Tokio 2020: Angélica Espinoza vale oro

Orgullo. La parataekwondista obtuvo una presea dorada olímpica para el Perú después de 20 años en Tokio 2020.

Feliz. Tras vencer a la turca Meryem Cavdar, Angélica celebró con la bandera peruana. Foto: difusión
Feliz. Tras vencer a la turca Meryem Cavdar, Angélica celebró con la bandera peruana. Foto: difusión
Milagros Crisanto

Escribir su nombre en el mundo paralímpico, con tan solo 23 años, ha sido el resultado de su esfuerzo y dedicación. Angélica Espinoza le dio al Perú, después de 20 años, una medalla paralímpica, al subir a lo más alto del podio en Tokio 2020 en la final de la categoría K44-49 kilos de parataekwondo.

Nuestra compatriota, que nació con una discapacidad física congénita, en un primer momento probó suerte en la natación por unas semanas; sin embargo, las fuerzas en sus piernas terminarían inclinando y llevándola al taekwondo.

Aficionada al cine y la música, la peruana comenzó a practicar taekwondo en 2017. “Todo este tiempo ella ha estado entrenando entre 3 y 4 horas diarias de lunes a viernes. Cuando ella empezó en 2017, no conocía el deporte, yo la invité para que practicara. Ha cumplido con un gran reto, Lima 2019 fue un punto de partida para que ella ahora sea campeona paralímpica”, contó Ivonne de la Cruz, su entrenadora. Con solo un mes de entrenamiento, viajó a Costa Rica y se alzó con el oro en el Campeonato Parapanamericano tras imponerse a Cuba y México. Ese mismo año participó en el Mundial en Turquía y logró el cuarto lugar, y luego se convirtió en la paradeportista revelación de la Asociación Nacional Paralímpica del Perú.

Un año después, en el 2018, Angélica consiguió la medalla de plata en Estados Unidos en los Panamericanos de Taekwondo y brilló con la misma luz en Lima 2019. La parataekwondista pasó de pesar 36 a 46 kilogramos y, actualmente, su porcentaje de grasa corporal es de apenas 9,2%.

La reconocida como la mejor mujer paratleta de América por el Comité Paralímpico de las Américas (APC) venció en la final a la turca Meryem Cavdar con un puntaje final de 34-21 y gracias a ella escuchamos el himno nacional en Tokio.

Sabía que

Orgullosa. La mamá de Angélica Espinoza, Julia Carranza, hizo pública su felicidad por lo conseguido por su hija. “Solo quiero decirle que la amo, que estamos muy orgullosos de ella. Soñábamos con el oro”, dijo.

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