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El incendio más antiguo del planeta lleva ardiendo bajo tierra al menos 6.000 años

Este fenómeno subterráneo crece cada año bajo el suelo de Australia y es casi imposible de extinguir.

Fotografía referencial de un incendio de veta de carbón en Azerbaiyán. Foto: referencial / Wikimedia Commons
Fotografía referencial de un incendio de veta de carbón en Azerbaiyán. Foto: referencial / Wikimedia Commons
Ciencia LR

Debajo del Monte Wingen, también conocido como la ‘montaña ardiente’ de Australia, se encuentra el incendio subterráneo más antiguo del planeta. Según las aproximaciones de los científicos, estaría activo desde hace al menos 6.000 años.

Se trata en realidad de un incendio de veta de carbón, un fenómeno difícil de detectar y extinguir que ocurre debajo de la superficie terrestre y no produce llama alguna. Según Global Forest Watch, estos son comunes en países mineros de carbón como Australia y representan al menos el 3% de las emisiones anuales de CO2 en el mundo.

A treinta metros de profundidad, el incendio alcanza temperaturas de 1.000 grados Celsius mientras se desplaza hacia el sur del país a una velocidad de casi un metro cada año. Ahora, como cubre alrededor de 6,5 kilómetros, estiman que se mantiene encendida desde hace al menos seis milenios, o muchos más, pero se desconoce su tamaño exacto.

“A medida que avanza el fuego, calienta la montaña haciendo que se expanda y se agriete, dejando entrar oxígeno para que el fuego pueda avanzar. El fuego produce su propia chimenea y su propio suministro de oxígeno”, dijo a Science Alert Guillermo Rein, profesor en el Imperial College de Londres, quien visitó el lugar en 2014.

Guillermo Rein en el Monte Wingen en una excursión de 2014. Foto: Guillermo Rein

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Desde la superficie, en la reserva natural de Nueva Gales del Sur, la apariencia del fenómeno es casi invisible. Las únicas evidencias del ‘eterno incendio’ son rastros de humo y ceniza blanca, un olor de azufre, rocas descoloridas y una tierra cálida al tacto.

Sin embargo, desde hace unos años, la extensión del fuego también ha ido cambiando el panorama del lugar.

“Donde el fuego no ha llegado, hay un hermoso bosque de eucaliptos. Donde está ahora no hay absolutamente nada vivo, ni siquiera pasto. Y donde estaba hace 20 o 30 años, el bosque ha regresado, pero es un bosque diferente”, precisó Rein.

Desde la superficie, este fenómeno se distingue por los rastros de humo y ceniza blanca, un olor de azufre, rocas amarillas y rojas y una tierra cálida al tacto. Foto: Wikimedia Commons

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Teorías de su origen

Desde su descubrimiento en 1828, cuando se le confundió con un volcán, no existe un consenso científico sobre su origen exacto.

En los relatos del pueblo aborigen Wanaruah, se cree que el fuego se causó a partir de la antorcha de un antiguo guerrero que fue secuestrado por las fuerzas del mal o de las lágrimas de una viuda. Por esa razón, la montaña Mingen (que significa “fuego” en la lengua de los wanaruah) es considerado también un lugar sagrado.

Pintura del Monte Ardiente por Emma Macpherson (1833-1915). Foto: Wikimedia Commons

Para Rein; sin embargo, lo más seguro es que fue un incendio forestal de un rayo que encendió un afloramiento” o “la ignición por calentamiento espontáneo”, aunque no descarta un origen antropogénico, como ocurre en otros países como India, China y Estados Unidos.

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Por el momento, tampoco se sabe durante cuánto tiempo más seguirá ardiendo el monte Wingen, pero sí que serán más comunes con el cambio climático.

“El impacto del cambio climático en los incendios de las vetas de carbón ( y viceversa) (...) es definitivamente algo que debería preocuparnos mucho”, sostuvo Rein.