Una infección común podría desencadenar la esclerosis múltiple, afirma estudio

Por otro lado, se determinó que el riesgo más alto de padecer esclerosis múltiple se desarrollaría entre los 11 y 15 años, durante el paso de la pubertad a la adolescencia.

Piernas de una persona con esclerosis múltiple avanzada. Foto: El Impulso
Piernas de una persona con esclerosis múltiple avanzada. Foto: El Impulso
Ciencia LR

En la mayoría de casos, desde la primera descripción de la esclerosis múltiple (EM) en 1868, las causas de esta enfermedad incapacitante han permanecido inciertas. Los genes se han identificado como importantes, por lo que tener este mal también puede ser hereditario.

En un estudio reciente publicado en JAMA Network Open por Scott Montgomery, profesor honorario de Epidemiología en la University College de Londres (UCL), y sus colegas, se descubrió que varios tipos de infección durante la adolescencia están asociados con la EM después de los 20 años, principalmente la fiebre glandular (también llamada mononucleosis infecciosa o enfermedad del beso).

Algunos científicos han sugerido que infecciones como la fiebre glandular podrían ser peores en personas que desarrollarán EM porque su sistema inmunológico ya es diferente.

PUEDES VER: Astrónomos aficionados de Japón captan explosión en Júpiter causada por un objeto espacial

Pero otra explicación, la que investigó el estudio de Montgomery, es que la infección desencadena la EM.

Para confirmar que las infecciones son un verdadero factor de riesgo de EM, que desencadena el proceso de la enfermedad, en el estudio compararon a hermanos de la misma familia. Los hermanos comparten gran parte de su estructura genética y tienen vidas familiares similares. Si un hermano desarrolla fiebre glandular y luego desarrolla EM, mientras que el otro no la desarrolla y no presenta después EM, eso sugeriría que es dicha fiebre más que cualquier predisposición genética lo que llevó al mal degenerativo.

Por otro lado, si solo uno desarrolló fiebre glandular, pero ambos desarrollaron EM más tarde, eso sugeriría que la culpa fue de una predisposición genética.

PUEDES VER: Detectan un nuevo fenómeno dentro de la Tierra que podría aumentar terremotos y erupciones volcánicas

La esclerosis múltiple presenta unos síntomas muy diversos que algunos especialistas la denominan la enfermedad de las mil caras. Foto: El País

Observaron la fiebre glandular en diferentes edades, ya que la adolescencia puede ser un momento en el que es más probable que las exposiciones a ella aumenten el riesgo de EM. El estudio involucró a 2,5 millones de personas que viven en Suecia. Poco menos de 6.000 tuvieron un diagnóstico de EM después de los 20 años.

Encontraron que la fiebre glandular entre los 11 y los 19 años se asoció con un riesgo significativamente mayor de EM después de los 20 años, en un análisis que comparó a los hermanos entre sí en cada familia por separado, y luego se combinaron los resultados.

La fiebre glandular en la primera infancia presentaba menos riesgo de EM que cuando se presentaba después de los 11 años. El riesgo más alto de EM se observó en las infecciones entre los 11 y los 15 años (alrededor de la pubertad), y el riesgo disminuyó con la edad y desapareció casi por completo a los 25 años. Los cambios en el cerebro y el sistema inmunológico a medida que las personas envejecen pueden ayudar a explicar aquello.

PUEDES VER: Astrónomos detectan que la Tierra podría estar dentro de un ‘túnel magnético’

La EM se desarrolla muy lentamente

Muchos de los que tuvieron la infección entre los 11 y los 15 años no recibieron un diagnóstico de EM hasta después de los 30. Esto se debe a que el daño cerebral causado por la EM se desarrolla lentamente hasta que enferma a alguien lo suficiente como para recibir un diagnóstico.

La fiebre glandular durante la adolescencia puede desencadenar la esclerosis múltiple porque hay posibilidades de que llegue al cerebro. Y el daño que causa a las células nerviosas puede hacer que el sistema inmunológico comience a atacar una parte de los nervios que las aísla, llamada vaina de mielina.

Cuando el sistema inmunológico se activa de esta manera, el proceso se llama autoinmunidad. Una vez iniciado, puede dañar los nervios del cerebro y esto empeora progresivamente con el paso de los años. Afortunadamente, los tratamientos modernos son cada vez más eficaces para ralentizar este proceso.

Este estudio proporciona pruebas más contundentes de que un episodio severo de fiebre glandular (y probablemente otras infecciones graves) durante la adolescencia, especialmente alrededor de la pubertad, puede desencadenar la EM. No obstante, a menudo, es posible que la esclerosis múltiple no se diagnostique durante al menos diez años después de la infección.

Con información de The Conversation.