Biblioteca breve

Murakami recuerda a autores rusos en la feria de Quito

Quito. EFE. El novelista japonés Haruki Murakami está en la Feria del Libro de Quito. Allí dijo que su fin es llegar a las personas. Por eso, remarcó que para él es un honor si sus historias gustan a la gente “si las hacen suyas”. El trayecto a ese objetivo no es fácil, pues cuando se escribe una novela es necesario ir hacia otros mundos, y el trabajo consiste en “atravesar el muro” hacia esos otros mundos; “es decir, hay que descender hasta el subconsciente”, agregó.

Recordó, además, sus lecturas juveniles, sobre todo a los clásicos rusos Tolstói y Dostoievski, lo que le dio una noción de su trabajo y de que debía escribir mucho para completar una obra pues, “mientras más larga, mejor”.

También habló del suicidio y de la muerte. “Para Einstein, la muerte hubiese sido el no poder escuchar más a Mozart. Para mí, la muerte sería el ya no poder escribir”, apostilló.

Alentó a los nuevos talentos a dejar fluir la pluma, pues aseguró que “los nuevos escritores, si son buenos, van a salir a la luz sin dificultad”.

Incluso aseguró que “el escritor es más importante que el editor”. “Soy un escritor y el trabajo de un escritor es contar historias” que nacen de las inspiraciones, por eso “cuando escribo es como cuando estoy despierto, yo sueño estando despierto”, dijo Murakami.

Laguna, la novela río del autor chileno Álvaro Bisama

Es un fenómeno particular que las mejores novelas publicadas en Chile en la última década transcurran en el interior de vehículos que se desplazan para darle flujo a la consciencia de los personajes que, cual road movie, nos dirigen por caminos de incertidumbre y aprendizaje. Novelas de Alberto Fuguet, de Diego Zúñiga en la reconocida Camanchaca, nos dan el panorama de ese país de grandes carreteras que se pierden en medio de ninguna parte. Por ello destacamos la virtud de Laguna (Penguin Random House, 2018), la sétima novela de Alvaro Bisama, que nos sumerge en esos ambientes de viajes en carreteras, ambientados en escenarios de drogas, violencia e historias soterradas que acaecen en Viña del Mar del año 1992. Novela río, con un ritmo trepidante,nos sentimos discurrir por la mente del personaje que nos narra el viaje en auto con el Chino, personaje conductor con el que se transporta en la resaca de una noche intensamente vivida, que depara un futuro incierto.

Historias dentro de otras historias que demuestran la maestría de uno de los mayores exponentes de la literatura latinoamericana. Bisama nos transporta a una especie de vacío que recorre la historia del Chile del siglo XX, la segunda guerra mundial, la revolución francesa, para despertar en una pesadilla contemporánea.

Te puede interesar

CONTINÚA
LEYENDO