Rodolfo Salas: “Queremos rescatar Sacaco, el valle de fósiles”

Investigador principal del equipo de la Universidad Peruana Cayetano Heredia que busca poner en valor esa zona paleontológica de la costa de Arequipa.

Para la ejecución de esta iniciativa, la UPCH recibió financiamiento por parte del Concytec. Foto: Diana C. Morales
Para la ejecución de esta iniciativa, la UPCH recibió financiamiento por parte del Concytec. Foto: Diana C. Morales
Pedro  Escribano

Al sur de Lima, a 547 km, se encuentra el sitio paleontológico de Sacaco, en el distrito de Bella Unión, Arequipa. Un desierto en el que se hallan una serie de fósiles de animales marinos que existieron hace 9 millones de años. En este paraje trabaja un equipo de investigación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH) con un proyecto que tiene el propósito de rescatar, conservar, proteger y poner en valor esta zona paleontológica.

Rodolfo Salas Gismondi, paleontólogo e investigador principal del proyecto, sostiene que esta región es conocida mundialmente; sin embargo, no está articulada a investigaciones científicas ni a circuitos turísticos. “De allí que en la UPCH creamos el proyecto de investigación ‘Las Ballenas del Desierto: Valorización del Patrimonio Paleontológico del área de Sacaco’, como una herramienta de desarrollo socioeconómico regional, un rescate de Sacaco”, dice Salas Gismondi.

Para la ejecución de esta iniciativa, la UPCH recibió financiamiento por parte del Concytec, en convenio con el Banco Mundial, a través de su unidad ejecutora Fondecyt. El equipo está integrado por geólogos, paleontólogos, especialistas en turismo, museógrafos y paleoartistas.

Rodolfo Salas Gismondi, que tiene doctorado en Paleontología en la Universidad de Montpellier y posdoctorado en la Universidad de Zúrich, afirma que el proyecto, en una etapa, apunta a “incentivar el turismo como una herramienta de desarrollo sostenible para la región, utilizando la riqueza paleontológica que hay en el lugar”.

“Sacaco es conocido internacionalmente, pero en el Perú está propiamente abandonado. Yo me interesé más en esta zona cuando conocí al paleontólogo francés Christian de Muizon, quien era, además, director del Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA). Junto con Mario Urbina, que es paleontólogo y está en nuestro equipo, aprendimos mucho de este profesor”, detalla Salas Gismondi.

“La zona paleontológica cubre entre 1 millón y 9 millones de años, de la época del Mioceno. Tiene una historia larga de transformaciones en la fauna, el clima y ambiente que están registradas en las rocas del lugar. Los fósiles están muy bien preservados y son muy famosos porque hay especies que no hay en otras partes del planeta”, dice el paleontólogo.

“Hay muchos fósiles de ballenas, de especies que aún no se terminan de conocer. También un delfín-morsa. Asimismo, una especie de perezoso, que era animal terrestre, pero ante la escasez de alimentos empezó a explorar el mar hasta hacerse acuático. Ese proceso es muy interesante para investigar”, afirma Salas Gismondi.

En décadas pasadas, Sacaco fue protegido por Roque Martín del Buey, pero, tras su muerte, su hijo Carlos Martín y su esposa, Josefina Rojas, en los años 90, fundaron un museo de sitio con apoyo del Museo de Historia Natural de San Marcos.

“En el Perú no hay una ley que promueva la paleontología. Nosotros, junto con el Frepap, propusimos un proyecto de ley que fue aprobado por la Comisión de Cultura y luego por el Pleno; sin embargo esta ley ha sido observada por el Ministerio de Energía y Minas y suponemos por qué. Pero es una ley en la que vamos a insistir”, concluye Salas Gismondi.

Investigador. Paleontólogo Rodolfo Salas Gismondi. Foto: difusión