Melgar no sólo una pasión deportiva

Fenómeno. El hinchaje por Melgar obliga a una mirada extradeportiva. Detrás de él se reafirma un regionalismo que confronta al poder limeño y el orgullo por una identidad arequipeña que parecía desvanecida. 

Fenómeno. El hinchaje por Melgar obliga a una mirada extradeportiva. Detrás de él se reafirma un regionalismo que confronta al poder limeño y el orgullo por una identidad arequipeña que parecía desvanecida. 

Después de cada gol de Melgar en el arco de Cristal, en el estadio retumbaba el grito de "Arequipa, Arequipa, Arequipa". En la ceremonia de premiación que proclamó a los rojinegros como campeones nacionales, las cuatro tribunas cantaron el himno de la ciudad. Estas escenas confirman que el equipo rojinegro, integrado mayormente por extranjeros y jugadores nacidos en Lima, forma parte de esta  nueva identidad arequipeña forjada por una población también migrante.

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Para el sociólogo José Luis Vargas, el triunfo de Melgar representa un revanchismo histórico, social y cultural de "las provincias" -así llaman en Lima a las regiones- encabezada por Arequipa, frente al capitalino; al poder limeño visto como un poder excluyente, caprichoso y tramposo que sigue dominando al país en todas las esferas.

Después del triunfo, la Plaza de Armas se abarrató de hinchas. Pocas veces este escenario público se repleta. Para Vargas, esta convocatoria responde a la pasión por el fútbol capaz de movilizar más público que un partido político, una causa social o religiosa. Además, la dirigencia melgariana acertó con vender la idea del centenario y el concepto que había que campeonar sí o sí este año. 

Hubo otros elementos que hicieron que el partido de la final no sea un simple partido, sino también una búsqueda de alegría de un aficionado habituado al fracaso.

 "Arequipa necesitaba un triunfo para sentirnos campeones porque somos un país de fracasos. Es la magia del fútbol, se puede convertir en un gran depresor o alentador", dijo Vargas. 

"Ojalá que ese mismo sentimiento de euforia se refleje cuando se trata de ir a votar", añadió 

Hinchaje familiar

Para el arquitecto y docente Mauricio Huaco Zuñiga, el triunfo del Melgar necesita un análisis antropológico. 

En primer lugar, a diferencia de las hinchadas de los equipos limeños que están conformados por grupos de jóvenes de barrio, en Melgar sus seguidores trascienden los límites de edad. Eso se notó en el estadio, al que asistieron familias.

"Otro aspecto es el poder de convocatoria. Los políticos hubieran querido tener una Plaza de Armas llena; escenario de los grandes eventos de la ciudad".

"Eso demuestra la expectativa tan generacional que tiene este equipo, donde se vio a niños de cinco años totalmente emocionados junto a sus padres", explicó Huaco.

 "Este triunfo tiene una connotación socio-cultural histórica. El apoyo al equipo trascendió entre las personas que no nacieron en esta ciudad pero se identificaron con Melgar por vivir en la ciudad."

Dijo que se notó el rompimiento de la imagen oscura del deporte, porque cuando se desarrollaba el partido el entrenador Juan Máximo Reynoso se quitó el saco y volteó al aire libre los bolsillos de su pantalón

"Es un mensaje claro de que no ha corrido dinero. El Melgar hizo una campaña transparente, no compró los resultados que finalmente se vieron en el campo deportivo, en comparación a los equipos de Lima".

Para el sociólogo Carlos Leyton, la rotunda celebración es de arequipeños netos y migrantes.

"El Melgar no tiene muchos hinchas pero todos se pusieron la camiseta", dijo.

Según Leyton, este nivel de fanatismo supera al vivido por los arequipeños radicados en Cusco cuando Cienciano alcanzó la Copa Sudamericana y Recopa en el 2003 y 2004, respectivamente.

Ahora la expectativa de todos los hinchas es que el equipo esté a la altura de un campeonato internacional. 

Un mundo rojinegro en postales de recuerdo

Para todo hincha rojinegro, el 16 de diciembre de 2015 será una fecha histórica. FBC Melgar logró el título nacional luego de 34 años y un recuerdo dominó es más que necesario.

Alexander Chullo es un empresario textil desde hace 14 años. Este año abrió una tienda en la calle Consuelo, justo frente al Club Melgar. 

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Camisetas del centenario abarrotan los maniquíes y vitrinas, las pelotas rojinegras y banderolas dominó son las preferidas por los clientes que hasta ahora van llegando de a pocos. Las billeteras de cuero con el estampado de los 100 años tampoco son ajenas a esta tienda.

"Empezamos haciendo camisetas por el centenario bajo un diseño de Carlos Cucalón (regidor del municipio provincial) y ahora vendemos hasta pelotas con los colores del equipo", dijo.

Alexander es hincha rojinegro desde pequeño. Ayer, desde la tribuna de occidente del estadio de la Unsa, gritó los goles melgarianos casi hasta quedar inconsciente, y su voz ronca así lo demuestra. Él sueña con vestir a los jugadores que ayer le regalaron una alegría. "Mi sueño es vestir con la indumentaria dominó a los jugadores. Ver campeonar a Melgar es algo indescriptible que solo los arequipeños sabemos". 

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