Los goles literarios de la saga Los Futbolísimos

Redaccionlr
16 Mar. 2019 | 02:00h

España. Con un lenguaje ameno y transparente, Roberto Santiago mantiene una legión de lectores que siguen los goles y autogoles en la vida de unos niños.

Carlos Villanes Cairo. Madrid

En el lenguaje guapo y postinero del fútbol se llama triplete a los 3 goles de un mismo jugador en un partido, póker si son 4 y repóker si mete 5. ¿Cuál sería el calificativo para Roberto Santiago (Madrid, 1968) que ha marcado 14 tantos desde el medio de la cancha? Su confrontación con el balompié ha sido crear la saga Los Futbolísimos; lleva ya publicado el decimocuarto tomo, le han hecho una película estrenada hace dos meses, y un musical en el teatro madrileño y todo ello con gran éxito. Además, nos ha entregado otros libros, escribe guiones de cine y dirige películas.

Los Futbolísimos es un grupo de nueve niños de unos diez años, entre ellos 3 chicas, que no disfrutan del deporte rey en ninguna gran ciudad ni en supercanchas. Viven y juegan en el pueblo de Sevilla el Alto y en el campo que mejor puedan.

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Cada libro supera las 300 páginas, tiene ilustraciones a color y su destino son los lectores de 9 a 90 años y que, tanto en España como en Hispanoamérica, buscan diversión, aventuras, misterio y ver cómo se cosechan, cada día, los triunfos en el fútbol. No hay criterios moralizantes, didácticos o concientizadores.

Pero no falta solidaridad, compañerismo, esfuerzo personal y el cotidiano descubrimiento del mundo. Tal vez, esas son las razones de su gran éxito.

Los Futbolísimos. El misterio de la tormenta de arena (SM, Madrid, 2019, 359 pp.) es la 14 entrega de la colección y nos presenta a sus protagonistas tratando de ganar un partido amistoso a un equipo infantil italiano llamado Tarántulas que ha venido a un camping a entrenar porque se prepara para el campeonato de Milán.

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La historia está contada en primera persona por Francisco, al que en vez de llamarle Paco le llaman Pakete, y está sufriendo la tragedia de ser el delantero centro y no haber metido un solo gol durante los últimos nueve meses por lo que amenaza con abandonar el equipo, ante la desesperación de Helena, la capitana del conjunto, los miedos de su amigo Angustias y los guiños de Tormenta Fabrizia, la rival.

Es agosto, en lo más duro del verano andaluz y su familia se ha mudado al cercano camping porque están refaccionando su casa.

Aparecen las Tarántulas –también equipo mixto– y después de un reto comprometedor empiezan a jugar, pero por la mañana ha empezado a caer una tormenta de arena proveniente del no muy lejano desierto del Sahara y que, de vez en cuando, asola España entera aunque con más virulencia en el sur de este país.

La tormenta es tan fuerte que apenas puede verse la cancha y los arcos. Pakete consigue meter un gol y los rivales “no lo ven”. A todo ello se juntan las aventuras cotidianas de los jugadores, la desesperación de la madre por ser entrenadora; la entrega y entusiasmo del padre –además es el único policía del pueblo– y el enamoramiento del hermano mayor de una preciosa chica italiana que vive paralítica en una silla de ruedas.