Selección peruana: una noche en silencio

Julio Estrada

Lamento. Así dejaron el campo del Nacional Lapadula, Cueva y Flores tras la derrota. Foto: EFE
Lamento. Así dejaron el campo del Nacional Lapadula, Cueva y Flores tras la derrota. Foto: EFE

Preocupante. Perú completó la peor fecha doble de la era Gareca, tanto en juego como en resultados, al perder por 2-0 con Argentina. Cierra el año con un punto.

“El desafío es devolver la confianza de la ciudadanía”, fue el lema que, en la tarde, buscó generar un sentimiento de esperanza en la gente. Sin embargo, el mensaje no se pudo replicar horas después en el Estadio Nacional y de la misma forma que en años anteriores, la ilusión mundialista se torna cada vez más borrosa y la confianza se va agotando.

En un ingrato flashback, los peruanos despertaron hoy viendo su bandera en el fondo de la tabla clasificatoria. En cuatro fechas jugadas, un solo punto nos ubica en el puesto 9, solo delante de Bolivia y por diferencia de goles, esos goles que esta selección se ha cansado de recibir. Y es que la derrota de anoche por 2-0 ante Argentina tiene varias explicaciones futbolísticas, pero tal vez la más elocuente es la ligereza defensiva, esa que nos ha llevado a recibir 10 goles en 4 partidos. La inclusión de Aldo Corzo y Anderson Santamaría en lugar de Luis Advíncula y Miguel Araujo buscaba darle más solidez atrás, el resultado fue todo lo contrario.

Ambos quedaron expuestos en los dos tantos albicelestes, primero Corzo pasó de largo ante la embestida de Lo Celso, quien terminó habilitando la definición de Nicolás González (17′). Luego, la falta de atención de Santamaría y Abram conspiraron para que un pase filtrado los sorprenda y deje solo a Lautaro Martínez, que solo tuvo que llevarse a un desguarnecido Gallese para poner el 2-0 (28′).

Sin unos cimientos fuertes es muy difícil, pero si el resto de la estructura tampoco es firme, es imposible. Yotún errático en los pases, Aquino perdido en el campo y Flores prácticamente desaparecido daban cuenta de una alarmante realidad: nuestros más importantes créditos, los que nos llevaron a una copa del mundo después de 36 años, se encuentran en un mal momento deportivo. El colectivo no apareció, se desvaneció en un mar de rendimientos discretos. Más allá de una posibilidad de penal por un ataque de Cueva, un cabezazo errado de Santamaría y un disparo desviado de Carrillo, el portero Armani no sintió peligro en Lima.

Si algo se puede rescatar de Perú, es la actitud con la que André Carrillo encaró el partido, entendiendo que su nivel está muy por encima que el de sus compañeros, aunque la soledad fue su peor aliado. Además, Gianluca Lapadula demostró que ante la ausencia de Paolo Guerrero, él es el ‘9’. El ‘Bambino’ peleó todas las que pudo con el mismo énfasis con el que cantó el himno nacional en la previa.

Minutos de angustia

Una vez que Argentina resistió el tibio embate de Perú al inicio del segundo tiempo, se vinieron cambios que dejaron evidencia que la diferencia en jerarquía era amplia. Ángel Di María y Lucas Ocampos ingresaron para hacer lo que quisieron con un equipo que se había jugado al ataque con poco orden.

Argentina ganó con la camiseta y con fútbol, pero sobre todo con un equipo que entendió que a un Messi de 33 años hay que buscarlo en los momentos indicados, y que puede robarle el protagonismo sin problemas. En cuanto a Perú, el panorama se hace sombrío. Aún falta y sabíamos que el fixture nos auguraba un duro arranque. No obstante, la desazón de entrar al bicentenario en el fondo de la tabla no nos la quitará nadie, a menos que en Bolivia encontremos la paz.

Así los vimos

Edison Flores. Tuvo una mala actuación. Perdió balones, sus intentos de asociarse fueron intrascendentes. Ayer fue el capitán.

Martínez. Movedizo por todo el frente de ataque, esta vez demostró toda su categoría desmarcándose de los dos centrales.

González. Tuvo que disfrazarse de lateral izquierdo y cumplió. Brilló con luz propia y su rendimiento justificó su titularidad.

Reacciones

Ricardo Gareca, DT de Perú

“No esperábamos este arranque, es malo. Es preocupante la cantidad de goles recibidos. No tengo que reprocharles nada los jugadores, el máximo responsable de que tengamos un punto soy yo”.

Gianluca Lapadula, delantero de Perú

“Estoy muy triste, pero quiero agradecer a mis compañeros por cómo me han recibido. En momentos difíciles las familias salen adelante, la selección se levantará. Espero seguir ayudando”.

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