El montañista Richard Hidalgo sobre el Everest: "La vida es una sola y hay que continuar" | VIDEO

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30 Mar 2016 | 9:45 h

El deportista peruano conversó con LaRepública.pe sobre su preparación y entrenamiento previo a escalar la montaña más alta del mundo, el Everest. 

Richard Hidalgo es sinónimo de peligro y su pasión así lo demuestra, el montañismo. Este riesgoso deporte lo lleva practicando desde hace 25 años, en los cuales ha logrado históricas hazañas como ser el único peruano que ha llegado a la cima de las 5 montañas más altas del mundo. 
 
 
Sin embargo, este 2016 iniciará el mayor reto de su vida, llegar a la cumbre de la montaña más alta del planeta, el Everest. Cabe recordar que el montañista nacional ya intentó en dos oportunidades escalarla; por lo que se ha preparado mental y físicamente para esta expedición. 
 
Días antes de emprender el viaje hacia el continente asiático, LaRepública.pe habló con Richard Hidalgo sobre cómo ha sido su entrenamiento antes de afrontar este enorme desafío. 

Reto del Everest

¿Por qué empezar este año con el Everest?
En la cordillera del Himalaya solamente hay dos temporadas; es el antes y el después del monzón, que es abril-mayo y el otro es en septiembre-octubre. Entonces tengo que hacerlo en algún momento y no quiero hacerlo mucho después sino voy a sentir muchísima presión. Me costó mucho evaluarlo así que al final si decidí volver nuevamente al Everest. Así que con mucha confianza y mucha dedicación, dándole al entrenamiento y vamos a ver cómo nos va ahora.
 
¿Es el Everest el reto más difícil de todos?
Es difícil, de hecho que sí porque ya he estado en el Everest como en 3 oportunidades, entonces esta sería una vez más que estoy yendo a intentar el Everest que es la montaña más alta del planeta.
 
¿En qué se diferencia el Everest con otras montañas que has escalado?
En el Everest el problema principal es la altura. Yo voy sin oxígeno suplementario entonces eso tengo que evaluarlo; las decisiones que tome en su momento van a ser cruciales y determinantes porque una mala decisión te puede costar la expedición. El otro punto es que es muy comercial, en el sentido de que va muchísima gente con mucho recurso que puede pagar el permiso y va a escalar. Entonces encuentras a montañistas como yo que vamos en busca de un objetivo, pero también encuentras a los que le llamamos turistas de montaña, que no necesariamente son montañistas al cien por ciento. Cuando yo estoy subiendo y me encuentro en un cuello de botella, tengo que elaborar mi estrategia, tengo que salir más temprano que ellos porque no me puedo quedar ahí mucho tiempo esperando por arriba de los 8 000 metros. Es una fila, no es que tienes varios caminos, si llegaste tarde a este punto tienes que esperar, la cual puede ser media hora o una hora y es peligroso.
 
¿La expedición no dura unos días o un par de semanas, dura meses?
El programa es de 60 días; no puedes ir por tu cuenta, tienes que ir a través de una agencia para que te proporcione toda la logística para que te lleve al campamento base. De ahí para adelante son más de 55 días; entonces la agencia te proporciona una carpa a cada persona con todas las comodidades. Pero de ahí para arriba ya en mi caso soy totalmente autónomo, cargo mis propias cosas, mi propia carpa, mi bolsa de dormir. Con respecto a la alimentación no es que llevo atunes y pasta; es comida especial, liofilizada que pesa muy poco, pero te alimenta muchísimo. Por eso, el tema de la nutrición es importante porque te va mermando físicamente a medida que vas subiendo. Entonces debo tomar muchos energéticos, suplementos, que es importante para ir recuperando lo que uno va perdiendo.
Foto: Facebook de Richard Hidalgo. Expedición al Everest en el 2013.

Preparación y entrenamiento

¿En qué varía esta expedición de otras que has hecho anteriormente?
Primero que yo voy a las expediciones arriba de 8 000 metros sobre el nivel del mar sin oxígeno; eso es más compromiso, pero más meritorio. Me he dedicado a fondo en mi entrenamiento que ha comprendido un poco más de seis meses, entrenando bastante en Lima. Ha sido un entrenamiento funcional porque no es nada de máquinas, es un sistema especial bien intenso, salir a correr y dos meses antes de la expedición salí a la altura para ir adaptando mi organismo. Primero iba a la sierra de Lima, montañas sobre 5 000 msnm, luego a Arequipa unas cuatro veces y subí al volcán Misti y al Chachani. Eso me permite hacer mucho desnivel y estar arriba de los 6 000 msnm.  
 
¿Qué equipos utilizas a la hora es escalar?
Hasta el campamento base cuento con toda la logística; también me lo llevan porteadores como la expedición dura más de cincuenta y tantos días necesito mucha comida equipo especial, mucha comunicación, tecnología. Entonces, estamos hablando de 60 o 70 kilos que me llevan hasta el campamento base. De ahí para arriba ya no llevo ese peso, simplemente voy llevando de a pocos de 12 a 15 kilos que son lo básico, una carpa pequeña, una bolsa de dormir básica, cocina, alimentación que son pequeños geles, energéticos o suplementos.
 
¿Cómo te has preparado mentalmente?
Yo creo que en la parte mental me focalizo en mi objetivo y siempre voy pensando en positivo, veo que haría en algunas circunstancias; eso es muy importante.
En todo momento lo veo positivamente, que me va a ir bien y no me va a pasar nada, y que no debo preocuparme mucho por lo que pueda suceder.
¿Trabajas con un nutricionista especial?
Estoy entrenando todo el tiempo, todos los días. Si voy a una expedición necesito ir con una calidad muscular buena. Es importante ir al nutricionista porque cada quince días me va evaluando dependiendo de lo que voy buscando en su momento y de mi tipo de entrenamiento. Me cambia la dieta y es importantísimo porque me suple las vitaminas, minerales, proteínas y carbohidratos que el cuerpo necesita a medida que voy entrenando. Cada vez que me voy acercando a la expedición el entrenamiento es más intenso. También voy al quiropráctico, al fisioterapia, hago acupuntura; todo para tener una mejor condición física.
 
¿Recibes apoyo del Instituto Peruano del Deporte?
No (recibo apoyo del IPD), estaba recibiendo su apoyo anteriormente, pero este año se han quedado ahí como en stand-by.
Foto: Facebook de Richard Hidalgo. Entrenamiento en Ticlio en febrero de este año.

Vida después del terremoto en Nepal

¿Después de que estuviste presente en el terremoto de Nepal no has pensado en retirarte?
En ningún momento se me pasó por la mente retirarme, es complicado y son situaciones que uno no las espera porque fue un tragedia con muchos muertos en la montaña, en la ciudad y en diferentes partes. Pero, simplemente hay que dar vuelta a la página y continuar. Hay que tratar con estos mensajes que la gente no se quede cuando tienes algún obstáculo o problema y abandones todos tus objetivos que tienes planeados. Son cosas que van a pasar y que hay que enfrentarlas.
 
¿Sientes temor a la hora de escalar?
Miedo si tengo siempre, simplemente que es parte del deporte. La vida es una sola y hay que continuar, Yo soy maso o menos de esa filosofía, pero el miedo es lo que te permite medir cuán lejos puedes llegar. Entonces no hay otra vida; o sea tenemos que seguir y continuar en este objetivo.
 
¿Ha cambiado el montañismo a lo largo de toda tu carrera?
El montañismo como otros deportes están año a año mejorando la ropa porque lo que importa y lo que queremos es que el equipo en general, ya sea las carpas o la ropa que sean muy resistentes, abrigadores, pero ligero. De eso se van encargando las marcas. En mi caso North Face me apoya. Lo otro es la tecnología hace 30 o 40 años te ibas casi a lo desconocido; en cambio ahora ya tienes internet. Yo no voy a estar desconectado, voy a estar informando y la gente va a poder enterarse como me va a través de las redes sociales. Antes llevabas una antena satelital grande, ahora es uno más chico. Los paneles solares eran rígidos; ahora son enrollables. Con esas ventajas la idea es ir lo más puro posible a la cumbre.
 
¿Crees que el cambio climático pueda poner en riesgo el montañismo?
Hay algunas montañas que han desaparecido como el Pastoruri; sin ir muy lejos en la sierra de Lima, toda la zona de Ticlio que había glaciares, ya no hay nada. Con el cambio climático van a desaparecer todas estas montañas; así que tenemos que corres. Pero para que desaparezca completamente van a pasar muchos años y creo que nosotros ya no vamos a estar acá.
 
¿La obsesión por llegar a la cima te puede llevar a cometer algún error?
Nosotros le llamamos a eso la fiebre de la cumbre, porque la ves tan cerca y te obsesionas y no ves más allá; no estás viendo los peligros, no estás viendo a qué hora tienes que llegar a la cumbre, el cambio de clima. 
Los montañistas siempre decimos que la verdadera cumbre no es la cumbre física, sino bajar. Que ganas llegando a la cumbre si en la bajada ocurre un accidente o un mal clima repentino.  

Nuevos objetivos

¿Después de esta expedición que otros proyectos tienes?
El proyecto es subir las 14 montañas, pero el plazo es el año 2021, que es el bicentenario de la independencia del Perú. Si este año sumo dos montañas más, ya haría la mitad. Por eso, es que necesito ir al Everest para no sentir muchísima presión después. Este año me voy a dos expediciones, primero me voy al Everest; lamentable tengo que regresarme a Perú porque no la visa de Pakistán es muy complicada y luego regreso para intentar el Broad Peak, una montaña de 8051 metros.
 
¿Después de escalar las 14 montañas que más se viene?
En verdad son dos proyectos paralelos sólo que estoy mencionando uno; en el transcurso de los años espero continuar. Estoy la de las 14 montañas más altas del mundo, pero paralelo a eso también estoy en las 7 cumbres más altas de cada continente. En estos dos proyectos la única montaña que se cruza es el Everest, la más alta de Asía. Ya estuve en África, ya subí el Kilimanjaro  y está todavía el Aconcagua en América del sur; McKinley en Alaska y el Elbrus en el Cáucaso en Rusia y en Oceanía el Carstensz.
 
¿Piensas poner una academia en el futuro?
Sí me gustaría, pero no se si una academia porque no tengo tiempo, con el entrenamiento, las expediciones. Quizás un libro o participar en algunos eventos y poder transmitir lo poco que uno sabe.
Foto: Facebook de Richard Hidalgo. En la cumbre del Gasherbrum II, a 8035 msnm.

El montañismo como estilo de vida

¿Cuál ha sido la montaña más difícil que has escalado porque a veces no depende la altura sino la estructura?
El Annapurna que está considerado el ocho mil más peligroso y tiene 8 091 msnm y tiene de 40% a 50% de fatalidad. Pero, felizmente ya lo hice.
 
¿A la hora de llegar a la cima o antes de partir tienes algún ritual o alguna cábala que llevas en el trayecto?
No tengo ni una cábala y cuando llego a la cumbre no hay tiempo porque tengo que empezar a bajar. Al comienzo si se hace en general un ritual, lo que se llama la puja, donde viene un puja especial y nos bendice a los montañistas, a nuestro equipo. Es una ceremonia muy interesante y que se hace casi cuando llegamos al campamento base y también cuando vamos a intentar la cumbre rendimos homenaje a un altar.
 
¿Qué se siente llegar a la cima?
Cansancio. Lo que pasa que no logras pensar demasiado porque hay poco oxígeno y sigues pensando en la bajada; no es que ya acabo la cumbre porque todavía falta.
 
¿El montañismo es tu pasión?
Si, más que pasión mi estilo de vida. Creo que como cualquier otro deporte uno lo tiene que tomar así, si uno es boxeador o tenista y te gusta tienes que tomarlo con pasión; si te gusta el fútbol igual.
 
Por último ¿Qué significa la frase a la “cima se llega a pie”?
Es que a la cima tienes que hacerlo a pie para que sientas el gusto. Ahora esa frase tiene que ver un poco con el tema de que la expedición no es solamente llegar a la cumbre; sino todo el proceso, desde que sales la aproximación al campamento 1, 2, bajar aclimatar. Entonces todo eso es el proceso y eso hay que hacerlo a pie.

 

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