Abel Du Petit Thouars: el azote francés que contuvo la devastación chilena en Lima

La República
14 05 2019 | 02:24h

A 129 años de su partida, recordamos la valiente defensa del galo Petit Thouars frente a las huestes chilenas con el secuestrado Huáscar entre sus filas, en lo que hubiera sido un verdadero apocalipsis para nuestra ciudad. ¿Sabía que existe una versión del vecino país que niega este acto de heroísmo?

Son pocas las epopeyas de hidalguía tan fascinantes y poco conocidas por los peruanos como la del francés Abel Du Petit Thouars, quien a bordo de la majestuosa ‘La Victorieuse’ escribió su nombre para siempre en nuestra historia por su generosa entrega a la causa de la pacificación. Precisamente, un 14 de mayo como lo fue el día de su muerte recordamos la vez que plantó cara ante el ejército chileno en defensa de nuestro país.

El historiador Jorge Basadre nos cuenta que la fragata acorazada francesa ‘La Victorieuse’, al mando del almirante Abel Du Petit Thouars, llegó al Callao en plena Guerra del Pacífico el 7 de enero de 1881 al término de una misión en el Mediterráneo.

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Se dice que el francés, muy devoto de Santa Rosa de Lima, sintió el llamado de la santa cuando se dirigía a Valparaíso y por eso decidió virar hacia nuestros puertos. Más adelante incluso afirmaría que fue ella quien realmente había salvado la ciudad de ser destruida por las tropas chilenas.

Una vez instalado junto a las demás delegaciones extranjeras, unió fuerzas con el almirante inglés Stirling y el comodoro italiano Sabrano para tramitar el libre tránsito de trenes a fin de facilitar la evacuación de mujer y niños. Precisamente, cuando se entrevistaban luego de la Batalla de San Juan con el presidente Piérola se inició el bombardeo de Miraflores.

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Es ahí donde el valiente francés toma la decisión de enviar una delegación a pactar un encuentro con el general chileno Manuel Baquedano a fin de evitar un ataque a la capital hasta no haberse reunido con la delegación internacional y el entonces alcalde Rufino Torrico.

Este encuentro se dio finalmente el 16 de enero y Baquedano cedió ante la presión de los europeos, accediendo a una ocupación pacífica siempre y cuando Torrico levantara toda resistencia militar en las zonas altas de la ciudad. Así fue como Lima, la Perla del Pacífico, se salvó de un seguro incendio y saqueo por parte del ejército enemigo tal y como se vio en otras zonas del Perú.

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“El almirante Stirling y yo esperábamos producir sobre los chilenos cierta presión sin formular amenazas y creo que hemos estado bien inspirados", señalaría luego Petit Thouars en una de sus bitácoras, descartando así la versión tradicional de una supuesta amenaza de bombardeo contra los navíos de Baquedano. El francés era un verdadero arquitecto de la diplomacia.

Petit Thouars, bajo el repaso de la versión chilena

En Chile, sin embargo, se considera que la intervención puntual de Petit Thouars no pasa sino de un mito creado por los peruanos para maquillar los saqueos que los propios habitantes realizaron durante la ocupación.

Para ellos, el almirante francés no actuó de forma independiente sino como parte de un equipo diplomático extranjero liderado por el inglés Stirling. Además, la flota dispuesta en las costas de Lima no tenía el suficiente poderío para contener al “Blanco Encalada”, “Cochrane”, y aunque usted no lo crea, al ya incorporado “Huáscar”. Solo con el tiempo y la reconciliación total entre ambos pueblos se sabrá la verdad.

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