Una joya bibliográfica: El primer Atlas Geográfico del Perú ha sido reeditado

El Instituto Francés de Estudios Andinos IFEA, la embajada de Francia en Lima y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad San Marcos lograron una proeza, reeditar el primer Atlas Geográfico de nuestro país, trabajado por Mariano Felipe Paz Soldán en 1865.Más de 150 años despúes.

8 Nov 2012 | 4:16 h

José Miguel Silva @jomisilvamerino

Buscando rescatar nuestra memoria histórica, un francés y un peruano decidieron hace cinco años iniciar un camino que hoy ha terminado. Paso a paso y con apoyo, principalmente extranjero, lograron juntar mapas, planos, litografías y fotos que, unidas mágicamente dieron como resultado una brillante reedición del primer Gran Atlas Geográfico del Perú.

Donde quiera que esté Mariano Paz Soldán debe sentir agradecimiento con este brillante esfuerzo. Su primera gran representación -desde el imaginario- del territorio peruano ha sido rescatada con talento y ahínco. A continuación la entrevista con estos dos 'emprendedores' de la historia -y de la geografía- peruana.

Jean Pierre Chaumiel (JP), Antropólogo francés, director de investigación del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia, soy afiliado al Instituto Francés de Estudios Andinos.

Juan Manuel Delgado (JM), geógrafo y becario del Instituto Francés de Estudios Andinos y egresado de la San Marcos, profesor de la UPC.

¿Cómo nació el interés por publicar esta reedición del Atlas Geográfico del Perú?

JP: De mi parte, el proyecto tiene más de veinte años. Cuando en París conseguí un ejemplar del Atlas. No la consideraba como una obra geográfica, sino como una obra de arte, porque es una joya editorial. Siempre me gustó mucho las bibliografías o libros antiguos. Desde entonces siempre quise poder publicar este Atlas. Hace cuatro o cinco años me encontré con Juan Manuel, hablamos del Atlas, que él recién descubría. Decidimos tratar de hacer lo posible para hacer una edición facsimilar, pues nunca hubo una reedición, lo cual es incomprensible, pero real. Le dimos la vuelta a la ciudad buscando información y ejemplares buenos para lograr la digitalización. Fue un proceso largo pero apasionante.

¿Quién fue Mariano Felipe Paz Soldán?

JM: Era un arequipeño, jurista, historiador, geógrafo, como lo eran los intelectuales de su época. Era una de estas personas que no solo se dedicaban no solo a la disciplina en lo que fueron formados, sino que eran ‘enciclopedias’. Él se dedicaba a recolectar mucha información y a buscar información de archivos, y a compilar información de personas anteriores a él. Viajeros, personajes de la historia peruana o incluso extranjeros. Paz Soldán fue un visionario, que fue rescatado como historiador más no como geógrafo, y esa es nuestra intención con este trabajo.

¿De dónde salieron los recursos para trabajar este proyecto?

JP: Concretamente el proyecto tiene cuatro o cinco años. Había que encontrar un ejemplar en buen estado, digitalizar y diagramar, además de la cuestión financiera, que era incierta por entonces. Juntamos varios fondos y a través del ingeniero Peñaherrera, que fue un impulsor de este proyecto, convencimos a la Facultad de Ciencias Sociales de la UNMSM de coeditar junto al IFEA esta obra. No fue suficiente y pedimos más. Nos apoyó la embajada de Francia, que completó la financiación del proyecto.

¿Cuál es la importancia del trabajo de Paz Soldán en la historia del país?

JM: Al formar la biblioteca peruana, Paz Soldán recopila mucha información que se pierde en la guerra con Chile y se convierte en una base bibliográfica vital que fue usada por historia. El trabajo es la construcción del Perú imaginado. Una imaginación de una persona, de la elite peruana, que comienza a construir una identidad peruana a través de un Atlas, y que era necesario mostrar qué era el Perú. Mariano Paz Soldán insiste en que se debía de formar las regiones en Costa y Sierra. No hablaba de selva pues en ese entonces era algo muy lejano para él. 80 años después, quien pareciera que leyó muy bien fue Pulgar Vidal, cuando dice que las regiones deben ser transversales. Costa, sierra y selva.

JP: Se trata del primer atlas del Perú, es la primera vez que se pone en escena el país. Cuando se ve el mapa uno se da cuenta de que es bien ‘redondo’ y no corresponde mucho a la imagen de hoy, sino más bien a una representación. Fue la primera vez que se dio a conocer no solo al país sino al exterior lo que en aquel tiempo ya era Perú. No es solo importante la cartografía sino las láminas y los planos que daban un conjunto visual del territorio.

¿Hay una incidencia principal de gracias sobre Lima y Arequipa?

JP: Y sobre Cusco también hay varias láminas. Es interesante ver que en la economía del Atlas, la parte de la selva no es bien representada aparte de mapas y algunas ilustraciones. Esto es por el hecho que por aquel entonces la selva era poco conocida. Efectivamente la parte selvática más bien se apoyaba en la obra de Francis de Castiglon, un francés que Mariano Felipe Paz Soldán tomó como referente en materia de viajes, ya que Mariano era muy crítico frente a los viajeros extranjeros, pues decía que mostraban una imagen poco favorable de la imagen del país. Se buscó dar una imagen más favorable y hay un gran trabajo en el tema de las fronteras.

¿Qué otros personajes realizaron estudios geográficos de esta importancia?

JM: Se dice que hay tres tiempos en la historiografía del pensamiento geográficos. Mariano Paz Soldán, Raimondi con la sociedad geográfica y finalmente la creación de instituto Aéreofotográfico, que da pie a la creación del Instituto Geográfico Militar, que hoy es conocido el Instituto Geográfico Nacional.

¿Por qué pasaron más de 150 años para que se pueda reeditar este Atlas?

JM: Nos costó casi cinco años encontrar un Atlas en buenas condiciones. Se visitó Biblioteca Nacional, la de Instituto Geográfico Nacional, el Fondo Reservado de la Biblioteca de San Marcos, La Biblioteca de la Cancillería, colecciones privadas, y era lamentable la falta de una política pública de conservación de documentos tan importantes. Lo encontramos en la biblioteca en la Colección Denegri del Instituto Riva Agüero de la Universidad Católica. Por eso dimos el paso de la digitalización. Hay que destacar el aporte del profesor Peñaherrera, autor del último Atlas del Perú, hecho en 1989. Desde ahí no hubo más.

¿En algún momento sintieron que abandonaban esta tarea de titanes?

JP: Hubo momentos en donde pensamos que debíamos dejarlo porque había muchas complicaciones, pero siempre se presentaban cosas que nos motivaban a seguir. Juan Manuel se fue a México por unos meses, y pensamos que quedaba todo en nada, pero felizmente tuvimos gran apoyo del IFEA,  de la embajada, y de muchas personas, también de San Marcos. Hubo muchas peripecias, pero lo culminamos.

JM: Sin el apoyo del profesor Peñaherrera, y del decano de San Marcos Valdemar Espinoza, este proyecto no hubiera salido por el lado peruano, porque sí había apoyo francés, del ex director del IFEA y de la Cooperación francesa, pero sin el decano Espinoza esto no hubiera podido a la luz.

¿Por qué retroceder en el tiempo y rescatar a Mariano Paz Soldán y su trabajo?

JM: Conocí recién a Paz Soldán hace cinco años cuando Jean Pierre me lo presentó una noche. Me habló de Paz Soldán y yo no conocía más que a Raimondi, porque todos los peruanos crecimos con él y no con Mariano. Comenzamos a indagar y pensé en presentarle a mi profesor Peñaherrera. El entusiasmo lo llevó a enviarnos a buscar el Atlas. Nos recomendó colecciones privadas, pero no pudimos encontrar un ejemplar. Luego el profesor falleció y yo asumí la responsabilidad. Esto es un homenaje a él. Por otro lado creo que en otros partes, donde la geografía tiene un papel importante, como en Brasil, la histografía del pensamiento geográfico es muy importante para la construcción imaginada del Estado Nación, y que posteriormente sirve para otras disciplinas como la historia o la ciencia política. Esa es una tarea pendiente y buscamos sumar en ello.

¿Dónde estaban los papeles? ¿Por qué se les complicó tanto hacer esta recopilación?

JP: Es algo complicado de entender. Los ejemplares que existen en la Biblioteca Nacional no están completos.  Eso es extraño, y nos llamó la atención que en el lugar propicio para tener el primer Atlas geográfico del país no había uno completo.

JM: Si uno busca en Internet, el Atlas original cuesta casi ocho mil euros, el original. Lo que estamos diciendo es que mucha gente que lo ha estudiado, lo ha visto por partes. Al poner una nueva reedición, mucha gente lo está viendo completo. Esa es una forma de masificar esto, de forma completa. Es un servicio a la colectividad académica.

DETALLES VALIOSOS

El Atlas de Paz Soldán no solo tiene “mapas” como muchos podrían pensar…

JM: Paz Soldán no solo se dedica a transmitir mapas sino a interpretarlos. De las 200 páginas hay casi 90 que describen las fotografías, los mapas. Se busca describir la ciencia geográfica. En ese tiempo la geografía se basaba mucho en la astronomía. Las líneas imaginarias en el Año Cero era París y hoy para nosotros es Greenwich, en Londres. Esto nos muestra como la ciencia ha evolucionado.

La imagen del primer mapa es un Perú mucho más “amplio” o grueso que el actual…

JP: Es un Perú imaginario en función de los datos que disponía Mariano Paz Soldán. Él tenía muchos datos pero no eran del todo precisos. La comisión geográfica del Amazonas se puso en marcha recién años después. Ahí recién se supo el curso de los ríos fronterizos. Más adelante ya Paz Soldán publicaría un Atlas resumido, para la juventud. Buscaba sensibilizar a la juventud para el trabajo real sobre el Perú. Buscaba que la gente no espere trabajos externos sino que “los hagan desde adentro”.

Paz Soldán fue ministro en varias ocasiones. ¿Cómo fue que pudo conjugar su tiempo para trabajar esta publicación tan universal?

JM: Él ocupó muchos cargos. Fue el encargado por ejemplo de la remodelación de las cárceles. Parte de la compilación que hizo para este Atlas la hizo en Trujillo. Tenía la verdad mucha energía y dedicó mucho tiempo en su vida, a pesar de tener tantas ocupaciones. No sabíamos si lo hacía él solo o con la ayuda de un equipo.

¿Por qué alguien tendría que acercarse a comprar el primer Atlas de su país?

JM: Se trata de una joya bibliográfica que no estuvo tanto al alcance de estudiantes o investigadores. La primera reedición 150 años después. Se trata de un apoyo a la construcción de la memoria histórica que nos hace falta, más ahora que nos acercamos más al bicentenario de la independencia.

JP: Tiene una gran importancia. El proceso de construcción del imaginario de un país es algo que no cae del cielo. El Atlas es una piedra angular fundamental para entender todo el proceso de constitución de los distintos Atlas. Seguro aparecerán otros, pero este es un referente, por la calidad de la información, de la impresión. Por aquel entonces había una capacidad editorial distinta.

*Para los interesados, esta publicación está a la venta en el local del IFEA, ubicado en la Avenida Arequipa 4500, segundo piso y en la librería El Virrey. El teléfono de consulta es 4476070 anexo 124.

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