Liverpool 3-2 Atlético de Madrid: Una bestia negra en Anfield

Julio Estrada

@larepublica_pe

11 Mar 2020 | 22:39 h
Álvaro Morata celebrando el 3-2 definitivo.
Álvaro Morata celebrando el 3-2 definitivo.

Hazaña. Atlético de Madrid derrotó 3-2 al Liverpool en Anfield y clasificó a cuartos de final de la Champions League. El cuadro del Cholo Simeone remontó un marcador en contra y eliminó al actual campeón, perfilándose como candidato al título.

No es un virus, pero bien podría hablarse de una maldición en el arco del Liverpool. Una nueva falla de su arquero ha llevado a los actuales campeones de Europa a probar el amargo sabor de la derrota en instancias decisivas de la Champions League, aunque ahora un poco más temprano que la vez anterior.

Pero resumir la eliminación de los ‘reds’ a un error, aunque garrafal, sería mezquino por el gran trabajo que hizo el Atlético de Madrid. No era favorito en ninguna de las conversaciones futboleras que se dan alrededor del mundo, sin embargo, los dirigidos por el Cholo Simeone le sacaron lustre al rótulo de equipo temible de Europa que desde hace varios años viene revalidando con actuaciones históricas, y terminó por dar la sorpresa a domicilio.

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Con la diferencia de un gol marcado en casa, no era secreto que los ‘colchoneros’ iban a buscar defender a ultranza la ventaja. Fiel a su estilo, el férreo muro rojiblanco complicó a los locales que solo pudieron romperlo una vez en los 90’. Fue Georginio Wijnaldum quien puso el 1-0 que llevó este partido al agónico alargue, 30 minutos para celebrar lo mágico que puede llegar a ser el fútbol.

Primero fueron Roberto Firmino (94’) y su oportunismo goleador quienes hicieron estallar Anfield, que sí tenía público en las tribunas. El 2-0 ponía las cosas en su lugar y le daba el pase al Liverpool, sin embargo, una sombra del pasado recayó en el arco del campeón. Como si de una regresión al 26 de mayo del 2018 se tratara, el portero Adrián sufrió el mismo infortunio que a Loris Karius le tocó en suerte. El guardameta rechazó mal un balón y el mismo terminó en los pies de Marcos Llorente, quien se disfrazó de héroe para poner el 2-2 en el global.

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El resultado le daba la clasificación a los españoles, no obstante, la parca celebración de Simeone hablaba de una concentración férrea en el objetivo principal, ya muchas veces se quedaron con la miel en los labios y para este año no hay otra meta que levantar esa ‘Orejona’, que ya dos veces les fue esquiva. Si eliminar al campeón no era argumento suficiente para soñar con el título, lo que vino después lo fue con creces.

El Liverpool no se iba a quedar tranquilo. Jürgen Klopp volvió a apelar al pasado, haciendo ingresar a Origi, otrora artífice de la gran remontada a Barcelona el año pasado, esperando que algo místico vuelva a suceder.

Liverpool intentó por todos lados, pero el ímpetu no fue suficiente. El ‘Aleti’ dio una cátedra de juego defensivo, manteniendo el mismo orden que mostró en el tiempo regular de juego, y aprovechó los espacios para agrandar su gesta.

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Dos españoles que esperaron pacientemente su oportunidad en el banco respondieron a la confianza de Simeone con goles decisivos. Primero, Llorente para completar un doblete tras preciso disparo de afuera del área (105’), y luego Álvaro Morata para definir un mano a mano con calidad en la última jugada del partido y celebrar pidiendo perdón a la hinchada ‘colchonera’. Un nuevo romance entre jugador y afición ha empezado, teniendo como génesis esta hazaña en tierras inglesas.

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Atlético había llegado de luto, ataviado para asistir al funeral de un rey que deberá entregar su corona a otro pretendiente. Klopp tendrá que enfocarse en ganar una liga local que tiene casi en el bolsillo −aunque con rumores de que se pueda suspender− y alistarse para darle la posta continental a otro estratega que bien podría ser el que ayer fue su verdugo. El ‘Cholo’ quiere seguir siendo la bestia negra de la Champions. ¡Qué venga otro grande!