La casa de la revolución abrió sus puertas

Luis Álvarez Guevara

Vivienda histórica. Vista panorámica de la casa del revolucionario Túpac Amaru II en el pueblo de Surimana, provincia de Canas, en el Cusco. Foto: difusión
Vivienda histórica. Vista panorámica de la casa del revolucionario Túpac Amaru II en el pueblo de Surimana, provincia de Canas, en el Cusco. Foto: difusión

Rescate. El Mincul-Cusco ha restaurado y entregado la vivienda histórica cusqueña donde nació Túpac Amaru II.

Estuvo en ruinas. La incuria, el olvido, amenazaba su existencia. La casa donde nació Túpac Amaru II esperaba un rescate. Su estado de abandono obligaba a parafrasear los famosos versos dedicados al prócer de la independencia: querrán tumbarla y no podrán tumbarla/ querrán volarla y no podrán volarla.

No la tumbaron. La casa ahora está de pie, restaurada, y el martes pasado abrió sus puertas.

El histórico inmueble está ubicado en Surimana, provincia de Canas (Cusco). Los trabajos de restauración han estado a cargo de la Dirección Desconcentrada de Cultura en Cusco, organismo que ha hecho entrega del inmueble con la participación de la premier Violeta Bermúdez y el ministro de Cultura, Alejandro Neyra, el martes pasado.

La casa tiene valor histórico. En este inmueble, el caudillo indígena nació en 1738, se bautizó y contrajo nupcias con Micaela Bastidas Phuyacawa, con quien compartió sus aventuras revolucionarias. Según Teresa Campos, subdirectora de Interculturalidad de la Dirección Desconcentrada de Cusco, después de la ejecución de José Gabriel Condorcanqui y toda su familia, los colonizadores ordenaron borrar todo rastro de ellos. Eso significó destruir esta vivienda. La reconstruyó el gobierno militar de Juan Velasco Alvarado. Se entregó en los 80; sin embargo, el olvido hizo que nuevamente quede en ruinas.

Hoy la casa es de adobe, con techos de tejados a doble agua. Cuenta con salas de exposición de tejidos, vasijas, monturas de caballos, una escopeta de época similar a las que usaron los revolucionarios de Túpac Amaru.

Museo. Objetos que exhibe una de sus salas de exposición. Foto: difusión

Juan de Dios Palomino, vecino del poblado, admira el cambio de la vivienda. “Antes hasta se usaba como establo”, dice. Las llaves se entregarán a la comunidad. Ellos dispondrán su uso para actividades culturales y vivenciales. Tienen la misión de darle mantenimiento.

“Queremos mantener viva la casa, así como los otros inmuebles considerados Patrimonio Cultural de la Nación en Cusco”, dice Teresa Campos.

La otra casa

A 45 minutos de Surimana, se encuentra la localidad de Tungasuca donde la DDC-Cusco realiza trabajos de restauración de otro inmueble del prócer cusqueño.

Los relatos históricos revelan que esta casa se encuentra en la plaza principal de Tungasuca. Sirvió como cuartel y punto de reunión de los rebeldes, donde se apresó al corregidor de la corona española, Antonio de Arriaga. El 10 de noviembre de 1780 lo llevaron al atrio del templo de San Felipe Apóstol, a unos pasos del cuartel, para ejecutarlo.

Antes de la pandemia, se tenía en mente un circuito histórico-turístico denominado la ruta de Túpac Amaru. Abarca cinco provincias altoandinas de la región imperial: Canas, Canchis, Espinar, Chumbivilcas y Acomayo. Son territorios que transitó el cacique reclutando hombres para su causa revolucionaria. Era secundado por su esposa Micaela Bastidas y su lugarteniente Tomasa Tito Condemayta. Se esperan tiempos mejores para recuperarla.

En restauración. Otra casa de Túpac Amaru, en Tungasuca. Foto: difusión