nacionales, harán hasta diciembre.

Rogger, 23 años, ha tenido que vencer muchos obstáculos para llegar a donde ahora está. Cuenta que en el colegio era estudioso pero cuando se hizo adolescente las malas juntas lo llevaron por el camino de la calle y el pandillaje. Por suerte, en algún momento se detuvo a pensar: ¿qué va a ser de mi vida? ¿qué es lo que me gusta hacer? Y descubrió que el deporte era lo suyo. Que el box podía ser una salida.

Buscando en Internet encontró un gimnasio en La Victoria: Los Valientes Boxing Club. Ahí aprendió los primeros secretos del deporte de los puños. "Siempre he sido empeñoso en lo que hago, siempre quiero ser el mejor, el primero en todo. Gracias a Dios me di cuenta a tiempo" dice. Como recordatorio se hizo un tatuaje de lobo en el cuello.

"¿De qué forma el box ha cambiado tu vida?", preguntamos. "Me ha ayudado en todos los sentidos. Me ha dado disciplina, me ha hecho mejor persona, me alejó de cosas malas. Es un deporte muy lindo", me dice. También le pide a personas que están en el mal camino que recapaciten, que se den cuenta de que el deporte puede cambiar vidas. Él llegó hace dos años al equipo peruano y desde entonces su vida ha dado un vuelco completo.

A su lado, Ricardo Tamay, 22 años, cuenta que incursionó en el box desde los dieciséis años y que aunque al comienzo no se lo tomó tan en serio, después se dio cuenta de que era un deporte de alta competencia y necesitaba enfocarse si quería destacar. Empezó a entrenar en el Telmo Carbajo, ha sido campeón juvenil y ha ganado medallas en torneos internacionales en peso welter.

"El box te ayuda a sobresalir como persona, porque más que un deporte es una disciplina exigente. Se necesitan valores y mucha responsabilidad. Entrenar lo necesario, seguir una dieta estricta, dedicarse plenamente al deporte todos los días", explica.

Con ambos peleadores participa de la visita, Alberto "Chiquito Rossel", excampeón mundial interino de la Asociación Mundial de Boxeo profesional y hoy uno de los entrenadores del seleccionado nacional de box. Para él, Rogger y Ricardo son dos buenos boxeadores, "con técnica, pegada, mucha valentía y además muy veloces".

 

Una mañana feliz

 

Eso lo pudimos comprobar minutos después, cuando los dos jóvenes deportistas dieron una exhibición con guantes y protectores de cabeza frente a todos los escolares. Aunque la diferencia en peso era notoria, intercambiaron golpes en serio, como lo harían frente a un sparring. Mientras ellos se conectaban con rapidísimas combinaciones, Rossel daba indicaciones y explicaba los golpes a los escolares.

Cuando, al cabo de dos peleados rounds, Rivera y Tamay se detuvieron, ambos fueron declarados ganadores. Y entonces, el responsable de animar la presentación preguntó: "¿Alguno de los niños se anima a participar?". Dos chiquillos salieron casi corriendo al centro del auditorio. Allí se calzaron los guantes y comenzaron a intercambiar golpes.

Aunque el combate resultó bastante parejo, uno de ellos empezó a golpear más que su oponente al cabo de unos minutos. Como su rival ya daba muestras de cansancio la pelea se dio por terminada.

Luego se invitó a las chicas a hacer lo mismo y casi todas levantaron la mano, todas querían salir a pelear. Al final, dos jovencitas salieron muy contentas a cruzarse a golpes. Esta vez hubo más intercambio pero la pelea fue pareja. Lo bonito fue al final: aunque se habían conectado varios golpes, las dos chicas se abrazaron, se dieron un beso y se fueron abrazadas matándose de la risa.

El final de la exhibición lo protagonizaron dos profesores que prácticamente fueron obligados a salir por sus alumnos: el profesor Christian y el profesor Lino. Salieron animados por barras que coreaban sus nombres. Los campeones Rogger y Ricardo les calzaron los guantes, les pusieron los protectores y les dieron algunas indicaciones. "Chiquito" Rossel hacía de árbitro.

La pelea de los profesores empezó con unos intercambios de estudio. El profesor Christian, más alto y más delgado, se veía más técnico en sus ataques. El profesor Lino, más bajo pero más sólido, peleaba medio de costado y lanzaba peligrosos volados que en algunos casos llegaron a destino. Cada golpe conectado por cualquiera de los dos era celebrado por los alumnos. Después de tres minutos de intercambio, el combate se dio por concluído. Fue empate.

La visita sirvió para que los estudiantes pasaran una mañana novedosa, pero también para impulsar la práctica de la actividad física en los escolares, dar a conocer el grupo elite de los deportistas Top Perú, promocionar los próximos Juegos Panamericanos Lima 2019, y motivar a los niños y jóvenes estudiantes a participar en los Juegos Deportivos Nacionales, con miras a los Juegos Sudamericanos Escolares Arequipa 2018. También sirvió para que los alumnos del Stella Maris se tomaran selfies ese día con Rogger, Ricardo y "Chiquito".

"Hay deportistas de muchas disciplinas que son poco conocidos en el país, a pesar de que han ganado muchas medallas aquí y afuera. Esta también es una forma de que los jóvenes los conozcan y los apoyen cuando les toque representar al Perú el próximo año", nos comentó una fuente del IPD.

El programa Top Perú fue creado a mediados de 2017 con el objetivo de dar más apoyo a los deportistas que tienen posibilidades de obtener medallas en los XVIII Juegos Panamericanos y los VI Juegos Parapanamericanos Lima 2019. Actualmente hay 128 deportistas en el Top Perú y todos ellos reciben una asignación económica mensual del IPD que va desde los 1,400 hasta los 7,140 soles.

Para Rogger y Ricardo, jóvenes deportistas que vienen de barrios modestos, pertenecer al Top Perú y recibir ese apoyo económico los ayuda a enfocarse más en su deporte y mejorar su desempeño. "La mayoría de chicos que practican box tienen muchas carencias y este programa los ayuda a mejorar", explica "Chiquito" Rossel, que sabe lo que es superar las carencias y lograr un sueño: en su caso obtener un campeonato mundial.

Rogger y Ricardo son esperanza de medalla en los próximos Panamericanos. Rogger es el primer campeón sudamericano en box desde que Mario Broncano ganó oro en 1990. Esta mañana, mientras se toman fotos con chicos que los miran con admiración, deben sentir que pueden ganarlo todo.

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