Vargas Llosa: “Edgardo Rivera Martínez era el tipo de escritor que no se promueve a sí mismo”

Pedro  Escribano

@larepublica_pe

19 Feb 2021 | 8:37 h
Edgardo Rivera Martínez, recordado autor de "País de Jauja", trajo un nuevo indigenismo a la literatura peruana.
Edgardo Rivera Martínez, recordado autor de "País de Jauja", trajo un nuevo indigenismo a la literatura peruana.

Mario Vargas Llosa abordó la vida literaria y personal del autor de “País de Jauja” y de José María Arguedas en la Feria de libro de Huancayo, FELIZH.

Mario Vargas Llosa no solo inauguró la Feria de Libro de Huancayo, FELIZH, a las 2 de la tarde de ayer, con un breve saludo a los escritores y organizadores de la misma, sino, con su conversación con el periodista y escritor Raúl Tola, a las 7 de la noche, centró la feria andina en el altamar de la literatura peruana.

La conversación se tituló “Literatura en los Andes”, pretexto para que el escritor se explayara sobre todo en la experiencia literaria de Edgardo Rivera Martínez, el recordado escritor jaujino, autor de la excelente novela “País de Jauja” y José María Arguedas, autor andahuaylino, quien no solo hiciera recopilaciones de mitos y leyendas del Valle del Mantaro, sino también dedicara sus investigaciones antropológicas en la tierra del huaylas. Debemos agregar que el nobel peruano escribió “La historia de Mayta”, que sitúa pasaje en el Valle del Mantaro y “Lituma en los Andes”, historia también vinculada a la sierra de nuestro país.

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“Quiero sumarme a la felicitación a los huancaínos porque sé que esta Feria de Libro lleva ya varios años, es un esfuerzo formidable y espero que a pesar de las restricciones inevitables, esta vez también la Feria sea un éxito como lo ha sido en otros años. Entiendo que una muy buena amiga mía, que es una magnífica escritora y poeta guatemalteca, Gioconda Belli, está ahí, que es una de las figuras de la Feria aprovecho para enviarle un saludo muy cordial, soy un gran amigo de ella y un gran admirador de los escritos de Gioconda Belli y estoy seguro que su presencia va a dar mucho realce a esta Feria de Libro”, expresó Vargas Llosa desde Madrid a manera de saludo.

Luego, consultado sobre su relación con Huancayo, manifestó lo siguiente: “Pues, sí, he estado varias veces. No en la Feria de Libro, porque no existía en ese tiempo, pero yo fui a la feria comercial que había todos los domingos en Huancayo y que me mostraron siempre a un pueblo moderno, a un pueblo entusiasta con el comercio deseoso de alcanzar la modernidad. La verdad que esa feria era muy estimulante y te daba una idea distinta del Perú. Nosotros tenemos la idea de que el Perú es un país apagado, que es un país que la provincia sobre todo se duerme sobre sus laureles y la verdad que uno tenía en Huancayo una idea muy distinta, era la de un pueblo pujante, la de unos comerciantes modernos que querían conquistar el éxito y la verdad que era muy estimulante estar ahí y participar de alguna manera en la feria, como vendedor o comprador”.

Ponemos aquí, las primeras respuesta de Vargas Llosa sobre su relación, primero, con Rivera Martínez.

“Sí, sí sin ninguna duda él me ayudó mucho cuando yo estaba escribiendo La historia de Mayta, en realidad, aunque lo conocía desde Lima, pero nos habíamos visto poco y habíamos conversado, pues, rara vez. En cambio una temporada que él pasó en París donde yo vivía, nos vimos con bastante frecuencia y allí yo llegué a conocer a Rivera Martínez de una manera más íntima. Era una persona extremadamente culta que tenía una gran predilección por la pintura, por el arte, del que conocía muchísimo. La verdad que era espléndido conversar con él porque uno aprendía muchísimo gracias a esa sabiduría que la compartía con quien lo escuchaba; además conocía mucho, además era un escritor de muy buena literatura. En esa época justamente yo estaba escribiendo Historia de Mayta, de tal manera que la experiencia de un jaujino que, además, tenía un espíritu artístico y literario me ayudó muchísimo. Creo que no llegó a acompañarme a Jauja, alguna dificultad tuvo, pero los consejos que me dio, los lugares que me indicó que debía visitar, las personas que también de alguna manera se vinculaban a esta experiencia me sirvieron muchísimo y la verdad que, incluso, él escribió una crónica sobre la novela una vez publicada, Historia de Mayta, y hacía referencia a los encuentros que tuvimos en París y los que, por supuesto, hablamos muchísimo de su tierra natal. Todavía no había escrito la que fuese el gran libro jaujino, el libro seguramente más importante nunca se ha escrito sobre Jauja que lo escribió él con una prosa deliciosa, una prosa de una gran delicadeza, con un acento muy personal, notoriamente personal y que ha quedado como uno de los mejores libros que se ha escrito en literatura en el Perú”.

Sobre sus referencias de “País de Jauja”.

“País de Jauja un libro, realmente, muy bello y en el que sobre todo la buena prosa sorprende porque no hay la menor dejadez, hay una precisión, una exactitud en el manejo de los adjetivos y de los adverbios sobre todo que es el gran problema donde suelen pecar mucho los escritores latinoamericanos, pero él nunca pecaba, elegía sus adverbios y sus adjetivos con extraordinaria precisión”.

Sobre la personalidad de Edgardo Rivera Martínez, que limitó su difusión literaria.

“Sin ninguna duda, sin ninguna duda. Era un hombre sumamente modesto, algo tímido probablemente y que no le gustaba hablar de sí mismo, para nada. Era el tipo de escritor que no se promueve a sí mismo, que por el contrario, tiene una humildad que es muy sincera, que es muy autentica de tal manera que era incapaz de promoverse y seguramente esto le restó, digamos, proyección a sus libros, pero yo creo que esos libros se van a ir imponiendo poco a poco, que ya figuran entre los libros importantes que se han escrito y que, de alguna manera, dan una presencia serrana, una presencia andina a la literatura de nuestro país”.

Y sobre su indigenismo:

“Sin ninguna duda, es un indigenismo que no es fotográfico, es un indigenismo mucho más esencial y que tiene que ver con lo que es el Perú, ¿cierto? El Perú es un país con distintas tradiciones, con una tradición en lengua española que es muy fuerte, una tradición inca, quechua que también es muy fuerte, pero la tradición quechua está muy condicionada por la diversidad del quechua y la diversidad del paisaje andino. Entre José María Arguedas y él, por ejemplo, hay una distancia muy grande son dos maneras de entender el mundo andino, el mundo tradicional indígena peruano; y yo creo que, digamos, Arguedas no rechazaría esta otra versión del indigenismo andino, sino que al contrario se sentiría muy favorecido por esta diversidad de tonos, contenidos, formas que tiene que ver con el indigenismo del propio Arguedas y ese indigenismo mucho más, diríamos, moderno que es el de Rivera Martínez”.

Estos párrafos como un adelanto. Mañana todo sobre Vargas Llosa en la feria de Huancayo en la edición impresa.