José María Eguren, el pintor de las figuras

Rescate. La Biblioteca Nacional ha publicado un álbum con la reproducción de un centenar de acuarelas del poeta simbolista.

Portada del álbum de acuarelas. Foto: difusión
Portada del álbum de acuarelas. Foto: difusión
Pedro  Escribano

Como ha escrito Ciro Alegría, José María Eguren algunas veces iba a pie de Lima a Barranco o a Chorrillos. Su figura de hombrecito chaplinesco, por el bigote, sombrero y vestuario que solía usar, sobre todo cuando se perdía entre la niebla barranquina, bien se puede asociar a sus fulgurantes personajes de sus poemas simbolistas.

Pero José María Eguren no solo era poeta, también un fino y discreto pintor (además de fotógrafo), cuyos paisajes y personajes que pintó son, de algún modo, también una suerte de versión de sus poemas, y viceversa.

La Biblioteca Nacional del Perú acaba de publicar Acuarelas. Un álbum de José María Eguren, en su colección Imagen y Memoria. Esta publicación reproduce un centenar de sus acuarelas, cuyos originales, pintados en diversos soportes, son parte del fondo de la Biblioteca Nacional y que recibieron en donación, póstumamente, por el intelectual y diplomático peruano Luis Alayza y Paz Soldán, que en vida fue amigo del poeta pintor.

Colores. Sauces, obra pintada entre 1910 y 1925, cuando el poeta recreaba la campiña limeña. Foto: difusión

Las reproducciones están precedidas de un riguroso estudio, “José María Eguren. Pintor moderno”, del historiador y crítico de arte Luis Eduardo Wuffarden.

El crítico explica cómo Eguren desarrolló su arte desde un ejercicio autodidacta hasta manejar técnicas y estilo que constituyen una impronta del autor de La canción de las figuras.

Wuffarden subraya tres grandes etapas en el tránsito de Eguren de hacerse “pintor moderno”. En ese camino, el artista primero es descriptivo, después su arte es de interpretación fantástica y, finalmente, de imaginación libre, en la que el pintor, sin duda, llega a encontrarse con el poeta.

Portada del álbum de acuarelas.

Colores. El espíritu de la noche, es de asunción fantástica. Foto: difusión