“Hemos sido engañados”: descubren los secretos más escondidos de los volcanes

Según uno de los resultados del estudio, “la detección de magma en el límite entre la corteza y el manto podría indicar una próxima erupción”.

Flujo de lava basáltica. Foto: Universidad de Queensland
Flujo de lava basáltica. Foto: Universidad de Queensland
Ciencia LR

Teresa Ubide, de la Facultad de Ciencias de la Tierra y el Medio Ambiente en la Universidad de Queensland (Australia), junto con colegas de la Universidad de Chile y O’Higgins, ha comprobado que los volcanes de la Tierra guardaban secretos: muestras de lava revelaron que la composición geológica podría ayudar a los sistemas de alerta temprana de erupciones. Los resultados de este estudio están explicados en la revista Geology.

Ubide expresó que “hemos sido geológicamente engañados”, pues antes se creía que la lava enfriada de los volcanes de “puntos calientes” era magma del manto planetario que se derrite, a decenas de kilómetros bajo la superficie de la Tierra.

“Durante décadas, hemos considerado a los volcanes de puntos calientes como mensajeros del manto de la tierra, que nos ofrecen un vistazo de lo que está sucediendo en las profundidades de nuestros pies”, aseguró.

“Estos volcanes son extremadamente complejos por dentro y filtran un derretimiento muy diferente a la superficie de lo que esperábamos”, siguió anotando la experta en geología.

Luego, Ubide dijo que los minerales se reciclan en el magma ascendente, los cuales modifican su química: se creía que este permanecía supuestamente inalterado o “prístino”. “Estos volcanes son extremadamente complejos por dentro y filtran un derretimiento muy diferente a la superficie de lo que esperábamos”, recalcó.

Según uno de los resultados del estudio, “la detección de magma en el límite entre la corteza y el manto podría indicar una próxima erupción”.

Esto implica comprender mejor los disturbios volcánicos que pueden ocasionar una erupción para proteger vidas, viviendas, edificios y cultivos.

Los investigadores, para llegar a estas conclusiones, examinaron muestras de rocas de la isla de El Hierro, en las Islas Canarias de España, al suroeste de Marruecos. Tras ello, el equipo comparó esa recolección con datos de los volcanes de puntos calientes de islas oceánicas en todo el mundo.

De esta forma, de acuerdo a las palabras de Ubide, Australia se beneficiaría del hallazgo porque tiene en su territorio volcanes inactivos que podrían entrar en erupción sin lanzar advertencias, pero gracias a esta investigación habría marcadores geológicos de detección temprana.