Visitantes interestelares pueden estar desapareciendo antes de que los veamos

Un equipo de investigación que incluye al astrónomo Avi Loeb analizó los detalles de cuando el Oumuamua y 2I / Borisov se acercaron y huyeron del sistema solar. Ambos objetos no serían los únicos en compartir ciertas características.

Oumuamua, el extraño objeto interestelar que atravesó el sistema solar en octubre de 2017. Foto: BBC
Oumuamua, el extraño objeto interestelar que atravesó el sistema solar en octubre de 2017. Foto: BBC
Ciencia LR

Las detecciones de Oumuamua, objeto interestelar (ISO) descubierto en 2017 que atravesó el sistema solar, y 2I / Borisov, un cometa de órbita excéntrica anunciado por la Unión Astronómica Internacional, despertaron la curiosidad de los científicos sobre el promedio de cuerpos que visitan nuestro vecindario cósmico.

Incluso Avi Loeb, físico teórico del Departamento de Astronomía en la Universidad de Harvard, había propuesto —ante la incredulidad y las duras críticas de los especialistas— que el Oumuamua era un receptor que recogía información de varios planetas del sistema solar, según su artículo subido a Scientific American.

Más adelante, cambió su postura y relacionó este fenómeno con los avistamientos ovnis desclasificados de la Marina los Estados Unidos en abril de 2020, cuyos archivos se denominan FLIR, GOFAST y GIMBAL.

Ahora, un nuevo estudio revela que los rayos cósmicos podrían estar limitando nuestras observaciones de cuerpos helados, por lo que estos se reducirían en tamaño debido al desgaste mientras se van aproximando a las miras de los telescopios.

El artículo se encuentra colgado en la plataforma de preimpresión arxiv.org, y su autor principal es Vo Hong Minh Phan, del Instituto de Física Teórica de Partículas y Cosmología en la Universidad de Aachen, Alemania. Además, Avi Loeb aparece como colaborador, junto con Thiem Hoang, investigador del Instituto de Astronomía y Ciencias Espaciales de Corea.

A fin de recopilar datos de interés, el equipo de expertos examinó muestras de nitrógeno (N2), monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO2) y metano (CH4), cuatro tipos de hielo. Combinaron sus análisis con la influencia de los rayos cósmicos en el medio interestelar (ISM) y su gas ambiental.

Tuvieron en cuenta que los tipos de hielo erosionan cuando se cambian las variables y se someten a diferentes velocidades de viaje espacial. En el caso de Oumuamua, según un artículo de investigación de la revista JGR Planets, el tamaño inicial habría variado entre los 10 y 50 km por los rayos cósmicos que soportó en su trayecto hacia nuestra dirección galáctica.

Por su parte, la Agencia Espacial Europea (ESA) se dedica al lanzamiento de la misión Comet Interceptor en 2029, la cual posibilitaría la llegada a un cometa o a cualquier ISO. En paralelo, el proyecto Lyra, incorporado por la Iniciativa de Estudios Interestelares en el Reino Unido (i4is), también se ocuparía en visitar los ISO en una nave espacial.