Cines peruanos: en las horas más oscuras

Hablan los especialistas. Consecuencias y futuro de lo que significa tener, quince meses, las salas a puerta cerrada.

A la espera. Cines desde hace un año están cerrados. Falta aclarar si podrán vender comida. Foto: Andina
A la espera. Cines desde hace un año están cerrados. Falta aclarar si podrán vender comida. Foto: Andina
Cecilia Castillo

El sector cinematográfico peruano sigue sin reactivarse, lo que comprende ya quince meses de para. Algo que, sin duda, origina una terrible crisis económica y la probable desaparición del sector. Conversamos con Mónica Ubillús, representante de Anasaci (Asociación Nacional de Salas Cinematográficas), y Carlos Hansen, CEO de BF Distribution, quienes respondieron nuestras inquietudes.

¿Cuál es el saldo de la constante postergación, de parte de las autoridades, ante la reapertura de cines en nuestro país?

M.U.: Una industria casi en la quiebra y principalmente diez mil puestos de trabajo que no se han podido reactivar, personas que tenían una vida trabajando en el cine y que desde hace quince meses siguen en para. Solo pedimos que nos dejen trabajar como el cine es concebido: con el consumo de alimentos dentro de sala.

C.H.: Hoy nos encontramos frente a una situación muy grave, porque hay mucha gente que se ha quedado sin trabajo, lo cual ha afectado también a todas sus familias, y si los cines continúan cerrados, será inevitable que sigan los despidos masivos porque después de quince meses la situación se hace insostenible para cualquier empresa. En cuanto al negocio, hay muchas películas, incluyendo las nacionales, que se han dejado de estrenar en salas, que es la principal ventana de exhibición. Algunas están a la espera y otras simplemente pasaron al streaming, perdiendo valor y haciendo que las grandes inversiones que se hicieron para su producción se pierdan definitivamente.

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Quince meses con las salas cerradas, a diferencia de otros países de la región, ¿qué creen que impide la reapertura?

M.U.: Los principales cambios del equipo técnico del Minsa (Ministerio de Salud) han llevado las conversaciones al punto cero hasta en cuatro oportunidades. El último 31 de marzo nos enviaron un informe del mismo despacho del Minsa, donde concluían que los protocolos implementados por los cines reducían el riesgo de contagio de Covid-19, teniendo incluso aforos del 50% y consumo de alimentos. No entendemos aún por qué este informe no se ha oficializado. Rogamos al Minsa que revise la evidencia que le hemos enviado, donde se demuestra cuán segura puede ser la experiencia en el cine.

C.H.: Las autoridades no están tomando en cuenta las estadísticas mundiales, incluso las de Latinoamérica, donde ha quedado comprobado que el cine no es un punto de contagio. Sin ir muy lejos, países como Bolivia tienen el cine abierto desde setiembre del 2020 y funcionan sin ningún problema, con venta de alimentos y con todos los protocolos necesarios. En países como México y Brasil el cine cerró muy pocas semanas al inicio de la pandemia, pero hoy sigue funcionando con total normalidad. Perú es el único país de América Latina que no ha tenido reapertura de cines y lo que impide la apertura es que las autoridades no le están dando importancia al sector ni tomando en cuenta las estadísticas mundiales, donde ha quedado comprobado que el cine no es un lugar de contagio.

De seguir así, ¿cuál podría ser el futuro del sector de la industria audiovisual?

M.U.: Sería muy triste que la industria quiebre, por eso es que rogamos al Minsa y al Ministerio de Producción que nos aprueben operar con alimentos, tal y como se da en todos los países de Latinoamérica.

C.H.: Sin una pronta apertura no se puede hablar de un futuro para la industria en su totalidad, esto no solo afecta a los exhibidores, como algunos pueden pensar, a los multicines grandes, sino que afecta a la larga a toda la cadena de producción audiovisual. Sin cines donde exhibir, los distribuidores no van a tener cómo mostrar el trabajo de los productores nacionales, y sin eso los productores van a tener que cancelar sus proyectos, y las personas que trabajan en producciones se quedarán sin ingresos. La cadena de producción del cine va más allá del cine propiamente dicho como espacio físico, todas las familias que vivimos de la industria del cine quedamos desprotegidas y hoy después de quince meses solo se está pidiendo al Gobierno igualdad de condiciones para poder trabajar y recuperarnos como todos frente a esta pandemia que nos tocó vivir.

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