Deborah Feldman: “Mi libro fue una puerta hacia la libertad”

Escritora americana lanza en español su libro de memoria Unorthodox, donde narra cómo huyó de su comunidad judía en Nueva York.

"Unorthodox. Mi verdadera historia", el nuevo libro de Deborah Feldman.
"Unorthodox. Mi verdadera historia", el nuevo libro de Deborah Feldman.
Pedro  Escribano

La escritora Deborah Feldman se desató todas las amarras y buscó ser libre. Eso significaba huir de su comunidad de judíos Satmar ultraortodoxos de Williammsburg, en Nueva York. Desde niña, había sentido que no encajaba en esa sociedad en donde prevalece un patriarcado absoluto y reglas religiosas que limitaban los derechos, sobre todo de niños y mujeres.

Hija única de un matrimonio divorciado, cuyos padres, ella dice, miraba como “artículos defectuosos”, se armó de coraje, planificó su fuga y hacia Berlín. Y escribió un libro para contarlo todo: Unorthodox. Mi verdadera historia (Editorial Lumen).

El libro de inmediato concitó la atención por los hechos que narraba, tanto así que Netflix realizó una serie que se convirtió en una de las más vistas en su temporada, donde Feldman, encarnada por una actriz, es protagonista.

Deborah Feldman ayer ofreció abundantes detalles sobre el libro y su vida en una conversación virtual internacional, vía Zoom, con la prensa de esta parte del continente, en la que participó La República.

Memoria no usual

La escritora comentó que se trata de un obra de memoria, pero no de la manera usual como suelen escribirse, tomándose su tiempo.

“Este libro fue escrito de manera rápida, de memoria, pero no usual. Lo escribí con mucha presión, porque era la única puerta a la libertad, pues no tenía tiempo para hacerme escritora. Quise que este libro me ayude a ser libre, que me sirva de propaganda en mis objetivos”, explicó.

Sin duda, lo logró y al mismo tiempo marca un camino para quienes aún no puedan trasponer ese cerco con el que la ultraortodoxia de su comunidad confina a sus miembros.

Y más allá de los motivos y razones de orden social, como reivindicar sus derechos humanos, Deborah Feldman sostiene que descubrió que la literatura era un camino hacia la libertad, pues tenía toda una vida de sujeción y marginación.

“Desde que era pequeña, yo sentía que no encajaba, me sentía ajena a mi comunidad, pero es que también así me trataban, como si fuera externa. Todo ello me llevó a hacerme muchas preguntas, pero sobre todo a buscar una salida”, refirió.

El libro, como se aprecia también en la serie, muestra cómo es la vida dentro de la comunidad, cómo son los ritos, las reglas rígidas, incluso que invaden la privacidad conyugal y que sin embargo no es posible salir de ellas y que, en muchos casos, las mujeres optan por el suicidio.

Por eso ella tuvo que huir. Y todo lo planificó, incluso arregló un matrimonio y después se divorció tras tener a su hijo.

Y se fugó con su hijo. Jamás iba a aceptar que su pequeño crezca con cárceles mentales, por ello asumió todos los riesgos para huir a Alemania.

Deborah Feldman comentó que para los hombres es más fácil, que ellos pueden salir e incluso después regresar.

Los hombres tienen mucha ventajas. Recuerda, por ejemplo, que su abuelo leía siempre libros hebreos, lectura prohibida para las mujeres. Pero un día descubrió escondido en el armario de su abuela uno de esos libros.

“Madre mía, – me dije– mi abuela lleva doble vida, está leyendo libros prohibidos. Después yo también empecé a ir a las bibliotecas”, contó Feldman.

Entre sus lecturas decisivas, recuerda que leyó Orgullo y prejuicio, Jane Austen , una lectura liberadora. “Con los libros me empecé a sentir más libre. Era una forma de comer intelectualmente y yo tenía hambre”, confesó.

Ella invoca a su comunidad que toleren a los que quieran irse, que haya diálogo interreligioso, aunque sabe que los ultraortodoxos quieren “deslegitimar mi libro”.