Educación alternativa

Luis Vásquez, el maestro de Puerto Nuevo

¿Puede un vecino del Callao haber resuelto el problema de la educación en el Perú? Esta es la historia del neurobiólogo Luis Vásquez Terrones y de su libro Mi Manuelito, un manual de lectura y una terapia del aprendizaje.


Edgar Gamboa

Lunes, 6 de Agosto del 2018

Mucho de lo que dice Luis Vásquez Terrones es difícil de creer. Difícil pero no imposible, valga la aclaración. Sobre todo eso de que ha resuelto el problema de la educación peruana. Para ser precisos, lo que este neurobiólogo asegura es que ha desarrollado un método capaz de replantear la enseñanza tradicional no solo en nuestro país, sino en el mundo. Una terapia basada en la naturaleza misma del cerebro humano, en su función más orgánica.

Pero no es lo único increíble de su relato. También está la parte en que se da cuenta, con solo cuatro años, de que no todos sus compañeros del nido eran hábiles para aprender como él. Un descubrimiento que lo lleva a cuestionarse, por primera vez, el problema de fondo: ¿Ellos o la maestra?

Cuarenta y siete años después, esa inquietud infantil ya tiene respuesta.

–El problema es el sistema educativo, no funciona. Que existan alumnos destacados casi siempre es producto de la casualidad.

Explica que todo cerebro es capaz de aprender por una cuestión natural, fisiológica. Así como un corazón es capaz de latir y bombear sangre por el cuerpo, como un pulmón de hacer lo propio con el aire, el cerebro recibe y procesa información que convierte en conocimiento. Es una función básica, elemental, automática. El trabajo de toda su vida apunta a demostrar y aprovechar esta condición.

Pero no es todo lo increíble que tiene que contar este científico. Su origen humilde, su formación autodidacta, su aislamiento de la realidad y la indiferencia del Estado hacia su trabajo, parecen elementos de ficción, el argumento de una novela, una película o hasta una serie. Pero todo es real, y viene ocurriendo hace años en una de las zonas más conflictivas del Callao.

Una luz en la oscuridad

Aunque no es lo habitual en Puerto Nuevo, algún día sus estrechas y casi siempre peligrosas calles tendrán que ser recordadas no como el centro de actividades ilícitas, sino por haber presenciado los primeros pasos de Luis Vásquez Terrones, el niño inocente y curioso, casi siempre ensimismado, que cuestionaba todo en busca de respuestas.

Aún ahora lo hace, como lo hizo también en su adolescencia y en su juventud. Pero entonces eran las aulas de la Facultad de Biología de San Marcos las que albergaban su necesidad de respuestas. A razón de ello, dice haberse ganado el apodo de 'El Lógico', mote que lo acompañó hasta el día de su graduación y que solo unos pocos excompañeros de ese tiempo recuerdan.

–¿Cómo un chico de Puerto Nuevo termina convertido en científico? No parece lógico.

–Bueno, existen excepciones que confirman la regla. Es verdad que este barrio es difícil, pero lo que importa al final es la formación familiar.

Efectivamente, basta conocer a la familia de Luis Vásquez para entender que la pobreza no es razón suficiente para una vida conflictiva. Tercero de siete hermanos, más de uno profesional, el también llamado 'Genio de Puerto Nuevo' es la prueba viviente de que se pueden trazar y cumplir objetivos sin importar el entorno ni las amistades.

–Tuve amigos que como yo estudiaron en una universidad, y otros que no, pero estos no terminaron convertidos en delincuentes.

Y es que en Puerto Nuevo, como en todo barrio pobre del mundo, también habitan personas buenas, familias con valores y principios, con esperanzas. A ellos dedica su trabajo este científico, que nunca negó sus orígenes y es respetado hasta por el más duro de sus vecinos.

Mucho más que un libro

En octubre de 2007, Vásquez Terrones presentó en sociedad el resultado de la investigación que, asegura, comenzó siendo alumno de Inicial, cuando no entendía el problema de aprendizaje de sus compañeros. Se trata del libro Mi Manuelito, un manual de lectura y comprensión que publicó ese año gracias al apoyo de una empresa privada y que empezó a distribuirse entre escolares de Puerto Nuevo.

El plan piloto fue más que un éxito. En poco tiempo se obtuvieron los primeros resultados: niños desde los cuatro años aprendían a leer y otros que ya leían con dificultad mejoraban su rendimiento escolar. Esto despertó el interés de las autoridades regionales y se planteó incluir la obra en la currícula educativa. La crisis de violencia y corrupción política que empezó a vivirse en el Primer Puerto apagó toda buena intención.

No obstante, Vásquez siguió su trabajo sin apoyo, promoviendo y formando el hábito de la lectura entre niños y adultos analfabetos en su propia casa. Después de todo, sostiene, no se trataba solo de un libro, sino de un método educativo totalmente innovador y efectivo.

–No soy un pedagogo, soy un científico que ha resuelto el problema de la educación. Mi deber es entregar al mundo ese conocimiento.

¿Y de qué trata su método? Nuevamente la respuesta puede resultar difícil de creer. Básicamente, el método que propone Mi Manuelito va de no pensar mientras se aprende, de relajar el cerebro mientras se procesa la información de manera natural.

–Cuando uno piensa genera ideas, y esto bloquea el proceso natural del aprendizaje, que es automático y sucede todo el tiempo. La manera en que está diseñado el sistema educativo actual no favorece a los niños, hace el aprendizaje tedioso.

En las páginas de Mi Manuelito se aprende a leer con palabras, imágenes y oraciones. No se pierde tiempo en letras solas y en sílabas. Las vocales no han sido ordenadas por su posición en el alfabeto, sino agrupadas desde la más fuerte hasta la más débil fonéticamente: a, o, e, i,u.

La manera de llevar la clase se basa en la repetición de ejercicios dirigidos por el docente y la participación de toda el aula. Leer en grupo, repetir en voz alta, repetir en silencio, sin mover los labios. Relacionar las palabras con imágenes que acompañan el texto, siempre de situaciones cotidianas.

Éxito en ventas

Otro aspecto increíble en la historia de Luis Vásquez y Mi Manuelito es el éxito que ha tenido el libro en internet. A falta de apoyo editorial, por parte de la empresa privada y el Estado, el científico chalaco ha decidido vender su obra en formato PDF a través de páginas como Amazon y otras similares, donde es un verdadero boom.

Pedagogos de España, Estados Unidos y Japón han mostrado interés en el método propuesto por Vásquez y han adquirido el libro. Algunas escuelas locales, sobre todo privadas, también han comenzado a aprovechar parte de este conocimiento, asegura el neurobiólogo.

–Sé por familiares que en algunas escuelas se está utilizando mi método, aunque no en su totalidad.

Por lo pronto, este científico de Puerto Nuevo sigue batallando para que el Estado se interese en su obra y puedan incluirla en la currícula educativa nacional. Recientemente, ha recibido un pedido en el norte chico, para algunos colegios privados.

–Encontré la cura para la ignorancia –dice orgulloso.

Resulta imperioso creerle.


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