Ciencia

¿Cuál es el riesgo de contagiarse de COVID-19 para mujeres embarazadas no vacunadas?

El coronavirus SARS-CoV-2 ataca más fuerte y rápido a las mujeres gestantes, lo que pone en riesgo su salud y la de sus bebés. Sin embargo, diversos estudios concluyen que las vacunas revierten esta situación.

La infección de COVID-19 puede agravarse en las gestantes debido a la tolerancia inmunológica. Foto: Raúl Arboleda / AFP
La infección de COVID-19 puede agravarse en las gestantes debido a la tolerancia inmunológica. Foto: Raúl Arboleda / AFP
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Desde el inicio de la pandemia se conoce que las mujeres embarazadas pertenecen a la población de alto riesgo a desarrollar una enfermedad grave de COVID-19. La razón se debe a la tolerancia inmunológica durante la gestación, una etapa donde parte de la respuesta inmune de la madre permanece suprimida para tolerar al feto (un huésped mitad propio y mitad ajeno).

Así, cuando un patógeno como el coronavirus SARS-CoV-2 invade el organismo de la gestante, encuentra un terreno propenso para atacar fuerte y rápidamente. Las consecuencias del contagio pueden ser graves —requiriendo hospitalización o cuidados intensivos— o mortales tanto para la madre como su feto.

Según un estudio de 2021 realizado en 870.000 mujeres embarazadas en Estados Unidos, aquellas que se infectaron con COVID-19 eran 15 veces más propensas de requerir ventilación mecánica y 22 veces más a dar a luz prematuramente que aquellas sin diagnóstico de la enfermedad.

Sin embargo, con el desarrollo de las vacunas, el riesgo de una enfermedad avanzada u otras consecuencias graves vinculadas al virus han disminuido en gestantes inoculadas en comparación con las no inmunizadas. Por suerte, ya se acumulan más evidencias científicas que respaldan su seguridad y eficacia durante el embarazo.

Las vacunas contra la COVID-19 han demostrado ser seguras eficaces para las mujeres durante el embarazo. Foto: Nathalia Aguilar / EFE

Por ejemplo, un reciente estudio llevado a cabo en Escocia desde diciembre a 2020 a octubre de 2021 —periodo donde dicho país ya disponía de vacunas— concluyó que, entre el total de infecciones de gestantes, el 77% ocurrió en aquellas no inmunizadas. De aquel número, el 91% debió ser ingresado al hospital y, de este, el 98% derivó a cuidados intensivos.

Asimismo, la tasa de muertes de los bebés nacidos en el transcurso de los 28 días posteriores a la infección de las madres no inmunizadas fue de 22,6 muertes por cada 1.000 nacimientos. Mientras tanto, ningún neonato de una madre vacunada de COVID-19 falleció.

Otros informes también han revelado que las gestantes tienen menos probabilidades de desarrollar la enfermedad antes del parto cuando están protegidas a diferencia de aquellas que no lo están. Además, una investigación preliminar que monitoreó a 2.500 féminas inmunizadas durante las primeras 20 semanas de embarazo no encontró un mayor riesgo de aborto espontáneo tras la inoculación.

¿El riesgo de mortalidad materna y perinatal es mayor con la variante ómicron?

Durante el brote de la variante delta en Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportaron un aumento del número, gravedad y mortalidad de los contagios en las mujeres gestantes y sus bebés.

Debido a que la variante ómicron fue detectada apenas dos meses atrás en Sudáfrica, aún no existen suficientes datos para establecer el riesgo de mortalidad exacto para este grupo específico.

Por esa razón, los expertos recomiendan a las mujeres en gestación a adquirir su esquema inicial de vacunación y su dosis de refuerzo, ya que cualquier enfermedad contraída durante esta etapa puede ser perjudicial.