Hollywood resplandece en Machu Picchu

Transformers. Los actores Anthony Ramos y Dominique Fishback graban la esperada saga en nuestra maravilla mundial.

Rodaje. Ramos (polo gris) y Fishback (casaca roja) en pleno rodaje. Foto: Zaida Tecsi / La República
Rodaje. Ramos (polo gris) y Fishback (casaca roja) en pleno rodaje. Foto: Zaida Tecsi / La República
Zaida  Tecsi

Hollywood está en Machu Picchu. Desde que se pisa la puerta del santuario inca se respira a cine. Una carpa blanca con equipos, logística, utilería y refrigerio en el patio previo a la entrada no pasan inadvertidos.

“El recorrido de hoy será inolvidable. No solo disfrutarán de la magia de Machu Picchu, sino también verán cómo se filma una de las películas más esperadas del mundo”, dice Raúl, nuestro ocasional guía, quien nos prepara para ingresar a la llaqta inca.

La nueva saga de Transformers 7, el despertar de las bestias se graba en Machu Picchu, a 2.400 metros de altura, en la cordillera de los Andes. Raúl cuenta que el día anterior las grabaciones no fueron continuas debido a la lluvias; sin embargo, el sol de hoy (ayer) nos permitiría recorrer sin premura el complejo arqueológico y al elenco de Transformers, realizar el rodaje, sin interrupciones.

Los turistas se emocionan al pensar que podrían aparecer en la película que será estrenada el próximo año. Pero las escenas principales se desarrollan en la plaza del patrimonial árbol Pisonay. Desde lo alto, se ve el gran despliegue de Paramount Pictures y la productora peruana Apu. Alrededor de un centenar de personas: técnicos, camarógrafos, asistentes, utileros y maquilladores se apoderan de esta zona monumental que por momentos es restringida.

Los turistas observan desde puntos alejados el palacio del Inca; algunos tratan de tomar fotografías, otros miran atentos el desarrollo del rodaje. En la plaza del Pisonay, los actores Anthony Ramos (Hamilton, In The Heights y Star Is Born) y Dominique Fishback (Judas y el mesías negro), los héroes de carne y hueso de Transformers, graban sus escenas.

Ramos en su papel de Noah, un exmilitar, y Fishback como Elena, una investigadora neoyorquina. Todo bajo la atenta mirada del director Steven Caple Jr. Ya en la parte baja del santuario, algunos técnicos piden a los visitantes que no hagan ruido para no perjudicar las filmaciones. Todo se da de la manera más armoniosa. Los guías cuentan que el rodaje se inicia a las 6 de la mañana.

El reparto sale a refrigerar al mediodía y por la tarde reanuda labores. No hay tiempo que perder, la autorización del Ministerio de Cultura es solo por unos días más en Machu Picchu.

Desde el Ministerio de Cultura se advirtió hace semanas que a la maravilla mundial no ingresará ni una mano de robot. Efectivamente, los robots gigantes transformables serán acoplados virtualmente a la ciudad inca.

Despliegue. Gran equipo de producción. Foto: Zaida Tecsi / La República

Más locaciones

El equipo de Transformers partirá la siguiente semana a Tarapoto (San Martín), el otro escenario peruano elegido, pero volverá del 18 de octubre al 12 de noviembre al Cusco.

Ayer se conoció que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) autorizó que se utilicen los tramos de la carretera Piri–Abra Málaga (La Convención), las rutas Cusco- Quillabamba y Piri-Alfamayo para los ensayos y el rodaje de los robots y vehículos.

Por esas rutas se desplazarán los autobots y decepticons del universo “Transformers”. De acuerdo al permiso, la productora del filme tendrá que cumplir con las consideraciones técnicas y recomendaciones establecidas por el MTC para el cuidado de las mencionadas vías.

Asimismo, el equipo de la millonaria película deberá coordinar con la Policía Nacional del Perú respecto a la circulación de vehículos motorizados, a fin de que se pueda brindar todas las garantías necesarias.

Despliegue. Gran equipo de producción. Foto: Zaida Tecsi / La República