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Descubren un ‘pasadizo’ subterráneo que conecta dos lugares separados por 1.600 km

Esta falla geológica que une las islas Galápagos con Panamá se habría formado hace 8 millones de años, indican los expertos.

La sospecha de este 'pasadizo' subterráneo surgió luego de que se encontrara material volcánico en Panamá, un país centroamericano sin actividad volcánica. Foto: referencial / Mikke / Adobe Stock
La sospecha de este 'pasadizo' subterráneo surgió luego de que se encontrara material volcánico en Panamá, un país centroamericano sin actividad volcánica. Foto: referencial / Mikke / Adobe Stock
Ciencia LR

Un equipo de científicos ha descubierto un pasaje geológico debajo de la superficie terrestre que conecta las Islas Galápagos (Ecuador) con Panamá, dos lugares distanciados entre sí por más de 1.600 kilómetros. El hallazgo revela una nueva forma de transporte de material del manto terrestre hacia la superficie y podría responder a un misterio científico de décadas.

La sospecha de un ‘pasadizo’ subterráneo inició después de que se encontrara material volcánico, incluyendo gases y fluidos de aguas termales, en el país centroamericano, que se caracteriza por carecer de volcanes activos.

Según el autor principal del estudio David Bekaert, el análisis de la composición de los materiales en Panamá y Costa Rica concluyó que su origen pertenecía a una región del manto distinta a aquella sobre la que se asientan estos países.

Microfotografía de lava hallada en Costa Rica con firmas del manto de Galápagos. Foto: Esteban Gazel / Cornell Chronicle

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“Descubrimos que, en lugares particulares de Centroamérica, a saber, el oeste de Panamá y detrás del arco volcánico en Costa Rica, tenemos algunas firmas exóticas que realmente se parecen a las que hay en las islas Galápagos”, señaló Bekaert.

Pese a que los países de América Central (desde Guatemala hasta Costa Rica) forman parte de una zona volcánica llamada Arco Volcánico Centroamericano —la cual se debe a la subducción de la placa tectónica de Cocos—, el país de Panamá escapa a dicha actividad ígnea.

Arco volcánico de Centroamérica. Foto: Smithsonian Institution (Global Volcanism Program) / IPGP / Laroussse / AFP

Del manto a la superficie

De acuerdo con el estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, la respuesta al viaje tan extenso del material volcánico se debe a las plumas mantélicas. Estas son columnas de roca fundida y caliente que provienen del manto terrestre, una capa que se ubica entre los 600 y 2.900 kilómetros de profundidad. Su efecto en la superficie se manifiesta en magma, puntos calientes y vulcanismo intenso.

Hasta ahora se conocía que este fenómeno solo ocurría verticalmente. Sin embargo, los rastros ígneos en Panamá y Costa Rica confirman que también sucede de manera lateral y a grandes distancias (más de 1.600 kilómetros).

Ilustración de la pluma mantélica de Galápagos que se extiende hasta Panamá. Foto: Universidad de Sidney

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De ese modo, la pluma del manto de las Galápagos se extiende hasta Panamá a una profundidad de 160 kilómetros bajo tierra y una abertura en la placa tectónica del país centroamericano —formada hace aproximadamente 8 millones años— permitiría el ingreso de este componente hacia la superficie.

Como detalla el estudio, esta abertura puede ser el resultado de una fractura natural en la placa de Cocos cuando esta se subduce en la placa de Panamá. Así, la principal hipótesis es que el material volcánico es impulsado por un “viento de manto” ascendente en dirección este, hasta alcanzar el país centroamericano.

No obstante, los expertos destacan que será necesario continuar con más investigaciones para determinar hasta dónde se extiende verdaderamente el flujo lateral de la pluma mantélica de las islas Galápagos.