Christopher Nolan hará película sobre bomba atómica y Segunda Guerra Mundial

El director británico retoma el conflicto global para centrarse en el físico Oppenheimer y su papel en la creación de la bomba atómica que selló el fin la guerra.

La Republica
Foto: composición / Warner
Cine y Series LR

Tras el estreno de Tenet, el director Christopher Nolan ya sabe de qué tratará su próxima película: una historia ambientada en la Segunda Guerra Mundial que estará centrada en Julius Robert Oppenheimer, el físico estadounidense que fue clave para el desarrollo de la bomba atómica.

La noticia la dio a conocer Deadline, lo cual emocionó a los seguidores del cineasta británico que le pedían retomar un histórico pasaje en el contexto de dicha guerra. Según el informe del medio especializado, uno de los actores que estaría a bordo sería Cillian Murphy.

El próximo proyecto de Nolan estará enfocado en Robert Oppenheimer. Foto: Flick/U.S. Department of Energy

Cabe resaltar que Nolan realizó un acuerdo con Universal Pictures para que el estudio cinematográfico se quede con los derechos, distribuya y financie el esperado largometraje. De esta forma, selló el fin de su extensa alianza con Warner Bros tras el polémico estreno de Tenet en HBO Max.

En 2018, el cineasta británico lanzó Dunkirk, la primera cinta de su filmografía con la que aventuró a explorar el mencionado conflicto global. Como vimos, nos narró la misión de rescate que tuvo lugar en la homónima ciudad francesa durante 1940.

Nolan dejó Warner: estas son las exigencias que habría pedido a Universal

El estreno de Tenet en HBO Max fue uno de los motivos que desgataron la relación entre Christopher Nolan y Warner Bros. Foto: composición/AFP/Warner Bros.

Según reveló anteriormente The Hollywood Reporter, Nolan habría establecido condiciones muy claras para cualquier estudio que decidiera colocarlo entre sus filas.

La primera de ellas era contar con un presupuesto de producción de unos 100 millones de dólares y un monto igual para el despliegue de marketing; además de tener el control creativo total, el realizador buscaría el 20% del first-dollar gross. Es decir, empezaría a recibir sus beneficios económicos desde el primer día de estreno, incluso si la compañía aún no ha obtenido algún tipo de ganancia.

Como si esto no fuera suficiente, dicho medio afirma que la compañía encargada de la distribución de su cinta no podrá hacer otros estrenos tres semanas antes ni tres semanas después de que su obra cinematográfica haya llegado a los cines.